PAZ A PUNTA DE PISTOLA (II): ¿VICTORIA DE QUIÉN?

El príncipe, fiel al estilo “inopia” de su casa, dice que esto es una gran victoria. ¿De quién? ¿De la democracia? ¿De las fuerzas de seguridad? ¿Suya?

Leo y releo el comunicado de ETA. Habla de dar una solución justa y democrática al conflicto. Pero lo hace porque el mundo civilizado ha cambiado su actitud hacia ellos, no porque ellos hayan entendido nada de un modo distinto de como lo han venido haciendo hasta ahora. O sea, que hemos sido nosotros los que hemos cambiado nuestra actitud. Nosotros somos los que hemos depuesto nuestra actitud. Eso es lo que interpreta ETA, y también yo lo entiendo de esa manera. No han caído en saco roto los esfuerzos de Zapatero y Rubalcaba de hacer guiños a ETA, de soltar a algunos de los peores asesinos de la historia, y de silenciar a todo bicho viviente vía Tribunal Constitucional. Y tanto es así, que ETA se viste de legitimidad para reconocer los gestos del gobierno utilizando precisamente la “conferencia de paz” de San Sebastián y la victoria de Bildu en las municipales, una victoria producida por una gravísima injerencia política en asuntos judiciales absolutamente descarada, una traición ejecutada a golpe de batuta de Rubalcaba en una nueva version del viejo Cascanueces: unos rompen los huevos, y otros recogen las nueces.

¿Dónde está la victoria? Lo que está viniendo a ser esto es una bajada de pantalones de tomo y lomo. Y por experiencia sé lo que hace un maldito psicópata hijo de puta cuando te bajas los pantalones y sacrificas tu dignidad para lograr un poquito de “paz”. Lo que logras es un mohín, más arrogancia y sobre todo, muchísimo más de lo mismo. Más y mejor. ¿Victoria, Don Felipe? ¿Victoria de quién?

¿Por qué tanta ilusión precisamente con este comunicado, si esto lo hemos vivido ya tantas veces? Carles Francino ha llorado en su programa. En la entrevista que ha emitido TVE-1 al hijo de Tomás y Valiente, un par de colaboradores se han lanzado en plancha a hablar de amnistías. Otro, el colaborador de El País, no ha sabido, querido, podido, evitar la bajeza de Mayor Oreja al proclamar con tal oportunismo la frase “Las víctimas siempre tienen razón”. Ya se va esbozando la fiesta socialista, la derrota de la derecha usando a ETA como trofeo, objeto arrojadizo y victimario oculto. Pero claro, cierto periodismo no deja de ser también casta política, que vive momentos de euforia. Ojo, el ciudadano de a pie no se fía, no se fía, pero los políticos están exultantes. Sólo falta Arias Navarro proclamando compungido “Españoles, ETA ha terminado”. Ja, ja y ja.

Todo esto obedece a un guión orquestado por los socialistas del PSOE y de ETA, que comparten ideología, comparten enemigos y comparten proyecto político. Así, mientras sigamos plegándononos a sus exigencias (la voluntad popular debe prevalecer a la imposición) sin pararles los pies y sin decirles que repitan el comunicado y traigan mañana un texto decente, acompañado de gestos, de rechazo a SU violencia criminal y a SU imposición totalitaria, todo irá bien. Pero si nos mostramos firmes, volverán a la violencia. ¿Y de quién será la culpa, si eso ocurre? Del PP. Como en el 11-M, que la culpa fue del PP hasta tal punto que nadie sabe quién hizo el 11-M pero todos “sabemos” por culpa de qué gobierno ocurrió el 11-M, la culpa del fin de la tregua será del PP. O sea, que o el PP concede la independencia a la izquierda etarra, o tendrá sangre en las manos. Esta es la sinfonía de la nueva PSOETA.

¿Victoria, Don Felipe? ¿Victoria de quién? Con monarcas como estos, dan ganas de hacerse republicano. No te digo ná, y te lo digo tó.

Anuncios

UNA PAZ A PUNTA DE PISTOLA

¿Me quiere hacer creer el CNI que esta vez sí, que ETA ha decidido dejar de matar, y que el dato sensible es que ETA está asfixiada, y que no puede seguir su proyecto de destrucción de España mediante la destrucción de vidas inocentes y mediante el terror, que han sido siempre sus cauces habituales? Porque, que yo sepa, todas las anteriores “treguas”, “altos el fuego”, “finales del conflicto armado”, y todos los demás eufemismos con que la torcedura moral de los palmeros del pasamontañas han venido obsequiando a nuestras maltrechas vesículas biliares desde 1982, vinieron enmarcadas en el mismo contexto, sin que eso haya sido garantía de nada.

Es más, si antes ETA podía fortalecerse durante las treguas, ¡qué no podrá hacer ahora que tiene acceso a cientos de millones del presupuesto, además de acceso a los datos de miles de funcionarios sensibles de ser amenazados si no se pliegan a los postulados de la mafia vasca!

Todo huele a basura en esta mierda de fin de la ETA. Empezando por la felicitación a Zapatero “por su tesón” para poner fin al “conflicto” (sic). En lo único en que Zapatero ha demostrado tesón es en igualar a víctimas y verdugos, camuflar su amnistía progresiva a medida que iba comprobando lo poco que le importa al pueblo español su propia dignidad como españoles libres. Continuando por el comunicado sin gas de la banda, un comunicado a la carta de las necesidades electorales de Rubalcaba. Y terminando por la euforia enlatada de la clase política, que huele a miedo de quedarse fuera de la foto, ¿eh, Mariano?

Por supuesto, este despropósito es el producto de una década de aleccionar al pueblo con ese concepto esquivo y casi distintivo de todo discurso demagógico, vacío de contenido y destinado a vender liebre y colar gato a las demostradamente infinitas tragaderas del dopado pueblo español. Ese concepto es, por supuesto, “la paz”. “LA PAZ”.

Según lo que se nos ha vendido como PAZ, la ausencia de persecución a asesinos que muy bien merecen estar en la cárcel, a condición de que no maten más, se ajusta como un guante al concepto. De tal modo, ¿no deberíamos dar un premio a los etarras, que nos han traído LA PAZ? Pues tal y como vienen funcionando los premios Nobel, bien le podrían otorgar el Nobel de LA PAZ a ETA, gracias a la cual, España puede disfrutar finalmente de PAZ, ¿no? Según el concepto que nos han vendido como PAZ, la ausencia de violencia explícita es PAZ, sea como fuere. Según esto, si un atracador te pone una pistola en la nuca y te dice “chitón, a callar”, ese silencio congelado es también LA PAZ. No nos extraña que los PAZIS del “No a la Guerra” (Bardem y compañía), se hayan apresurado a celebrar los primeros esta “paz” que viene condicionada a que vayamos aprendiendo a igualar a víctimas y verdugos, bajo la amenaza implícita de volver a las andadas, por supuesto. Me cago en la PAZ, en tal caso.

La única “paz” que me creería, y conste que entrecomillo porque eso de LA PAZ no sé lo que es, y menos en el contexto de la mafia vasca, sería la entrega incondicional de armas y fugitivos, la colaboración continuada para resolver los atentados aún no resueltos, una petición pública de perdón a las víctimas y a los españoles, y el cumplimiento íntegro de las penas. Porque del modo en que se está planteando, parece que los únicos delitos injustificados sean los crímenes que los terroristas NO van a cometer, y que los ya cometidos eran fruto de algún tipo de malentendido, y que con darnos un abrazo y darnos un beso, las cuentas quedan saldadas. ¿Un abrazo, pelillos a la mar, nos va a devolver a los muertos, las humillaciones, el miedo? No. Me cago en la paz de ETA.

Mi percepción es la siguiente. ETA, que pactó con Zapatero mucho antes del 14-M de 2004, sabe que sólo con Zetapé conseguirá tanto como ha conseguido, esto es, un gobierno español que está más con ellos que con la oposición. Sólo hay que ver la operación del Constitucional con Bildu, o el sabotaje policial a las operaciones contra la financiación de ETA. Sólo hay que ver las reacciones de la clase política, encabezada por los aspavientos de Pachi López (qué lejos queda su cara de pánico cuando supo que gobernaría el País Vasco con el PP).

Por eso, ETA se lanza al rescate de Rubalcaba en un compadreo imposible de ignorar. ETA monta un akelarre con Cofi Annan y Gerry Adams, al que “se suma in extremis” (en realidad, lo organiza) el PSOE. Y en el que queda claro que ETA no renuncia a ninguna de sus reivindicaciones de legitimidad moral con respecto a las víctimas del terrorismo. Y todo esto, por supuesto, en el contexto de una fecha “casualmente” elegida por Zetapé para las elecciones anticipadas, y que dice Rubalcaba que “habría elegido otra”: el 20-N.

Por supuesto que creo que todo está orquestado. Desde su obertura del 11-M hasta la tocata y fuga del 20-N. ¡Ay, Mariano, qué difícil lo tienes para no quedar mal! Inteligente jugada le ha planteado la PSOETA. A ver quién es el guapo que pone peros o condiciones a LA PAZ en período electoral, ¿verdad, Mariano?, y no quedar como un amante de la violencia ante el electorado peor preparado intelectualmente de la historia de la democracia, un electorado al que se le hace el xxxxx gaseosa con LA PAZ, ese concepto que suele cacarear más alto quien menos debería. Y si no te puedes quedar fuera de la foto, Mariano, a ver quién gobierna una España en la que hay que hacer la vista gorda con los independentistas de Vascongadas, bajo la atenta mirada lápiz en mano y molotov bajo el palestino del resto del zoo de independentistas catalanes, vascos, gallegos, indignados, quince emes, los moros por el sur, y UGT y CCOO siempre dispuestos a apuntarse a un bombardeo si el enemigo es la prosperidad, la clase media, España. Ese es el jardín en que se ha metido Mariano él solito, merced de una PAZ sacrosanta que no se cree ninguno de los mencionados, acaso ni siquiera sabemos qué coño es la coña esa de “la PAZ”, ni falta que nos hace, sabiendo lo que es el respeto a la ley, el respeto a la libertad de opinión, o el respeto a la vida.

ETA DEBE CAER

Todo apunta a una nueva tregua de ETA. ¿Para reagruparse? ¿Para abandonar las armas? Me es indiferente.

Creo que sería un grave error dar a la mafia vasca un final pactado. Han tenido treinta años de democracia para entrar en razón. El veneno está vivo en la población vasca, y los asesinos gozan de no poco encanto entre los progres más progres. No por casualidad se tuvo que improvisar una autoría ficticia para los atentados del 11-M. Ni el progre más progre podría seguir siendo ambíguo con la mafia vasca ni con su perrera borroka si se probara la implicación de ETA en el 11-M.

Si se da un final pactado a las actividades terroristas abertzales, se estará dando el visto bueno a las posturas radicales de los independentistas. Con toda su chulería intacta, y con la pistola guardada en casa, continuarán siendo los números uno de la soberbia, de la amenaza y de la traición. Sólo repitiendo la letanía “condeno la violencia de ETA”, tendrán permiso para hacer y decir en TVE lo que ahora sólo pueden decir desde sus alcantarillas. Creo que se ha llegado a un punto sin retorno.

Por lo que a mí respecta, haría lo siguiente. Para empezar, impondría unas cuantas cadenas perpetuas a unos cuantos asesinos servidores del chaos. Acompañadas de severas condenas a sus colaboradores que tan limpitas tienen las manos. Para continuar, retiraría la financiación a todos los ayuntamientos que se negaran o protestaran por alzar la bandera española en sus edificios oficiales, además, por supuesto, a los controlados por la mafia vasca. Después, esperaría a la próxima tregua y haría como que me fío. Entonces, detendría a unos cuantos en la primera reunión importante. Para que sepan con quién se juegan los cuartos.

España recuperaría, por lo menos, la dignidad perdida por culpa del nefasto Zapatero y su envanecida necesidad de llevar a cabo el ideario completo del debate de botellón. Sí que va a salir caro el pseudogótico y su “democracia bonita”. Maldito necio, oí en la tele de boca de un periodista de verdad.