AMAIUR: LA PRUEBA DEL ALGODÓN DA POSITIVO

En varias ocasiones me he pronunciado en contra de dar a la “condena de los atentados” carta de naturaleza para hacer política. No basta con “condenar” de palabra los atentados, si no es dentro de un pliego de condiciones mucho más largo, que incluye, entre otras cosas, la ausencia de atentados en, al menos, un buen puñado de años, abarcando varias legislaturas. Más condiciones: pedir perdón públicamente a las víctimas, mostrar arrepentimiento por los actos viles, colaborar para resolver los asesinatos aún no esclarecidos, etc, etc, etc…

El manido símil de la prueba del algodón sirve para ilustrar mi postura. La prueba del algodón (se acuerdan, la del mayordomo del anuncio) es insuficiente para evaluar en profundidad la higiene de un azulejo, porque por muy brillante que esté dicho azulejo, en él pueden estar campando a sus anchas todo tipo de bichardos infecciosos no detectados. El algodón sólo revela la cacafuti, no los protozoos. Por lo tanto, el algodón sí puede engañar, y del mismo modo, la “condena” verbal de los atentados tampoco es suficiente, toda vez que uno puede “condenar” verbalmente un atentado mientras guarda en el bolsillo un detonador y un pasamontañas.

Sin embargo, la burda prueba del algodón sirve para gérmenes burdos, y en este caso, ha dado positivo. Porque si bien es verdad que podría dar un falso negativo con gérmenes sutiles, en este caso, el positivo es evidente: habemus cacafuti. Si “Amaiur” se niega a un acto tan simple como “condenar” verbalmente los atentados, ¿cómo esperar de ellos ni siquiera un “arrepentimiento” escenificado, y por tanto, un respeto verdadero por la ley y la libertad de expresión? Los terroristas matan porque no reconocen el derecho a la discrepancia, y en ese sentido, “Amaiur”, “Bildu”, “Sortu”, o sea, ETA (llamemos a las cosas por su nombre), se niega, incluso en su vertiente “amable”, a un acto simple como es la condena del terrorismo y de los atentados. O sea, que hay mierda en el azulejo y ni siquiera merece la pena desperdiciar un algodón para constatarlo. Y sólo un tonto, o el PSOE, podría atreverse a afirmar lo contrario sin que se le caiga la cara de vergüenza. El tonto, porque es tonto, y el PSOE, porque no tiene vergüenza.

Aplaudo, pues, la inteligente postura de Mariano. La propuesta de grupo parlamentario de Amaiur tenía un defecto de forma, y Mariano se ha ceñido a los motivos jurídicos para denegar el grupo parlamentario. Así se ahorra la tabarra política, y lleva la batalla a un terreno que está ganado de antemano, pues un defecto de forma es un defecto de forma. Como dice LD, puro Rajoy. Y sin algodón. Bien por él. Ya hemos visto lo majos que pueden parecer los etarras cuando un gobierno les lame el culo. Ahora veremos lo que les dura la cara amable a estos “demócratas” de lupara y banana contra un gobierno hostil. Recordemos que el problema con los terroristas es que no reconocen nuestro derecho a llevarles la contraria.

ZAPALCABA Y RUBATERO, PRESUNTOS INOCENTES EN PRIMERA FILA DEL 11-M (tic tac tic tac)

Este Rubalcaba es un contínuo espectáculo. Si alguien rodara un biopic sobre su vida, habría que llamarlo “En la cuerda floja”, como la peli de Johny Cash.

La nueva maniobra del imprevisible multiministro es la de quitar la custodia de los hijos a los padres que sean procesados por violencia doméstica “de género”, o sea, del marido a la cónyuge. Y por cierto, Pajín, a ver si te dejas de hablar en gallecatagilivalenciano y perfeccionas tu español, que está hecho unos zorros/as y te hace parecer otra analfabeta funcional más de tantos y tantos que abundan con cartera en la era post-11m. Tarjeta roja en español.

 

...patadón al diccionario Y ¡GOOOOOOOOOOOOOOOL DE PAJÍN!

Luego discuto la medida, pero primero quiero ir a las palabras exactas de Rub-al-caaba. Proteger a los niños. A la infancia. Nobles motivos, sobre todo viniendo de un tipo que hizo todo lo que estuvo en su mano para encubrir el 11-M, siniestra jornada en la que muchos niños y mujeres murieron o quedaron heridas física o psicológicamente de por vida. Como Rubatero y Zapalcaba bien saben. Ahí no les dió por ponerse protectores de mujeres y niños, no. O con los niños y mujeres asesinados por tigresas, cherokis, de juanas y demás lagartijas vermiformes, tampoco.

Antepone la seguridad de los niños a la presunción de inocencia. Eso es lo que ha dicho Don Alfredo Anís del Mono. Y suena bien. Pero si despejamos el maquillaje y los sentimientos (qué peligrosos son los sentimientos en política) nos encontramos con una ley que sacrifica un derecho fundamental a través de una ley ideológica que suprime la presunción de inocencia de un acusado por el mero hecho de ser hombre.

Para hacerlo presentable, Alfredo, demagogo consumado, deja lejos de sus palabras al hombre o a los derechos fundamentales, y se centra en poner ojitos, hablar de mujeres y niños (ya habla como rata que abandona el Titanic, después de seis años tocando el violín en una cubierta que se inclina, se inclina…) y apelar a los sentimientos. Qué poco le importan a las leyes “de género” (¡puaj!) los niños ni su presunción de inocencia cuando aún no han nacido.

En los próximos meses, Rubalcaba y su pandi se verán obligados a cacarear su presunción de inocencia. Y la tendrán, claro. Hasta que se demuestre lo contrario. Yo, por ejemplo, que no soy juez ni cosa parecida (al menos, no fuera de éste blog) le reconozco la presunción de inocencia en el encubrimiento del 11-M. Y en el chivatazo del Faisán, aún se lo reconozco, también, aunque debería mirar las noticias antes de hablar, porque en cualquier día de éstos, ya no va a hacer falta, me da a mí en la nariz. Ya puestos a presumir culpabilidades, empecemos por aquellos a los que más indicios calientes les corran por las piernas, calándoles los calcetines ejecutivo bordados de puño y rosa (y ligas, Dios no lo quiera) incapaces de evitar que el hedor los marque, los anuncie y los rodee. Empecemos por ellos, ¿no? Porque a priori, el hecho de ser hombre no convierte a nadie en maltratador potencial, por mucho que la ideología “de género” se empeñe en subvertir. Sin embargo, a posteriori ya, las evidencias de pis de gato en la legislatura completa de Rubatero y Zapalcaba son tan abrumadoras que empiezo a pensar que en los sótanos de Ferraz y Moncloa, Moncloa y Ferraz (Chenoa y Serrat, en versión cloacas del Estado) las cosas están como en la habitación de Carolaine cuando Tangina se asoma a mirar por primera vez en Poltergheist.

Si el partido socialista sigue gobernando, va a terminar por colapsar el sistema completo, a base de arbitrariedades y trapazas, de las cuales la ideología “de género” se revela como todo un ariete para entrar a saco en la vida privada de la gente. Por eso, la ideología de género no funciona, porque ofrece un diagnóstico preconcebido, y está más atenta a culpar al hombre que a solucionar los problemas. Lo mismo ocurre con la memoria histórica, las políticas ecologistas de Zapatágoras el sostenible (ojalá los imbéciles pertenecieran al viento), el ministerio de (Re)educación, el desastre idiomático, todo lo que toca este gobierno se convierte en mierda. Tiene Zapatero un nuevo hit para su currículo: es el Rey Mierdas de la historia de España. Lo mismo que el Rey Midas convertía en oro todo lo que tocaba, Zapatero es ya el Rey Mierdas, porque todo lo que toca, lo convierte en mierda.

La patria potestad sólo se puede privar o suspender por sentencia, eso es un hecho garantizado por nuestra Constitución. Antes no. Ayer Rubalcaba ejerció una brutal violencia hacia la ciudadanía al subvertir de un modo tan transparente un derecho fundamental. ¿Hasta cuándo vamos a permitir éste desastre? La cosa ya se está poniendo bastante alarmante. Están aplicando la ley Corcuera en versión global, ambiental. Ya no hacen falta indicios de delito para dar patadón a la puerta. Sólo hacen falta rastros de testosterona para que el Gran Hermano se meta hasta la cocina.

Hasta las relaciones familiares las convierten en un arma arrojadiza a capricho. Leyes feministas tienden a otorgar a la madre la propiedad material de sus hijos. Un despropósito que se vuelve contra la mujer, pues viendo que la cifras de denuncias falsas es extraordinariamente alta, todas estas medidas corren serio peligro de convertirse en medidas preventivas estandarizadas para procesos de divorcio, custodias, etc… Y lo siento mucho si sueno mal, pero a la larga podría convertir a cada mujer agredida en sospechosa de fraude. Menos mal que me da un pálpito de que los jueces no están por la labor. Pero es que incluso el primer apellido de los hijos se le podrá levantar a los padres así, con un chasquido de dedos, si la suerte y el alfabeto están del lado de la jai. Zapatero inventa cada día nuevas formas de dividir, destruir, separar, encizañar, disfuncionalizar, a las familias. Y la ley de género, encontrando en la ley del aborto su mejor rimado, tiende a un matriarcado en el que la familia modelo es la que despeja al padre de la ecuación, lo mismo que en la ley del aborto, el padre de la criatura no tiene ninguna obligación ni derecho legal. La patria potestad se le niega al padre (salvo solicitud de la madre, claro) con un movimiento alfil, torre, dama al que no le podemos negar efectividad de ejecución. ¿En qué estábamos pensando?, se preguntan aún en Alemania.

Acorde con su peor y circunflejo especimen, el partido socialista está volviendo a dar rienda suelta a esos instintos totalitarios que lo hicieron nacer. Instintos totalitarios y espítitu pusilánime, pues parece que, solo una vez que Garzón ha certificado la muerte de Franco, y que De la Vega se ha asegurado de que el temible dictador no está en ningún búnker bajo la Cruz de los Caídos jugando al mus con el Rey, sólo ahora, casi trecemil días después, se atreven a ir asomando la patita totalitaria otra vez, los patéticos pusilánimes. Aún hoy, el recuerdo de Franco, que con todos sus defectos y miserias era un tipo mil millones de veces mil más íntegro que el mejor de toda esta recua de petimetres, empezando por Zapatero, líder indiscutible en la championlí de la miseria moral, sólo su recuerdo hace que sus esfínteres e intestinos retiemblen como una virgen en su noche de bodas con el solista de Manowar.

Merecería la pena hacerle a Zapatero una video-emboscada de esas que tan bien sabe organizar su partido, un vídeo en el que, mientras duerme Zetapé, le colocaran una estatua de cera de Federico Jiménez Losantos a los pies de la cama, con luces de efecto, como un belén de santería o palo mayombe, a las seis de la mañana en punto, con la radio a todo volumen emitiendo la señal horaria, seguida del Suspiros de España combinado con My Sharona. Merecería la pena ver a Zapatero despertar de un salto, dar un grito de pavor pseudomasculino, cejas al cielo, y salir corriendo dejando tras de sí un rastro de la ambrosía del fetichista, saltando por la ventana para acallar la música y el subsiguiente “Amigos, buenos días”, que actúa en su lacio y poco presidencial cerebelo como Bethooven actuaba en Alex después de someterse al procedimiento Ludovico, que en cañí bautizaríamos no sin cierto jolgorio como procedimiento Federico, después de que a Zapatero lo hayamos calado por ir por los pasillos silbando “A las Mariscadas” igual que calan a Alex por silbar “Cantando bajo la lluvia”  en la bañera, y por los mismos motivos.

Tararararara-ta-ta-ta-tarara-ta-ta-ta-¡MY, SHARONNA!

Pobre criatura Zapalcaba/Rubaltero, los MendezToxo de las cloacas del Estado. También le presumimos (que no es poco) desde aquí la inocencia en el encubrimiento del 11-M, en la destrucción sistemática de las pruebas y en la descarada rentabilización electoral del atentado más sangriento de la democracia. (Que no de la historia, véase Paracuellos). Sí, hasta que se demuestre lo contrario, presumimos la inocencia de todos ellos, Zetapé, Rub-al-caaba, etc etc etc, del cuasi-evidente crimen de ser cómplices necesarios de la consecución y ocultación del 11-M, y también son Zapalcaba y Rubatero presuntamente inocentes de actuar en connivencia con la ETA (faisán, de juana, etc etc etc etc etc), aunque cada vez somos más los que tenemos la convicción moral de que ambos dos han cometido muchos de los peores crímenes de los que se les acusa y se les acusará. Veremos a ver cuánto tiempo logran seguir sosteniendo su frágil estatus de presuntos.

O sea, que a ver si pensamos menos en violar derechos fundamentales y ocupamos más tiempo en respetarlos, celebrarlos y hacerlos respetar, que se les ve a la legua que las manitas se les quedan muy cortas en democracia a estos socialistas, de largas que las tienen en el PSOE.

Además, lo que quieren es dividirnos, y mucho me temo que antes de que eso llegase nunca a pasar, nos asustarán tanto a todos los españoles por igual, que les daremos tal patada en el culo que si quieren llevar a cabo su anhelada Comunión de Repúblicas Socialistas Ibéricas (CURSI) tendrá que ser en el Second Life. Cacho malandrines, que sois unos villanos de manual.

Por cierto, que en portugués, presunto significa jamón. Siendo que los más destacados Tijelinos de Zapalcaba y Rubatero son denominados intramuros como “los pata negra”, no deja de tener gracia, ¿no? Oh, honey, how amusing and ironic, isn´t it? -Sorry, Zapatero, we don´t translate for f(piiiiiiii)cking m(piiiii)rons!

ETA: EL INSULTO FINAL

Sólo en la España de Zapatero podía un grupo mafioso, terrorista y asesino como la ETA, crear su propia asociación de víctimas. ¿Víctimas de qué, de la democracia? La sola idea revuelve las tripas. ¿Se puede ser más hijo de perra?

Claro. Si Zetapé se dedica a montar plañidos antifranquistas a 1800 euricos el rapado, no extraña que hasta la propia puta ETA se quiera apuntar al carro de las plañideras. ¿Se puede ser más hijo de txakurra hembra?

Esto pasa por convertir a Franco en Satán, que a todos sus enemigos les entran ínfulas de arcángel San Gabriel. La impostura de estos terroristas de mierda causa vergüenza a las personas decentes. Por supuesto, Zapatero debería estar ya loco por tirarse a los pies de la asociación de víctimas de la democracia de los etarras, después de ningunear repetidas veces a las víctimas de verdad, las víctimas de ETA. ¿Se podría ser más hijos de perra? Pues sí, pero no mucho más. Dadles tiempo.

De las formas y los fondos

Se habla mucho sobre el uso de las formas, y solemos convenir en que las formas son fundamentales para la correcta comunicación. No vengo yo ahora a denunciar que las formas estén sobrevaloradas. Sólo vengo a señalar que las formas, aún siendo fundamentales, no lo son todo.

Ésto lo sabe el cuerpo mucho mejor que la mente. Pongamos por caso, no sé, un incendio. No nos cedemos cortésmente el paso. Aún si la gente no se deja arrastrar por el pánico, la cortesía y el protocolo de corrección quedan bloqueados. ¿Es ilegítima esa actitud? Por supuesto que no. Es instinto de conservación. Nuestro rasgo más ancestral.

Los terroristas y sus simpatizantes juegan a eso, a que el contrario pierda las formas. Lo hacen pellizcando por lo bajo, susurrando medio de lado, dejandote bombas lapa, y calumniando a las espaldas. Uno trata de crear una barrera que le permita seguir con su vida sin que ésta se convierta en un contínuo enfrentamiento, en una guerra de guerrillas que no se puede ganar. Entonces, trata de hacer caso omiso.

Pero claro, ellos no cesan en sus provocaciones, y lo que se termina por crear es un clima de tensión. Éste clima de tensión alimenta al agresor, y envilece al agredido, que terminará por acusar anímicamente la situación. Desconfianza, paranoia, terror.

Situación que se acrecienta cuando ves que la mayoría de los propios, de los no terroristas, y buena parte de las autoridades, hacen como que no han visto nada. Mejor tú que yo, piensan, mirando hacia otro lado.

Entonces, un día el terrorista pone una bomba. Todo salta por los aires. Alguien muere. En mitad del tumulto, el terrorista te mira, brazos cruzados y media sonrisa, con el detonador asomando por el bolsillo. Entonces, cedes un instante a la ira y te acercas al terrorista con la sana intención de estrangularlo. Y es en ese momento cuando el terrorista, pringado de sangre hasta las cejas, apelará a las formas. Mirale, ha perdido las formas. Mirale cómo grita, mira lo que me está diciendo. Mira lo que me quiere hacer. Es un fascista.

Y, no falla, esos mismos equidistantes serán los primeros en llamarle a uno la atención por violento, por intolerante, por fascista. La bomba no le ha tocado cerca, y el ciudadano, para sentirse bueno y legítimo, necesita que nadie de su lado se crispe, agreda al etarra o le mente a su putísima (y nos quedamos cortos) madre. Son los equidistantes los que ofrecen más cobertura a los terroristas. Más que el entorno, más que el clima y más que las formas. La equidistancia general es todo lo que necesita un terrorista para vivir como Dios en la Tierra. Y la equidistancia de los líderes, ésa les da alas.

No, señor. Las formas no lo son todo.

Dos fallecidos en Córdoba, o las mentiras de Leganés

Cojamos el caso del matrimonio hallado muerto en un incendio en Córdoba en extrañas circunstancias. Como no sabemos lo que pasó, recurrimos a la autopsia, que confirma que los dos cuerpos eran ya cadáveres. ¿Cómo? Mirando en los pulmones, por si hay signos de stress por el humo, y restos del mismo en la cavidad pulmonar. Si el cuerpo respiró humo, estaba vivo. Si no respiró humo, estaba muerto. En éste caso, el forense ha dictaminado sin duda que ya estaban muertos antes del incendio, pues sus pulmones están intactos.

Veamos ahora el caso de los “suicidas” de Leganés. Los TEDAX se hacen con los cuerpos y se los llevan al instituto anatómico forense. Y allí, la directora, que estaba de baja, había designado un sustituto, un director en funciones. Sin embargo, los TEDAX no entregaron los cuerpos a éste hombre, sino a un forense que no era jefe, pero que fue a quien entregaron los cuerpos. El director, frustrado, pues sabe que las autopsias han de hacerse lo antes posible, para que la información no se pierda, intentó acceder al cuerpo por todos los medios. Y también la policía científica insistió varias veces en tener acceso a la autopsia. Sin embargo, hasta 24 horas después no se les permitió acceder a los resultados de esas pruebas, y ya nadie tuvo acceso a los mismos.

No se había hecho autopsia. Sólo una extracción de tejido hepático para dictaminar la identidad de los cuerpos. Dado que minutos antes de la explosión la casa estaba llena de gas lacrimógeno, una sencilla prueba hubiera bastado para corroborar la existencia de gas en los pulmones. Una prueba sencilla, se hace en unos segundos. Una prueba, una de tantas y tantas otras que podían haberse hecho a los cuerpos, y que no se hicieron.

Lo que nos lleva al siguiente hilo de preguntas: Si tan cierta es la versión oficial de Leganés, ¿por qué esa prisa por enterrar los cadáveres? ¿Qué tenían ésos cadáveres que la versión oficial no quiso que viera forense alguno? ¿Por qué se les enterró sin autopsia? ¿Por qué se apartó, contra todo protocolo, al forense?¿Por qué sólo se hicieron las pruebas estrictamente necesarias para dictaminar la identidad de los “terroristas”?

La respuesta es sencilla: para ocultar la verdad.

Tal vez, incluso, para crear la realidad. En todo caso, es tal el cúmulo de inconsistencias en la versión oficial de Leganés, que hiede a camelo por donde se agarre.

Por cierto, que cuando el juez del Olmo pidió los informes de las autopsias y se encontró con informes de tóxicos y pefiles genéticos, solicitó nuevas autopsias, que no podían ser hechas. Habían pasado dos años, y los cuerpos habían comenzado el proceso de esqueletización. No tenía sentido, pues, hacer autopsia alguna. Lamentable.

España va mal

Bueno, pues eso, que un juez ha dictaminado, probablemente con una pistola en la nuca, que no es ilegal exhibir retratos de terroristas. Y sí, es frustrante, la noticia. Pone más difíciles las cosas a los que, allí, se juegan la vida por cambiar las cosas. Y sí, es frustrante que el terror vuelva a vencer una batalla legal.

Pero, ¿saben qué les digo? Que era previsible. La constitución no posee más iconografía que un rey de vodevil y un dictador muerto, rodeados por negros fantasmas. Desde hace 34 años, nadie ha promocionado, divulgado o celebrado la Constitución, sino como la primera alternativa a la dictadura. Nadie, salvo la izquierda y sus 20 años largos de monopolio mediático y su contínuo bombardeo de consignas, ha sabido inculcar su iconografía, y dar forma al imaginario emocional que todo pueblo despojado de su religión necesita para saber recordar por qué somos familia y no simples socios.

Lo peor es que ya es tarde, creo, para dar marcha atrás a ésta marea social, semejante al controlado deambular del ganado ovino por las montañas. España no ha sabido responder a la propaganda de la izquierda. A día de hoy, España brilla por su ausencia. El propio nombre, España, se ha convertido en un escupitajo con el que parodiar a Franco. ¿30 años de prensa controlada pueden con siglos de historia?

Ojalá que no. Ojalá que salga a flote, que España sude su picaresca para algo útil, por una vez, y sepa despedir a Zetapé a tiempo, y ojalá que una oposición decente sepa atajar la situación, y ojalá que la Corona esté a la altura de las circunstancias cuando las cosas se pongan feas, y ojalá que nuestros socios europeos no se ensañen cuando estemos con el culo al aire, y ojalá que nuestros vecinos del sur no estén en posición de mover ficha.

Esperanza, ¿dónde estás?