El Comentario de Hermann 29 Octubre 2009: Corrupción generalizada

Un amable lector, Pet, nos comentaba ayer que no le gusta mucho Hermann Tertsch, más allá de estar de acuerdo o no con su línea editorial.

Ciertamente, es un tipo correoso ante las cámaras, no es presentador ágil y suele transmitir mala uva. Sus defectos como presentador, pues, saltan a la vista. Se pierde con el CUE, trastabilla al hablar y a veces entorpece con sus comentarios sueltos. En ese sentido, Ana Samboal le hace un buen contrapunto, pues es una presentadora perfecta, ágil, de voz sólida y agradable y que cae simpática y fiable al espectador.

Y así con todo, Tertsch tiene el mejor telediario de la parrilla. Una vez que el espectador se acostumbra a éste personaje de aire avinagrado, empieza a ver sus virtudes, sus vastísimos conocimientos de historia y de política internacional. Fue, por ejemplo, el único que informó, con la insistencia del periodista duro, de la matanza que se estaba fraguando en el Congo el pasado año. Además, no muestra la más mínima complacencia con la izquierda, y sus telediarios son sobrios y rigurosos. No en vano, es uno de los contadísimos periodistas que salen airosos del escrutinio que, en su novela Territorio Comanche, hace Arturo Pérez Reverte de sus compañeros periodistas. Hermann es uno de los grandes exponentes de la vieja guardia periodística. Que dure.

Y por supuesto, lo mejor de todo: el editorial con el que abre el Diario de la Noche.