MANIFESTACIÓN EN MADRID CONTRA EL TERRORISMO: CON LAS VÍCTIMAS, CONTRA LOS TRAIDORES

El gobierno ha sido fotografiado sirviéndose doble ración de faisán-al-cava. Miles de españoles nos manifestamos hoy en contra de la negociación con los terroristas. Un gobierno colaborador con el terrorismo (ETA, Faisán, Sortu, 11-M…) no puede ser tolerado.Un gobierno que usa a su antojo a la fiscalía para tapar delitos no puede ser tolerado. Un gobierno que usa a su antojo la información no puede ser tolerado. Un gobierno que hace causa común con los etarras es un gobierno etarra. A la cárcel con todos ellos.

Bravo por las víctimas, por su resistencia serena, que contrasta con la histeria etarra y socialista. Ellos se han quedado sin argumentos. Nosotros los tenemos todos, estamos con las víctimas, somos más y somos mejores. Que se vayan enterando esos traidores de que colaborar con terroristas no sale gratis. No hay balas para todos nosotros, ni mordazas tampoco. Y ahora nos van a oir.

 

 

 

Mariano Rajoy fue el gran ausente, con permiso de Esperanza Aguirre y de su majestad el mindundi de la Casa Real

 

 

Para no castigar demasiado mi clavícula en reconstrucción, nos hicimos fuertes en Génova esquina Colón, frente al Barclays

 

 

El único colectivo de gays y lesbianas fue, por supuesto, COLEGAS, con su bandera de apoyo a Israel, la única nación de oriente medio que no condena la homosexualidad

 

 

Los Peones Negros no faltaron a la cita con profusión de elocuentes pancartas

 

 

Génova era un río de banderas de España.

 

 

Nuestro buen vecino y mejor amigo Antonio. No nos lee mucho, pero tiene bula monoloquil, porque nos sopla muchos detalles. Forma parte de La Ciudad en Llamas en el equipo brainstorming, y pasamos horas y horas conspirando cigarro tras cigarro. Un fotógrafo le confundió con alguna celebridad, y nos quedamos con las ganas de saber cual. Siempre le he encontrado cierto parecido a George Clooney.

 

El ave que protagonizó la concentración no fue la gaviota del PP, sino el faisán de Rubalcaba. Una pancarta llevaba unejemplar enjaulado vivito y coleando. El pobre tenía pinta de no enterarse muy bien de qué iba la cosa.

 

 

La bandera de Colón está descolorida y hecha de retales. Toda una metáfora. Cualquier día nos la quitan.
Las víctimas son el referente. Firme y sereno, su ejemplo cunde entre la masa. Sin gritos ni sobresaltos, la manifestación ha sido un éxito. Te espero en la próxima.

ZAPATERO, MONTILLA Y PÚBLICO, URTICADOS POR LA VICTORIA DE ESPAÑA: VIVAN LOS BOTIJOS

1. Según el diario Público, el artífice de la victoria no es tanto Del Bosque, Iker o Iniesta, sino nada menos que ¡GUARDIOLA! Y además, dice Público que la victoria ha dado rienda suelta al “nacionalismo de botijo”. Hay que ser mentecato, cenizo y mal perdedor, formato plañidera. Pero me hace gracia eso del botijo, siendo éste un artículo útil e insuperado por la tecnología para tener cerca agua fresca cuando te estás partiendo el pecho a trabajar con toda la solanera. Un artículo de gente que curra al sol. Muy bonito, muy feliz, muy socialista se ha levantado hoy el diario Público.

Puteados los del diario progre sin poder siquiera ocultarlo, probablemente no hablaron del nacionalismo de cachiporra, éste sí, más agresivo. O del nacionalismo de aire acondicionado, del que no se presentó a la ridícula manifestación porque hacía demasiado calor para los independentistas. O eso, o es que no hay independentistas, sólo cuatro mataos que se dedican a estafar a tuti cristi. En cualquier caso, Público no los mencionó como tales. Le jodemos más nosotros, nuestra bandera y nuestro triunfo. Cosa de paletos, quisieron decir. Pues si esto es el nacionalismo del botijo, bienvenido sea el título. El botijo me parece un símbolo honroso y además, cierto. Con la bota vino y el jamón, el botijo es también parte de la iconografía española. Por mucha hoz y mucho martillo que nos intenten colar como el que no quiere la cosa.

Todavía dirá que el tripartito no alienta el separatismo

2. Ni un 1% de los catalanes se dejaron caer por la manifestación del sábado contra la sentencia del estatut de los collons, y los radicales terminaron persiguiendo al cabecilla de la reunión. Aún así, la Generalidad tuvo la poca vergüenza de sacar una lectura positiva del fracaso rotundo de una manifestación fantasma. Qué justicia poética, ver a Montilla correr perseguido por sus propias mascotas. Allá va Montilla. Charnego fué lo más bonito que le llamaron. Allá va, dije al enterarme, el único cordobés que no va a saltar de alegría con el gol de Iniesta. El cordobés que se va a sentir aplastado cada vez que vea todas esas banderas coreando a voz en grito “Yo soy español, español, español”. Allá va un idiota en camisa de once varas.

¡Mi tesoooro!

Lo que me lleva al punto 3. Zapatero ha alardeado de soltar alguna lagrimita con la victoria de España. No me lo trago. Éste ni siente ni padece. Lo único que ha sacado en claro es que por la calle hay demasiadas banderas españolas. Zapatero está cagado en las patas. Se está haciendo la foto con la selección. Todo el mundo ha visto a un mindundi poniendo sus pamplinas junto a once héroes españoles. A ver si se le pega algo, pensarán los más benévolos. Los no tan benévolos probablemente pensarán cosas peores. ¿No será de pánico? ¿O será de pura rabia por tanta bandera y tanto “Yo soy español, español, español”, la lagrimita? Yo creo que ni una cosa ni la otra. Nunca me he creído a los tíos que alardean de lágrimas en público. Y de este, menos aún. Y encima, se despide animando  “a trabajar”. Hay que ser impresentable.

Valencia, Barcelona, Bilbao, Coruña, Madrid...

Yo creo que se le ha ido de las manos lo de las banderas en las calles. Esa sensación me da también Público. Carajo, había banderas hasta en ciudades vascas “comprometidas”. Cataluña entera fue un estallido de júbilo español, lo mismo que el resto de nosotros. A la bandera española ya no hay quien la erradique. Ya Carod, otro charnego calvorota, había expresado su preocupación por la presencia masiva de banderas españolas en Cataluña. No nos extraña, ni una cosa ni la otra. Y desde aquí nos alegramos profundamente por ambas.

Zapatitos, ya no rentabiliza ni una victoria en el Mundial. Ha quedado en esa foto como lo que es, un advenedizo, un convidado de piedra, un impostor. La selección nos ha dado las fuerzas necesarias para equilibrar la balanza de un modo tan natural, con una victoria limpia, honorable y coral, como a ningún estratega, salvo a Nelson Mandela, se le hubiera ocurrido. Pienso ahora en Invictus, y en el hecho de que la selección ha ganado en Johanesburgo. Incluso estaban allí Mandela y ¡Morgan Freeman, con la bufanda de España! El final fue tan redondo que hasta el héroe besó a la chica delante de todos los españoles. Grande Iker.

Sólo los cenizos y los envidiosos se sienten mal con esto. De toda ésta fiesta y esta alegría, los únicos que no han participado han sido Zapatero y sus huestes. Por motivos obvios, Zetapé, socios y sus fans se han cagado en los pantalones. Como decíamos al empezar el año, nuestras alegrías serán sus amarguras. La selección lo ha demostrado con una lección de lo que es España: un conjunto de pueblos con muchas cosas en común, unas pocas diferentes, que aceptamos y celebramos en buena hermandad, unos pueblos que son más fuertes juntos de lo que jamás  serían por separado. Zetapé, esto es España, una nación ni discutida ni discutible. Qué gran fin de semana. Viva el botijo. ¡Y viva España!