LA RECETA DEL CÓCTEL MOLOTOV

Llamándose el blog La Ciudad en Llamas, me veo en la obligación de incluir las instrucciones en formato receta del cóctel molotov:

Empezamos haciendo la salsa:

En una suave y templada sopa de votantes en la inopia, cocinada a fuego lento en la creencia de que la izquierda es el centro, y que lo que queda a la derecha del centro es Franco.

Niéguesele a los votantes el derecho a una información veraz, el conocimiento y la capacidad de comprensión lectora.

Escurra la salsa hasta que los ciudadanos hayan perdido sus últimos euros, su capacidad de juicio, su trabajo, su coche y su sociedad del bienestar.

Cambie los Euros por Bolívares rápidamente, meta a los votantes en una botella, guarde el resto en archivos secretos.

Como endrinas cabreadas, los votantes en la botella empezarán a protestar. Es el momento de añadir el comburente.

La Ciudad en Llamas recomienda Frentepopulismo de garrafón en orujo, al que previamente hemos leido el conjuro en cinco idiomas. El discurso de Montilla en el Senado es un ejemplo perfecto. En éstos casos, cuanto más garrafón, más cachondo el resultado.

Tápese deprisa, bien cerrado con tapón de rosca.

Póngase el guerrillero freedom fighter bien a cubierto antes del lanzamiento y culpe en alto a la derecha de los males del mundo.

Los votantes, atrapados en la botella, empezarán a pelear entre sí.

No hace falta pañuelo. Basta lanzarlo contra el que el portador considere que no es de izquierdas. Así, sin mecha ni nada. Material altamente inestable. Ya verá qué risa.

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Tengo un nombre alternativo para a unión de repúblicas socialistas ibéricas, porque URSI queda un poco así.

Yo propongo uno más corto: República Cheka.