INDIGNADOS: SOBRE PERROS Y FLAUTAS

No se indignaron con la flagrante mentira del 11-M.

No se indignaron con las mentiras de Zapatero.

No se indignaron ante el paro galopante.

No se indignaron ante las repetidas trapisondas del gobierno socialista.

No se indignaron con la bajada de sueldos públicos.

No se indignaron con la bufonada de reforma laboral.

No se indignaron con los bufones de UGT y CCOO.

No se indignaron con el Faisán, ni con los ERES robados a los trabajadores.

No se indignaron con los recortes sociales.

No se han indignado ante la traición de Zapatero, el amigo de ETA.

A una semana del batacazo electoral del socialismo, entonces ahora sí se indignan. Y no se han indignado ante la Moncloa, ni ante el ministerio de la vivienda, ni ante cultura, ni ante interior, ni ante el Parlamento, no. Se indignan frente al Palacio de la Comunidad. Frente al despacho de la mujer que menos paro ha generado desde su puesto de Presidente de Madrid. Ya me sé yo esta “indignación”. Me la sé de memoria.

Francamente, lo encuentro vomitivo. Y me recuerda como un calco a la última coletilla que se han comprado los progres para salirse por la tangente, toda vez que defender a Zapatero se ha convertido en defender lo indefendible: “Es que todos son iguales”. Ah, amigo. Pues si todos son iguales, ¿por qué os indignáis ahora, y no cuando correspondía? Ahora que estamos a las puertas de la posible alternativa al pleno paro, que va a entrar a gobernar la alternativa, ahora se indignan, ¿no?

Perroflautas. Rojillos de chancleta y cachiporra. Iletrados del mundo, uníos.

Se dicen apolíticos, pero estos tienen de apolíticos lo que yo de bicicleta. Tuvo un pobre diablo el desatino de presentarse allí con su pancarta, en la que se leía “SOCIALISMO=POBREZA”, y claro, averiguó lo que tienen estos “indignados” de apolíticos. No ahorraron ni en insultos ni en agresiones. Por supuesto, la pancarta terminó hecha trizas, y al tipo le llamaron “fascista”.

Los que desconfían de esta lamentable maniobra la llaman antisistema, pero yo creo que estos “indignados” son adictos al sistema, ávidos de una sobredosis de sistema. De sistema socialista, claro. A todos estos “indignados” lo que les pasa es que el PSOE se les queda a la derecha. Y eso, contando con que no sean la antepenúltima maniobra de la izquierda ante la previsible derrota en las urnas. Ya en otras ocasiones las derrotas socialistas en las urnas se han traducido en algaradas, amenazas y baños de sangre. Esto es el preparativo. Al tiempo.

El olfato de nuestro bienamado y nunca bien ponderado Willy Toledo no le engañó. Lo que pasa es que ha asomado los hocicos demasiado pronto, y todavía no toca significarse. Por eso ha sido rechazado por la organización. Porque aún no toca. Ya veremos a los de la ceja “indignarse” en cuanto le demos la monumental patada en el culo a Zapatero. Ya veremos quiénes se suman a la “indignación”. Ya Cayo Lara, tribuno de la plebe progre, ha dicho que se suman a la propuesta.

Esta es la verdad. Esto es el pataleo porque va a ganar la derecha, y eso es algo que la izquierda no va a aceptar así como así. Dicen que son un foro de discusión, pero yo sé que si me acerco por allí diciendo mis opiniones, a este pobre bloguero lo iban a correr a gorrazos. Como han hecho con la prensa, a la que han agredido como buenos aprendices de ugeteros, que es lo que son estos “indignados”. Unos malos perdedores que ya han descubierto que no les va a salir ninguna carta que no sea una mierda, y que ven impotentes que la derecha lleva cartas buenas para la próxima jugada.Piden libertad de expresión y pegan a la prensa, a las pancartas que denuncian el socialismo, y a los que defienden a unos y a otros.

“Indignados”, se dicen. ¡Fascistas!, dicen a los discrepantes. Malos perdedores, digo yo. Que se indignen, que se indignen. Mejor están ahí que delinquiendo. Como Bush hizo en Irak, de este modo tenemos concentrados en un mismo punto a todos los indeseables de la ciudad. Ahora sólo falta un camión lanzando euros al aire en medio de todos estos anticapitalistas del dinero ajeno, y se habrá solucionado esa “indignación”. Y si hacen lo previsible, pisotearse unos a otros a la caza del eurito, también se solucionará el problema.

Ah, y de “espontánea”, un cojón de pato gutiérrez. ¿A una semana de la debacle socialista? Ahora, no solo los políticos nos toman por tontos. Ahora, los perroflautas, también.

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José García Domínguez, gran columnista de LD, lo dice mejor. Pinche en el titular para leer el artículo completo. Y aprovecho para recomendar los artículos de este catalán poco plegable a los postulados de la progresía.

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Y ahora, no se pierdan el vídeo. Una obra maestra.