CONTROL

Sentarse a redactar un programa electoral debe de ser parecido a empezar una novela. Uno escoge por dónde atacar la hoja en blanco, busca los puntos débiles del público, y no se repara en gastos porque los efectos especiales los pone el lector. El programa electoral de Podemos para Andalucía ha escogido tema: el hogar, el último bastión defensivo, la república independiente de tu casa, el único lugar en el que uno es como quiere ser, donde uno escoge qué canal ver, qué emisora escuchar, qué periódico leer. Cómo hablar, cómo vestir, cómo legislar.

De sobra conocida es la resistencia del individuo a dejarse invadir en el único lugar donde mora en completa libertad, y no puede extrañarnos que Podemos, enemigos declarados de la libertad del individuo, haya buscado precisamente un caballo de Troya como tema central de su programa liberticida. La supresión del artículo 18 de la Ley de Dependencia (qué nombre nauseabundo) implica necesariamente la inclusión de un funcionario en el hogar, un elemento extraño a sueldo de desconocidos en tu propia casa, manejando el mando a distancia, el dial, prefiriendo aquellos canales que animan al Estado a subirles el sueldo, a ponerse en huelga continua cuando no gobierna según quién, a contratar a más como él, a perpetuar su puesto de trabajo. Un elemento extraño fiscalizado por sindicatos de clase, también a sueldo del Estado, que tienen muy claro quiénes son los buenos y quiénes los malos. En tu propia casa.

El anzuelo es magnífico, claro. Los cuidados (¡gratuitos!) a los que no pueden valerse por sí mismos. ¿Quién puede poner un pero sin ser tachado de cualquier cosa? Al fin y al cabo, así es como nos engaña el Estado cada día para que depongamos las armas y nos abandonemos a su dictado. Es por tu salud, es por tu bien, es por tu seguridad. ¡Es por los niños, los niños! Y no deja de ser curioso que un partido que se llena la boca con la palabreja “empoderar” vea como un verdadero problemón que el individuo nos ahorre un funcionario y asuma el esfuerzo a un coste económico menor y menos invasivo. Pero es normal: no hay precio demasiado caro (total, pagarán “los ricos”) cuando se trata de invadir por decreto la privacidad del hogar, que es en definitiva el gran y último enemigo del totalitario. Vencida esta, no habrá nada que defender.

podemos

QUIEN PAGA, MANDA

Venezuela se va a pique. El régimen chavista no tanto. De Chávez nunca sabremos, pero de Maduro nadie sospecha que vaya a ser de esos capitanes que se quedan en el barco para que se lo traguen los océanos, sellando su destino al de su gestión de la tempestad. La identificación patria/líder sólo vale para los logros y las medallas, pero todos sabemos que eso es sólo un chándal que uno se quita y se pone, y si el Nicolás maduro tuviera que huir a su Colombia natal cruzando a pata la frontera, os aseguro que no lo haría disfrazado con los vivos colores del pabellón venezolano.

Por supuesto que no estoy descubriendo el Pacífico. Es más, la inevitable situación de Venezuela se veía venir de lejos, y la única diferencia actual con los clamores pretéritos es que el futuro ya ha llegado. Hipotecados a China los recursos, y despilfarrados hace tiempo en políticas sociales (a falta de apelativo más certero), el dinero de los demás se ha acabado. Que es cuando los socialistas empiezan a decir que “esto no es socialismo”, y que es, precisamente, cuando los que no somos socialistas sabemos que empieza el socialismo. El socialismo real YA. Los últimos manotazos del régimen han sido, por supuesto, prohibir que se hagan fotografías a los anaqueles vacíos de los supermercados, y autorizar al ejército a sofocar las protestas con fuerza letal. Falta comida, faltan medicamentos, falta papel. Ya no queda nada por expropiar salvo las vidas de los que gritan.

Hay que distinguir entre Venezuela y el chavismo. No son la misma cosa, del mismo modo que Franco no era España ni Arturo es Cataluña. Por eso he de decir que Venezuela entra en barrena pero el chavismo no. Previsor, el ejército de asesores y técnicos del chavismo sabía que la fiesta tenía que terminar, como de hecho ha ocurrido. El chavismo ya no es triunfal, y Maduro no puede pasearse por Caracas expropiando a diestro y siniestro en riguroso directo sin peligro de que algún valiente le susurre “Mi comandante, eso ya se expropió”. De aquellos dislates sólo queda una mueca congelada, la sonrisa sin gato que decía Pedro Jota. La nación sin personas. Es el momento de actuar, de poner en práctica el plan P. Y es que el dinero de Venezuela se ha terminado, pero el de Europa no, y el chavismo depende de él.

De entre ese ejército de asesores ¿asesorados? destacó un grupo de universitarios españoles que llevan una década esperando el momento en que les dieran luz verde a un plan audaz como todo plan que sale bien. Una cuadrilla que, educada en la cheka complutense de Somosaguas, se sabe al dedillo la perorata comunista, su target habitual, sus fórmulas y por supuesto, sus resultados. Y como religión, (cada vez veo más clara la tesis de Escohotado del socialismo como herejía laica del cristianismo), se basa en la fe ciega más allá de los resultados, en el apego al mensaje y la liturgia más que a los supuestos beneficiados. De ahí el cinismo pasmoso de los nuevos profetas al decir que “en España las cosas ya no pueden ir peor”. Por supuesto que pueden ir peor, y ellos lo saben de primera mano: sólo tienen que ver el resultado de sus asesorías venezolanas, pagadas de golpe, casualidad de casualidades, semanas antes de fundar Podemos, ese partido que no es un partido, que es comunista pero no lo es, e inspirado por el chavismo para seguir el modelo…sueco.

¿A quién hacía más falta Podemos, a España o al chavismo?¿Qué economía se va a pique, la española o la venezolana?¿Quién paga esta cosa morada que viene a completar la bandera rojigualda?¿Quén esta cosa chulesca que amenaza e interroga a la prensa, en vez del obligado viceversa?¿Quién se ha eyectado del caza venezolano dejándolo caer, agotados sus recursos, expropiadas sus alas y malvendido su motor, en espera de que llegue el coleta a rescatarlo in extremis con otro avión al que, sin estar en sus mejores horas, le queda bastante más autonomía de vuelo y muchas piezas aún por expropiar?

En las novelas detectivescas, cuando el protagonista se queda sin pistas y no hay dinero ni móvil para el crimen, se recurre a la máxima de buscar a la mujer para encontrar al culpable. Cherchez la femme, se llama. En el caso podemita, no es necesario el cherchez la femme, a pesar de que se ha buscado y encontrado a la dama, y huele a podrido a quince kilómetros. Y no hacía falta porque tenemos la pasta, tenemos al sicario, tenemos al cliente y tenemos el móvil.

Quien paga manda. O como dice el refrán anglosajón, “who pays the piper calls the tune”. Quien paga al gaitero elige la canción.

maxresdefault (9)

PODEMOS: EL DIABLO ESTÁ EN LOS DETALLES

Podemos es una exitosa fórmula de fracaso. El fracaso de Podemos viene implícito en su agenda oculta, su secreto peor guardado: su ADN comunista. Extrema izquierda, compadreo con ETA, socialismo duro, recorte masivo de libertades, que se traduce siempre en miseria, escasez y persecución del individuo. Véase cualquier ejemplo histórico sin excepción, prestando especial atención al régimen venezolano, cuyo gobierno, asesorado por las élites de Podemos, ha llevado a su nación la escasez de productos de primera necesidad. Especialmente sangrante es la escasez de papel, siendo Venezuela el principal productor de papel del mundo. El éxito electoral de Podemos reside en ocultar su socialismo duro, disfrazándolo de justa indignación ciudadana (esa palabra). Sólo así podrá superar el techo de votos natural de cualquier partido de extrema izquierda: atrayendo al votante despistado que jamás votaría a amigos de ETA; o directamente atrayendo al tonto del culo, que compra discursos fáciles sin entrar en detalles. Y el diablo está en los detalles.

Tomemos el programa de Podemos para la campaña Europea. En él hay dos ejemplos que, contrapuestos, nos dan la medida exacta de qué es Podemos, más allá de las coletas y las poses informales de El Tuerka, su Querido Líder.

Ejemplo 1: Políticas de protección a homosexuales.

Captura del programa PODEMOS para el parlamento europeo

Dejando aparte la obvia discriminación al varón heterosexual, que como todos sabemos, es el origen de todo mal, y dejando aparte también el hecho de que nuestra legislación ya garantiza el derecho a “la seguridad y la vida libre de violencia” a todo ser humano sin distinción, centrémonos en que son sólo una excusa para el verdadero centro del epígrafe: “Un sistema jurídico de garantías que intervenga tanto en el ámbito público como en el privado”. Se traduce en un sistema jurídico que penalice cualquier actitud, contraria a la norma, que uno tenga en el ámbito de su privacidad. Cualquier gesto o comentario que hagas, intrépido lector, delante de la televisión, o tomando algo con los amigos, o en familia, será punible, constitutivo de delito, si se sale de la normativa impuesta. Nótese además que ese sistema jurídico del que habla Podemos no estaría circunscrito al ámbito de la opción sexual, sino a cualquier otro ámbito (“a través de un sistema jurídico que…”). Y es ahí, camuflado entre las palabras “libertades”, “garantías”, o “derechos”, donde se encuentra el objeto más peligroso de todo el programa implícito de Podemos: su intención de ideologizar por ley nuestra vida privada. Detalles.

Ejemplo 2: Políticas antiterroristas.

Captura del programa de Podemos para el parlamento europeo
Obviamente, Podemos no está contento con la política antiterrorista que tenemos en España. La encuentra demasiado dura con los terroristas. ¿Por qué? Porque Podemos comparte ideario con ETA, algo que ha quedado sobradamente demostrado por testimonios de los propios alumnos y compañeros de Iglesias y Monedero, por los múltiples vídeos que corren por la red con Pablo Iglesias dando charlas codo con codo con conocidos abertzales, o en sus propios programas de televisión minoritaria, La Tuerka y después Fort Apache, hablando con simpatía de ETA y de su causa. Sin embargo, con todo lo que habla, cuando llega el momento de poner su mensaje al alcance de un público masivo, Pablo Iglesias se cuida mucho de decir en las tertulias esa parte de su discurso. Y si se fija el espectador que se somete voluntariamente a semejante tormento (yo lo hago a veces), verá que toda la flema y serenidad del coleta se torna agresividad e insulto cuando le sacan el tema de su simpatía por ETA, lo mismo que cuando le vinculan con el régimen chavista. No desmiente, no explica: niega e insulta. Lo más llamativo es que suele ser el moderador quien le rescata del embrollo cambiando de tema, interrumpiendo al tertuliano que saque el asunto, o incluso cortándolo directamente. ¿Por qué? Porque no quiere que el votante despistado se entere de que Pablo Iglesias simpatiza con ETA y con el chavismo. Detalles.

Finalmente, establezcamos una comparación entre los dos textos reseñados. Para “proteger” al homosexual y a “la mujer”, Pablo Iglesias no duda en intervenir la privacidad del individuo. Sin embargo, en materia antiterrorista, Pablo Iglesias se muestra mucho más comprensivo, y propone “no vulnerar el derecho a la libertad de expresión”. Juntando ambas propuestas, quedaría el derecho a la protesta circunscrito solamente a aquellas ideas que el gobierno marcase como correctas. Considera Iglesias que hay que invadir la privacidad de un señor que diga en su casa que “telecinco es un nido de maricones”, pero no la libertad de un señor que diga públicamente que matar está bien si es por la causa correcta.