¡EL PP DESPEGA EN LAS ENCUESTAS! (y van treinta)

Vaya por delante que para mí, Gürtel es a la historia del mamoneo lo que Granujas de Medio Pelo es al cine de ladrones. Es más producto de la estupidez del líder que del hecho en sí. Cuatro perras, si lo comparamos con la sangría legal de Zapatero, sin ir más lejos. Sin ir al cebollón de euros que se han pegado la criatura MendezToxo. Sin ir a Filesa.

Digresión moderadamente malvada: Alfonso Guerra ambicionaba el puesto de presidente del Congreso cuando Zapatero se lo dio a Bono en su primera crisis de gobierno. ¿Qué pasa con el Zetapé? ¿Se cree que la presidencia del Congreso es como el Proyecto Hombre para la rehabilitación mediática de manoslargas, o qué? Recordamos con ternura al pobre Marín, que las tuvo que pasar canutas, y de cuya honradez (éste sí) nunca dudé.

Pues vaya un despegue pepil de las encuestas. Ya he perdido la cuenta de las veces que he leído la misma información, con las mismas cifras.

Vale, lo del CIS del mes pasado fué un espejismo con truco. Un trile. Empezaron la encuesta con el PP el mismo día que arrancaba el Gürtel. Nadie se las creyó demasiado. Este mes, Zapatero lo tiene más jodido si quiere acomodar para el CIS una fecha concreta en la que arrancar el sondeo. Como no la hayan empezado coincidiendo con que Zapatero anuncie la chufla marinera de que paguen los ricos y los curas, no sé. Y tampoco creo que le fuera muy favorable el anuncio.

A mí me da vergüenza ver mentir a los políticos con ese descaro y con tan claras intenciones. Éste Zapatero es incorregible. Va a hacer lo que esté al alcance de su teléfono móvil para ser presidente cuatro años más. No sé, igual después ya no tiene que renovar, y se queda para siempre. (Ups, ¿he pensado eso en alto?). Pero bueno, ya hablé de ello en anteriores posts.

Lo que quería decir es que éste nuevo despegue, y van treinta, sólo significa que Gürtel ha desaparecido de los titulares, que se centran ahora en el recorte de Zapatero, doloroso, arrogante, pero errado y de chichinabo para resolver el problema.O sea, que Rajoy no está recibiendo un incremento en su capacidad de convertirse en depositario de la confianza del electorado, probablemente de “su” electorado. No sé si se puede decir más claro. Bueno, sí:

QUE EL PP NO DESPEGA. Está a tiro de escupitajo de Zapatero. A tiro de móvil. A tiro de titular. A tiro de sus socios. A tiro, vaya. Si Rajoy no depura su discurso, no va ni a la vuelta de la esquina. Y aunque lo depure y gana en 2012, llegará desgastado. Y entonces se lo merendarán vivo con cualquier excusa. Si en Afganistán o en Irán la cosa se pone fea, reeditarán el No a la Guerra con total desvergüenza. Después de lo de Garzón en la Complutense, me temo cualquier cosa.

Por cierto, ¿qué fué de la mamarrachada esa de encierro o no sé qué que iban a protagonizar Almotroma, La Pasionaria de Barquillo y el Tonto Ilustrado? ¿Se les sumó algún figurante? ¿Llegó a consumarse el encierro simbólico?

Coño, ¿no se les habrá olvidado sacarles, y a estas horas aún siguen ahí? Jur, jur, jur. Luego, el despistadillo que tenía que abrir la puerta de la mazmorra, abre, y se encuentra con que Almotroma se ha comiso a los otros dos. Jur, jur, jur. Y conste que no he querido ser muy malpensado. Jur, jur, jur.

Por cierto, leo en Libertad Digital que a Bono le han encontrado una nueva propiedad, como a la aspirina o al aloe vera, o a Berlusconi, incluso. UN PORSCHE, nada menos. ¿Y regalo de quién? Pues nada menos que…¡¡DEL POCERO!!

¡JUÁ, JUÁ, JUÁ! ¡Menudo elemento!Menudo manoslargas, parece que nos ha salido Pepe Bonus!¡Salud, camarada!

Sigo repasando la prensa y me encuentro con que…buf. Todo lo que veo merece entradas separadas. Menudo panorama, amigos. Y los votantes de izquierda siguen sin darse por enterados. ¿Dónde está esa izquierda que exigía transparencia?

Joder, el propio Rubalcaba violó la jornada de reflexión con sus exigencias de transparencia el 13-M, la Noche de los Paraguas. En aquellos días, el PSOE, todavía sacudiéndose la peste a corrupción, repetía incansable, ojitos soñadores, que todo gobierno, más allá de su ideología, debía tener la transparencia como máximo ideal. Cosa por otro lado absurda. Pero ellos la exigían, exaltaban, elevándola al carácter de religión. Valiente pandilla de cantamañanas. Si no fuera por Marianín, tendrían una huella en el trasero, de esas que dibujaba, genial, Ibáñez.

Y ahora resulta que Rubalcaba obstruye a la justicia otra vez aduciendo que los protocolos de actuación de los TEDAX son secreto oficial. Una tontería, por cierto, desmentida por el hecho de que Rubalcaba mismo aportó esa ese protocolo en 2006, cuando aún no era del dominio público que las pruebas habían sido destruídas o manipuladas. Vaya, que por entonces aquel documento no inculpaba claramente al jefe de los TEDAX poniendo en serio entredicho el juicio en su totalidad. Pero ahora sí. Por eso ahora lo oculta. Sin embargo, quedó publicado el documento, que demuestra que la cadena de custodia lleva directamente a él. O sea, que o bien destruyó las pruebas, o bien las entregó al que finalmente las destruyó. En ambos casos, es culpable. Y por tanto, Rubalcaba lo es de una flagrante, descarada, activa, contumaz, falta de transparencia. Y eso, siendo benévolos.

Y por no dejarlo con Rubalcaba, vaya otra más. El etarra Mikel Carrera en los asesinatos de Capbretón. De modo que de número uno de ETA, nada. Otro invento de Rubalcaba, el de “los españoles se merecen un gobierno que no mienta”.

Ni con todo ésto en los titulares. El PP vive siempre a la espera del despegue. Dice el FMI que “el sistema laboral español no funciona”. NO FUNCIONA. MALFUNCTION, Zapatero. Y Mariano, NO FUNCTION. A verlas venir, esperando la caída de la hoja. En cuanto Zapatero permita la reforma laboral, el trabajo entrará.

Lo que antes era el infierno neocón, abaratamiento del despido, flexibilización del empleo (estatutos que, por otra parte, no se cumplen nunca), Zapatero se colgará como una medalla lo que antes criticaba.

Menudo despegue de bajos vuelos. Empieza a sonar a cantinela. Como los propios Doctor Rajoy y Mister Brey.

LUIS DEL PINO SIN COMPLEJOS


Cuelgo el programa completo de hoy sábado 22 de Mayo de 2010, porque no ha tenido desperdicio. Del Pino hace gala de su mejor retranca irónico-satírico-analítica para tocar temas candentes.

-Insuperable editorial acerca de la conducta de Zapatero ante el collejón de Merkel y Obama, tomando a Kennedy como referente de comparación.

-Tijeretazo del gobierno.

-Basura sindical, en su tonalidad amarillo Toxo: sindicatos a sueldo del gobierno, para desviar a Zapatero del punto de mira.

-Bono, paradigma de honradez y transparencia. Yo prefiero a Sting.

-Rubalcaba obstruye el caso del 11-M.

-Intervención de Cajasur.

La carta de Alcaraz: “¿Y si todo esto ocurriera con un gobierno del PP?”

-Pío Moa, genial como siempre, se centra en el ex-fiscal Jiménez Villarejo y su totalitario izquierdismo.

-Y jugosa tertulia con colaboradores habituales. Pinche la imagen y échese a temblar. Excelente Luis del Pino.

BONO Y LA SOMBRA DE ZETAPÉ, QUE ES ALARGADA/EL MAQUIAVELO DE LEÓN

Pepe Bono. Bonus, si fuera un personaje de Yo, Claudio.

Hace unas semanas, el asunto fué destapado por la prensa. Primero que si una hípica a nombre de su hijo. Después, que si un piso en Albacete. Luego, dos pisos. Y no de los baratos.

Pepe Bono puso en marcha a sus gestores y logró cuadrar las cifras, con ayuda de cierta dosis de buena fe. Logró cuadrar los números, pero no presentó un verdadero libro de cuentas, ni aprovechó la oportunidad de salir al paso de las suspicacias con cuentas claras, ventanas abiertas y luz del día. Nada de eso. Unos contratos, unos numerajos, y a regañadientes, además, después de marear la perdiz durante un par de semanas con sus rimbombantes declaraciones.

Y digo yo que oye, que igual es honrado. Pero ya no lo podemos saber seguro, mira por dónde. Ahora, echándole buena fe, se la podemos presumir, todo lo más. Echándole buena fe, repito.

Esa buena fe se la echó, incluso, Pedro J. con su “enriquecerse no es socialista, pero tampoco ilegal”. A sus lectores, como poco, los descolocó. Pero los datos son los datos. Y aunque escasos y someros, cuadraban. Los indicios son otro cantar, sin embargo.

Llega la semana siguiente (la pasada) y empiezan a salirle más cositas a Bono: A la vez que Bono, crecido por el indulto de la prensa, se dedica a pavonearse con declaraciones rimbombantes acerca de la honradez y la corrupción, al mismo tiempo, digo, empiezan a salirle los enanos a Bono: un carísimo local alquilado a joyerías Tous. Un ático de lujo en Madrid. Una hipoteca de 100.000€ a nombre de…¡¡su hija de 10 años!! Pastizales todos que había olvidado mencionar en los papeles presentados.

Al tiempo que se conocen éstas nuevas propiedades, cae en mis manos el libro de García Abad, que repasa la trayectoria de Zapatero y que dedica varias páginas a la vieja rivalidad Bono/Zetapé, cuando se enfrentaron por la presidencia del partido, allá por el año 2000. En aquella ocasión, Zapatero se hizo con el PSOE, y Bono supo asumir la derrota, por lo menos públicamente. De hecho se hizo zapaterista automáticamente. Inteligente jugada. Antes de celebrarse las primarias, sin embargo, el intercambio de golpes a todos los niveles, desde las declaraciones a las puñaladas de despacho, que en los partidos políticos suelen ser de aúpa, se sucedieron durante la campaña.

Por el libro de García-Abad conocemos, a través de los testimonios de amigos y enemigos, la más temible faceta de Zapatero: su vengatividad. Por boca de amigos y enemigos, si contrarias demasiado a Zapatero, Zapatero te la jura. Te deja ir, te da recorrido, y tarde o temprano, en el momento conveniente, aplica su venganza. ¿Dijo o hizo algo Bono que Zapatero nunca pudiera perdonar? Es muy probable. Si fuera así, nada podría hacer Bono ni sus zalameras declaraciones sobre Zapatero para borrar su mancha negra.

Bono aún es uno de los papables, cuando caiga Zapatero. Y tanto Bono como Zapatero lo saben. Zapatero no va a irse. Sería salir huyendo con tres latas atadas al rabo. Cuando Zapatero crea que debe irse, creará el marco necesario para una salida honrosa. Mientras tanto, seguirá ahí diciendo que hemos llegado al final de la crisis. Bono, como dice García Abad, dice estar contento con su puesto actual, que es una gran culminación de su carrera. Pero claro, eso es lo que dice Bono.

El primer regalo envenenado de Zapatero a Bono, aún muy poderoso dentro del PSOE, habría sido nombrarle Ministro de Defensa. Es conocida, y en este punto el libro de García Abad es rico en detalles, la táctica de Zapatero que consiste en erosionar a sus competidores dentro del partido nombrándolos ministros, y quemándolos cuando lo cree necesario. En ese sentido, Bono, que tuvo que afrontar la guerra de Afganistán, salió cuando pudo, dimitiendo a tiempo antes de que las cosas se pusieran feas, y aduciendo que su cargo estaba erosionando su matrimonio. Después, Zapatero lo nombró presidente del Congreso, un cargo a la altura de la vanidad de Bono, y una manera de tenerlo contento, cerca y controlado. Inteligente jugada. Tontos no son.

Y ahora nos encontramos con que el propio diario Público, muy cercano a Zapatero, se hace eco del alarmante patrimonio de Bono y su escasa claridad de cuentas, dando por buenas las informaciones de La Gaceta, nada menos. Suena raro, cuando menos.

¿No será ésta la sombra de Zapatero alargándose sobre Bono antes del zarpazo final? Según las estadísticas, Zapatero afronta la fase final de un mandato de ocho años. Él parece convencido de que va a ganar. Y los que saben de éstas cosas dicen que lo de Bono no ha terminado. Resulta sospechoso que en situación tan delicada Público elija hacerse eco de una información de La Gaceta.

No creo que falte mucho para que Pedro J. desentierre su patobárcenas para hablar de Bono: si nada como un pato, tiene pico de pato, y cuá-cuá, habla como un pato…¡entonces es un pato!

Por cierto, que Bono anuncia querella contra La Gaceta. ¿Ampliará la querella a Público?

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El libro se centra en la persona de Zapatero, y aunque el punto de vista es crítico con el presidente, creo que hace el retrato más amable posible sin faltar a la verdad. Además, “El Maquiavelo de León” no deja de ser un libro escrito por un militante socialista (felipista, diría yo), y eso, aunque facilita el testimonio de los cercanos a Zapatero, limita en cierta medida la visión de conjunto. Aún así, es una mirada lúcida y sincera, cuyo autor busca entender al personaje, más que someterlo a juicio. El resultado es descorazonador, de todos modos. Pero queda por escribir aún el retrato de Zapatero en profundidad, su biografía política, sus intrigas, sus fobias y sus anhelos. Hoy por hoy, y no por culpa de García Abad sino, probablemente, a pesar suyo, ese libro es imposible.