FUEGO AMIGO

Dicen en los medios -cito textualmente- que “tenemos que acostumbrarnos a los atentados islamistas”, que “el peligro está en el aumento de la islamofobia” porque “es lo que quieren los terroristas”. 

Cada frase por sí misma puede ser más o menos discutible -más de uno añadiría otros calificativos-, pero las tres juntas no aguantan el análisis más superficial. Y créanlo o no, se están lanzando juntas. En diferentes medios y a diferentes horas. Así que pasaré a comentarlas por separado, y también en su conjunto. Al fin y al cabo, ¿quién soy yo para trocear el dogma progresista?¿Acaso vamos a ser más papistas que el Papa y enmendarles la plana a los de la capital? Yo digo: ¡NO!

1. Empezamos por la primera: “Tenemos que acostumbrarnos a los atentados islamistas”.

Es muy buena. Tan buena que me encantaría ver al tertuliano de turno contándole eso a la víctima del último atentado islamista mientras el médico decide si le recompone la pierna o si es mejor usarla para recomponerle otros miembros a su hija pequeña. La frase es variación de la acuñada por el muy progresista Primer Ministro Francés Manuel Valls tras el atentado de Niza en el que un “camión” (de nuevo cito medios progresistas) se llevó por delante 84 vidas nada más. Por lo demás, la resignación me parece una decisión muy respetable siempre y cuando no traten de imponérmela llamándome islamófobo si me niego a adoptar tan cristiana actitud. Si cambian el “hay que” por un “yo me”, no tendré nada que decir. Pero déjenme el derecho a cabrearme y horrorizarme sin acarrear el estigma social que supone no acostumbrarse ni resignarse a que de vez en cuando masacren a unas decenas de nosotros, o a nosotros mismos, en exigencia de una ley islámica que castiga con la muerte la disidencia -amén de otras muchas cosas chulísimas que de seguro habrá oído usted por ahí. Créame, casi todas son ciertas-. Y discúlpenme si me permito acabar con la definición RAE de la palabra “resignación” por ser la más usada esta mañana en los principales medios: Entrega voluntaria que alguien hace de sí poniéndose en las manos y voluntad de otra persona. Guárdela en la memoria, intrépido lector, que la usaremos más tarde. Pero no la rotule en un autobús naranja, no vaya a multarle Cristina Dos Varitas Cifuentes por alimentar el discurso del odio.

2. “El peligro está en el aumento de la islamofobia”.

Esta frase es una obra maestra, pero sólo maestra en maldad. ¿Cómo que el peligro está en la islamofobia? Abrimos cada semana con un nuevo atentado islamista, y los medios mienten cuanto pueden para maquillarlo. Sin conseguirlo, claro, gracias a que aún tenemos las redes. Y a ver lo que nos duran. Sin embargo no hay atentados islamófobos. Esto es empírico: si hubiera el más mínimo atisbo, los mismos medios que maquillan cuanto pueden a los yihadistas lo amplificarían con un nivel de histeria parecido al que usan cada vez que el presidente electo de Estados Unidos se rasca la barbilla. Y sin embargo, ni rastro.

Cabe señalar que esta es una variante del infausto titular de Lo País aquel 12 de Septiembre de 2001, “El mundo en vilo en espera de las represalias de Bush” tras la masacre de las Torres Gemelas. Me permitirán que señale dos peligros mucho más inminentes que un hipotético aumento de la islamofobia, y que son a) los propios atentados, que masacran a personas. Personas reales, no hipotéticas, aunque no tan reales como los seres queridos de los tertulianos de mucho progreso, eso es verdad, y b) la radicalización de un votante islamista cada vez menos minoritario cuyo apoyo no será ignorado por aquellos que quieren implantar la ley islámica en nuestro continente.

3. “Es lo que quieren los terroristas”.  (El aumento de la islamofobia)

Esta frase ya es un sarcasmo. Los islamistas lo que quieren es la ley islámica en nuestro territorio. La -repito, hipotética, nunca materializada- islamofobia sería un obvio impedimento para la instauración del dogma mahometano, y esto no requiere mayor explicación. La frase recuerda claramente al dogma progresista/nacionalista -curioso equipo, vive Dios- de que toda resistencia al nacionalismo “es una máquina de fabricar nacionalistas”. Oiga, no. Si así fuera no protestarían ante la resistencia; callarían en lugar del recital de grititos y pataleos a los que nos tienen acostumbrados cada vez que alguien baila poca sardana. Frotándose las manos. Y los pies. Y ya digo, no. ¿En qué modo podría convenir a quien quiere la sharia en Europa el que Europa fuera islamófoba? Busque, intrépido lector, la respuesta en su interior. Pero ya le adelanto yo que en nada. Por lo que le pueda servir. Sin embargo, sí hay algo que siempre ha necesitado el islamista europeo para irse imponiendo poco a poco: las acusaciones de islamofobia al más mínimo “pero“.

-¿Pero no habíamos quedado en que la mujer es libre de hacer, vestir, salir y folgar lo que quiera, donde quiera y cuando quiera, como cualquier hombre?

¡ISLAMOFOBIA!

-¿Pero no habíamos quedado en que un estado laico no debe apoyar ninguna religión por ser algo privado y rancio?

-¡ISLAMOFOBIA!

-¿Pero no habíamos quedado en que violar niños y mujeres es un execrable crimen a perseguir, incluso en Estocolmo y Rotherham?

-¡ISLAMOFOBIA!

Y eso sí lo necesita el islamista europeo: las acusaciones de islamofobia ante cualquier preguntilla que tengamos al respecto. Que no es lo mismo que la islamofobia a secas. De hecho, es mucho peor, toda vez que si la islamofobia es real, muy inútil tiene que ser para no salir en unos periódicos que inventan y ocultan noticias a su antojo y conveniencia, mientras que la sola acusación de islamofobiamucho más efectiva– te puede aislar laboral y socialmente sin necesidad de demostración.

Conclusiones.

Llega el momento de atar cabos y analizar las tres frases juntas, el nuevo hit del dogma progre: Tenemos que resignarnos a los atentados islamistasel peligro está en el aumento de la islamofobia, que es lo que quieren los terroristas”. 

Si ante los atentados hay que resignarse y el verdadero peligro es la islamofobia, tenemos que concluir que no mata el terrorista sino quien rechaza sus principios, “que es lo que quiere el terrorista”. Dado que la islamofobia no asoma, uno diría que lo que el complicado dogma intenta decir es que el terrorista quiere ser rebatido, pero al no encontrar resistencia no tiene más remedio que matar. Absurdo, lo sé. Por otro lado, si a los atentados hay que resignarse, pero a la islamofobia no, entiendo que vas con el yihadista. Mal hecho, pero al menos eres claro. Sin embargo, la frase que lo embrolla todo es “que es lo que quiere el terrorista”. Esto nos hace sospechar que el dogma no está totalmente de acuerdo con el yihadista, aunque no sea tan malo como la islamofobia. ¿En qué quedamos, pues? La solución está en ese término tramposo, ya que no es la islamofobia lo que quiere el yihadista, sino LAS ACUSACIONES DE ISLAMOFOBIA, que no es lo mismo. De tal modo, y aplicando todo lo anterior, el dogma queda traducido así.

“Tenemos que entregarnos voluntariamente poniéndonos en las manos y voluntad del islamista. El peligro está en la resistencia que surgirá, pero nosotros los acusaremos de islamofobia, que es lo que quieren los terroristas”. 

Se entiende mucho mejor, ¿eh? Así las cosas, para el periodista europeo -y su jefe, el político- los muertos, el terror y las bombas son poco menos que fuego amigo.

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QUÉ DULCE MÁS AMARGO

Pensé que la debacle del zapaterismo sería un espectáculo más provechoso. Sin embargo, he de reconocer que me está resultando un dulce muy, muy amargo, comprobar que no había ni un gramo de grandeza en el partido que nos ha gobernado los últimos siete años. Dejando atrás las tropelías discrecionales de un gobierno instalado en la mediocridad normativa, la mendacidad oficiosa y la podredumbre estructural, nada indicaba que la cosa fuera a cambiar durante la transición rubalcabiana, que está a medio camino entre la chapuza tejeril y el trilerismo getafeño. Pero de algún modo, yo esperaba en un fuero íntimo tiznado de wishful thinking necesitado de altruismo, que el PSOE de Rubalcaba y Blanco se batiera en retirada echando mano de algún remanente de dignidad, de humildad o por lo menos, de legalidad. Amarga lección nunca aprendida del todo, debo reconocer.

Empezando por las primarias monoteístas de Rubalcaba. No soy de los que piensan que Rugalcaba se ha sacrificado por el bien del PSOE. Pepunto se ha comido a Zetapé por las pezuñas, y se aferrará al puesto hasta la ilegalidad. Para ello ha mimado a los indignados, y para ello le pone una vela a San Bildu cada noche. Es imposible que nadie haga el ridículo con el skoda y el parquímetro, cambie de nombre cada quince minutos y se tome tan en serio como lo hace el profesor Bacterio del PSOE, sólo para presentarse al sepuku electoral del 20-N. No. Rubalcaba quiere ser el jefe de los billares, y para lograrlo es capaz de cualquier cosa, repito, de cualquier cosa.

No se queda aquí la cosa. Después de desinflarse el Gürtel (cuatro años de informativos públicos tirados a la basura), resulta que Pepiño Gasolineras es el nuevo inocente oficial del PSOE. Y yo me carcajearía si no fuera porque resulta catastrófico que este señor sea uno de los pilares del gobierno. Un señor ministro de Fomento (forrento, que diría aquel) que se entrevista en gasolineras con industriales, niega después los hechos, pero curiosamente no se querella con el industrial, no sea que aporte pruebas de lo que dice.

No queda ahí la cosa. Por allá resopla la criatura MendezToxo (aquí no dimite ni uno), y ya preparan, ahora sí, duras manifestaciones contra Rajoy. Sindicatos paniaguados exigen su mordida. Sin comentarios.

No queda ahí la cosa. Esto no acaba nunca. El gobierno que se dedica a mangar pruebas del 11-M para ocultar la autoría y proteger así a los verdaderos autores es el mismo gobierno que se chivó a ETA para que la policía no cortara su financiación, el mismo gobierno que intentó inventar pruebas falsas contra Marta Domínguez, la deportista cuyo delito era ser del PP, el mismo gobierno que ignoró la crisis para ganar unas elecciones, el mismo gobierno que ha practicado la táctica de la tierra quemada con las arcas en las comunidades en las que ha perdido (en todas) sumiendo en el marasmo a gobiernos entrantes, y sobre todo al pueblo. ¿Cómo iba uno a esperar grandeza, humildad o entereza, de semejante engendro?

O sea, que el gobierno del 11-M nos ha negado siquiera una traca fin de fiesta, y para despedirse, nos hiela la sangre como castigo por no quererles ni en pintura. Finalmente, tendremos que conformarnos con que el final de este gobierno podrido no se parezca al modo en que entraron a gobernar. Personalmente, no me extrañaría un pelo que…

Pero no. ¿Cómo vamos a ser tan mal pensados, hombre? No, no pueden ser tan malos.

¿Verdad?

11-M EL ARTÍCULO DE LUIS DEL PINO

Adjunto, y además, reproduzco, el artículo de Luis del Pino Seis años después, ¿qué sabemos del 11-m?. Un artículo fundamental, antológico.

Incluye el link enlaces a los buscadores del 11-M que LD ha puesto a disposición de los lectores. Todas las noticias de LD hasta 2005 y todos los testimonios del juicio en vídeo. Una herramienta de referencia. Adiós al confuso Youtube.

SEIS AÑOS DESPUÉS, ¿QUÉ SABEMOS DEL 11-M? por LUIS DEL PINO

1. ¿En qué estado se encuentran, oficialmente, las investigaciones del 11-M?

Se ha celebrado un primer juicio en la Audiencia Nacional, cuya sentencia fue posteriormente revisada por el Supremo. En teoría, las investigaciones siguen abiertas en la Audiencia Nacional, pero en la práctica no se está haciendo nada. De hecho, las solicitudes de investigación que las víctimas del atentado han presentado en la Audiencia Nacional han sido sistemáticamente ignoradas.

2. ¿Hay algún otro tipo de investigación abierta?

Sí. La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, que agrupa a más de 600 víctimas de la masacre, presentó una querella contra el que fuera jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, y su jefa de laboratorio, acusándoles de manipulación de pruebas y falso testimonio. La querella fue aceptada por un juzgado ordinario y ambos mandos policiales se encuentran procesados por ese motivo. A través de esa vía, las víctimas del 11-M han podido conseguir que les entreguen, por ejemplo, los vídeos de la pericial de explosivos y solicitar otras diligencias.

3. ¿Cuántas personas han sido condenadas por el 11-M?

A lo largo de la instrucción del sumario, fueron detenidas 116 personas, pero sólo 29 fueron finalmente acusadas. En el juicio de la Audiencia Nacional, finalmente, sólo se condenó a 3 personas por su relación con el 11-M. Es decir, sólo tres personas tendrán que indemnizar a las víctimas del atentado. Esos tres condenados son los marroquíes Jamal Zougham y Otman El Gnaoui y el español Emilio Suárez Trashorras. A Jamal Zougham se lo condenó como autor material (es decir, por poner una de las bombas), mientras que a los otros dos se los condenó por participar en el suministro de la dinamita Goma2-ECO que, según la versión oficial, se utilizó para confeccionar las bombas.

4. ¿Tenemos pruebas sólidas de la participación de esos tres condenados en el 11-M?

No. A Jamal Zougham lo identificaron en los trenes hasta ocho testigos distintos. Si todos ellos hubieran dicho la verdad, ese marroquí tendría que haber estado a la vez en los cuatro trenes que explotaron el 11-M, cosa que es imposible. En consecuencia, el tribunal desestimó varios testimonios y se quedó con sólo tres, que presentan, de todos modos, contradicciones insalvables. Además, hemos sabido posteriormente que la Policía ocultó datos que demostraban que la noche anterior al atentado Jamal Zougham no estaba montando ninguna bomba, sino haciendo deporte en un gimnasio de la Plaza Elíptica.

En cuanto a los otros dos condenados, aumentan día a día las evidencias de que en la masacre no se utilizó Goma2-ECO, con lo cual las acusaciones contra ambos (basadas en que traficaban con Goma2-ECO) quedarían sin contenido.

5. ¿Entonces no sabemos quién puso las bombas?

No. Como estallaron doce artefactos explosivos, tuvo que haber al menos doce colocadores de bombas. La Audiencia Nacional dictaminó que los que colocaron las bombas fueron Jamal Zougham y los siete muertos de Leganés, lo que nos dejaría a falta de cuatro colocadores. Pero el Tribunal Supremo le enmendó la plana a la Audiencia Nacional, dictaminando que no se podía afirmar que los muertos de Leganés hubieran puesto ninguna bomba, con lo que la versión oficial se quedó con un único “autor material”. Para colmo, y como ya hemos visto, las pruebas existentes contra ese único autor material no tienen ninguna solidez.

6. ¿Se sabe qué explosivo estalló en los trenes?

No. La instrucción del sumario acabó sin que se hubieran aportado a la causa los informes originales de análisis de los explosivos. El juez Gómez Bermúdez ordenó realizar una nueva prueba pericial durante el juicio, pero esa prueba acabó en un auténtico fiasco. Recientemente, el periódico El Mundo y Veo7 han desvelado las pruebas videográficas de que los peritos designados por el Ministerio del Interior para la realización de esas pruebas mintieron durante el juicio.

7. ¿Cómo es posible que no se realizaran análisis adecuados del explosivo inmediatamente después del atentado?

Pues porque el 11-M, contraviniendo todos los protocolos (como ha quedado acreditado durante el propio juicio), las muestras recogidas por los Tedax no se enviaron al laboratorio de la Policía Científica. En lugar de ello, las muestras fueron analizadas por los propios Tedax en un laboratorio carente de medios técnicos adecuados. Para colmo, ni siquiera se aportaron al sumario esos análisis originales realizados por los Tedax.

8. ¿Y no se podrían realizar nuevos análisis con las muestras que en su día se recogieran?

Es que ni siquiera se han conservado (al menos oficialmente) las muestras recogidas. No se adjuntaron al sumario las actas de las muestras que se recogieron en cada foco de explosión y no se sabe qué sucedió con esas muestras. Y los propios trenes atacados fueron comenzados a desguazar 48 horas después de la masacre, en lugar de conservarlos como manda la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Desaparecieron toneladas de restos de los trenes. De alguno de los focos de explosión, los centenares de kilos de muestras recogidas quedaron reducidos a un único clavo, que fue lo que se aportó para la prueba pericial del juicio. De otros focos de explosión, ni siquiera quedó un clavo.

9. ¿Cómo es posible que se destruyeran los trenes?

No se sabe. Aunque no hace falta ser muy mal pensado para deducir que aquella destrucción fue deliberada.

10. ¿Quién dio la orden de destruir los trenes?

Tampoco se sabe. Nadie se atrevió a dejar constancia escrita de la orden de destrucción. Pero lo que sí existe es una orden del juez Del Olmo autorizando que se destruyeran todos los efectos no reclamados por las víctimas, efectos que hubieran permitido hacer ulteriores análisis. Aquellos efectos de las víctimas del 11-M fueron quemados en el vertedero de Valdemingómez.

11. ¿Los trenes se conservan en otros casos?

Se conservan siempre, porque así lo marca la Ley. En el accidente del metro de Valencia, por ejemplo, el tren se conservó durante años bajo una lona, para que las compañías de seguros pudieran realizar cuantas peritaciones desearan.

12. Si se destruyeron los escenarios del crimen, ¿cómo se pudo realizar ninguna investigación?

Pues porque, al mismo tiempo que se destruían los trenes, comenzaron a aparecer pruebas fuera de los trenes (concretamente en dependencias policiales), lo que invita a sospechar que se produjo no sólo una destrucción deliberada de pruebas, sino una sustitución de las pruebas originales por otras.

13. ¿Con qué pruebas se construyó entonces la versión oficial?

Con los objetos encontrados en una furgoneta que apareció en Alcalá de Henares y con una mochila-bomba que apareció sin estallar 18 horas después de la masacre. La furgoneta de Alcalá fue inspeccionada en la mañana del 11-M por dos perros distintos, sin que detectaran ningún rastro de explosivo. Sin embargo, al ser llevada a dependencias policiales, apareció en la furgoneta un resto de dinamita Goma2-ECO. La mochila-bomba apareció también en dependencias policiales, concretamente en la comisaría de Puente de Vallecas. Es decir, las dos pruebas fundamentales del caso no aparecieron en los escenarios del crimen, sino en sendas comisarías, sin que exista ninguna evidencia de que procedían de los trenes o estaban relacionadas con lo que estalló en los trenes.

14. ¿Por qué sabemos que la furgoneta de Alcalá es una prueba falsa?

Pues porque el resto de dinamita que apareció dentro de ella al llevarla a comisaría no había sido detectado por los perros entrenados en detección de explosivos cuando la inspeccionaron horas antes. Y porque las investigaciones periodísticas han demostrado que se falsificó la hora oficial de entrada de esa furgoneta en el complejo policial de Canillas, de modo que la furgoneta estuvo una hora “desaparecida” a efectos oficiales, tiempo suficiente para colocar en su interior cualquier cosa.

15. ¿Por qué sabemos que la mochila-bomba de Vallecas es falsa?

Por múltiples motivos. Entre otros:  (1) Porque no apareció en ningún tren, sino en una comisaría, sin que nadie la haya visto durante el trayecto desde las estaciones.(2) Porque se trata de una bomba que estaba preparada para no explotar, ya que tenía dos cables sueltos y utilizaba como iniciador un modelo de teléfono móvil que no daba ni la mitad de la corriente que necesita para estallar el modelo concreto de detonador utilizado. (3) Porque en esa mochila había clavos y tornillos como metralla, y en ninguna de las autopsias de las 193 víctimas mortales del 11-M aparecieron clavos ni tornillos, así que es imposible que los artefactos de los trenes fueran como la mochila de Vallecas.

16. ¿Entonces qué pruebas nos quedan de que la versión oficial es cierta?

Ninguna.

17. Si el 11-M no fue un atentado islamista, ¿cómo se explica que siete magrebíes se suicidaran en Leganés?

Es que no está demostrado que en Leganés se suicidara nadie. Para empezar, nadie hizo la autopsia a los cadáveres recogidos en Leganés, a pesar de que la Ley obliga a hacer esas autopsias. En segundo lugar, ni siquiera está clara la identidad de los cadáveres que aparecieron en ese piso. En tercer lugar, las investigaciones periodísticas han demostrado que alguien (no se sabe quién) se tomó muchas molestias en tratar de “demostrar” que en Leganés hubo un suicidio. Así, por ejemplo, alguien hizo una serie de supuestas “llamadas de despedida” de esos suicidas, pero uno de los teléfonos utilizados para hacer esas llamadas seguía operativo un mes después de estallar aquel piso. Asimismo, alguien elaboró un supuesto “testamento” de uno de esos “suicidas”, pero la firma de ese documento está burdamente falsificada.

18. ¿Pero no nos dijeron que los habitantes de ese piso entablaron un tiroteo con la Policía?

Sí, eso dijeron. La versión oficial afirma que los ocupantes de aquel piso dispararon con subfusiles a los policías que rodeaban el piso durante muchos minutos. Sin embargo, en el piso sólo se encontraron cinco casquillos de bala, ninguno de ellos de subfusil.

19. ¿Existe algún tipo de corroboración judicial a todas estas dudas sobre la masacre?

Sí. La propia Audiencia Nacional tuvo que eliminar otra de las pruebas fundamentales del caso (un coche de la marca Skoda Fabia que apareció en Alcalá de Henares tres meses después del atentado, cargado con más pruebas que apuntaban a los “islamistas”) después de que las investigaciones periodísticas de El Mundo y Libertad Digital pusieran de manifiesto que se trataba de una prueba falsificada.

Asimismo, después de que el comisario de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, interpusiera una demanda contra varios periodistas del periódico El Mundo, un juzgado de Madrid dictaminó que las informaciones de este diario habían sido rigurosas y veraces. Finalmente, el propio hecho de que sólo 3 de los 116 detenidos por la masacre hayan sido condenados demuestra que la mayor parte de la instrucción del sumario (por no decir su totalidad) es un auténtico bluf.

20. Entonces, si no fue Al Qaeda, ¿fue ETA la que atentó el 11-M?

No existe tampoco ninguna prueba de que fuera ETA. Y, de hecho, existen otras alternativas mucho más verosímiles, como la de que el 11-M fuera una operación de servicios de inteligencia nacionales o extranjeros. Ni ETA ni Al Qaeda pudieron llevar a cabo las falsificaciones de pruebas que las investigaciones periodísticas han demostrado. Por ejemplo, ni ETA ni Al Qaeda depositaron en Alcalá de Henares el coche Skoda Fabia que apareció tres meses después del atentado. Tampoco ETA o Al Qaeda pudieron hacer aparecer pruebas falsas en dependencias policiales ni simular las falsas llamadas de despedida de los falsos suicidas de Leganés.

21. ¿Por qué ningún partido político hace nada porque se investigue la masacre?

Ése es, precisamente, el indicio más sólido de que el 11-M no lo cometieron ni ETA, ni Al Qaeda. Si hubiera sido realmente un atentado de Al Qaeda, el PSOE no habría perdido ninguna oportunidad de restregarle el atentado al PP de manera continua a lo largo de estos seis años. Y si hubiera sido ETA, es el PP el que habría hecho lo posible por abanderar las investigaciones.

Sin embargo, ambos partidos han hecho todo lo posible por evitar que se hable del 11-M o se remueva el 11-M. Lo que apunta a que lo que se está intentando encubrir con la insostenible versión oficial es algo de mucho más calado que un simple atentado terrorista.

¡ENHORABUENA, FEDERICO y CÉSAR!

La fundación DENAES por la Defensa de la Nación Española premia a Federico y César con el premio al Español del Año. Nos unimos al aplauso y al premio. Coincidiendo, además, con los diez años de Libertad Digital, felicitamos a Federico y su tropa. ¡Enhorabuena!

“Volveríamos a fundar Libertad Digital para apoyar a las víctimas del 11-M”.

Bolonia, 1980

Bolonia. Una de las ciudades medievales mejor conservadas. Si pinchas en wikipedia, salta a primera vista que a Bolonia se la llama la ciudad roja, por el colos de los tejados. Además, es un bastión histórico del Partido Comunista, desde la segunda guerra mundial. Ya saben, partisanos, resistentes,…

Es un día caluroso y soleado. En plenas vacaciones de verano, la estación ferroviaria de Bolonia es un hervidero de turistas y viajeros, mozos, revisores…

La sala de espera de 2ª clase consiste en una serie de bancadas junto al andén 1. Eran las diez y veinticuatro del día 2 de Agosto de 1980, y de entre la multitud que abarrota la estación, unas pocas personas reparan vagamente en una maleta olvidada junto a la pared, en la sala de espera de 2ª clase.

A las 10:25 exactamente, la maleta hace explosión.

85 muertos, 200 heridos

Entre la deflagración y el posterior derrumbe, murieron 85 personas, y hubo más de doscientos heridos. Por supuesto, la bomba no hizo distinciones entre niños mujeres, ancianos o adultos. Fue una masacre indiscriminada. Pinchando en la imagen puedes ver la placa con la relación de víctimas detallada por edades, que pone los pelos de punta.

Parte de la estación se vino abajo. Fué reconstruida más tarde a semejanza de su configuración habitual. Sin embargo, por orden del alcalde, la parte nueva del tabique se dejó sin pulir, para que en el futuro se pudiera apreciar la magnitud de la explosión. En el lugar exacto de la explosión, se dejó una puerta de acceso que antes de la explosión, no figuraba. El reloj de pared, a la entrada de la estación, se detuvo exactamente a la hora fatídica. Y a día de hoy, el reloj sigue ahí y aún marca las 10:25.

El explosivo utilizado fue ciclonita mezclada con TNT. La ciclonita es un alto explosivo, como el titadyn. Produce veloces deflagraciones que dejan un característico humo blanco, humo sin apenas fuego. Las superficies atacadas por la ciclonita o el titadyn presentan cortes limpios, localizados. Es un explosivo de uso básicamente militar, indicado para demoliciones y explosiones controladas.

En un primer momento, la versión oficial atribuyó la explosión a causas fortuitas. Horas después, y en el transcurso de los siguientes días, se realizaron detenciones, algunas en tiempo récord, entre los sectores más radicales y clandestinos de la izquierda.

La versión oficial cambiaba, pues, atribuyendo la masacre al radio de acción de las Brigadas Rojas, un eje vertebrador de la izquierda clandestina en Italia.

El caso se alargó años, y fue quedando en evidencia que la versión oficial de la autoría comunista era una patraña, una mascarada, una cortina de humo preparada y lanzada coordinadamente desde varios estamentos policiales para desviar la opinión pública, incluyendo presiones a testigos, diversa documentación falsa y testimonios equívocos por parte de las autoridades.

Un juez dijo: «el SISMI (Servicio de Inteligencia Italiano) nos hizo llegar una masa de informaciones difícilmente verificables, a fin de empujarnos en unas investigaciones y/o pistas tan improductivas como extenuantes».

Al final, se pudo llegar a juzgar, tras una instrucción convulsa y tortuosa, a unos autores materiales, los neofascistas Francesco Fioravanti y Francesca Mambro. Fueron condenados en 1995 a cadena perpetua. Nunca reconocieron los hechos.

A varios oficiales de policía se les dedujo testimonio, al quedar probado en el propio juicio la falsedad de sus testimonios y pruebas aportadas. La intención de la policía había sido desde el primer momento distraer al juez de la dirección correcta, y, cada vez que el juez orientaba la investigación hacia la extrema derecha, aparecían nuevas pruebas, testimonios o indicios que apuntaban a la izquierda, muchas veces datos incomprobables, también.

Y la colocación de una mochila-bomba, unos meses después, en el tren de Tarento a Milán, el 13 de Enero de 1981. Una falsa mochila bomba colocada por la policía con una mezcla de TNT y ciclonita,  y otros indicios que apuntaban a terroristas de izquierda para reforzar la tesis de la autoría comunista.

Y claro. Quince años de espera fueron demasiados, y el autor intelectual, el que encargó a los fascistas el atentado, logró escurrirse, y su autoría quedó diluida en el fango de la mentira oficial. Nunca se juzgó al autor intelectual.

A continuación, dejamos unas imágenes de la red. Hemos omitido las imágenes detalladas de cadáveres para no herir sensibilidades. No necesitamos imágenes de cadáveres para describir el horror sin palabras.

El cerebro que ideó la matanza del 11-M en Atocha se inspiró en el atentado de Bolonia. Preparamos una entrada comparando ambos atentados. Mientras, para abrir boca, dejo el link de otra de las páginas que más miedito nos meten en el cuerpo, Paz Digital. Paz Digital cuenta con informaciones de pasmosos niveles de detalle, centrándose en los secretos oficiales más recientes. Da ámplia cobertura al 11-M con informaciones exclusivas, como la del coche bomba fantasma, o la del sitio web del PSOE que anunciaba el propio 11-M la desmembración de España. Y toca muchos más temas. No es difícil quedar absorto buceando por sus páginas.

Caldera, “cazado” por un micro en el momento de atribuir a ETA el 11-M

Fue durante una conferencia conjunta con miembros del Partido Demócrata de Obama y otros de su cuerda. En las últimas horas ha cobrado fuerza entre ciertos sectores de la prensa americana la idea de que Obama nació en Kenia para restarle legitimidad como presidente de los EEUU. Cuando una periodista formuló dicho argumento, Caldera se inclinó hacia su vecino de mesa y le soltó la siguiente frase:

“Presidente ilegítimo por haber nacido fuera de EEUU e ilegitimo por haber ganado por un atentado de ETA. Es acojonante. Destruye una agenda positiva y luego ya veremos”

Dejando aparte la gramática deficiente de Calderilla, hombre, no es como para reabrir el caso con su sola declaración, pero las palabras del ex-ministro que regenta el think tank que menos thinking hace, nos dejan claro que, en su subconsciente, los atentados del 11-M fueron obra de ETA. Si sus palabras finales fueran otras, podríamos pensar que Caldera está contemporizando con las teorías no oficiales acerca del 11-M, pero poco importa lo que sepa Caldera, o si ha sido un error enmarcado en su deslucido verbo. Nos interesa más su conclusión acerca de las agendas positivas, que parecen legitimar las actitudes, dejando los hechos como algo supérfluo, si el fin lo merece. O sea, que para Caldera, una verdad incómoda no debe ensombrecer a la esperanza y el buen rollito. ¿Qué importará si Obama ha mentido sobre su lugar de nacimiento, cuando es un presidente tan amiguísimo? ¿Qué importará quién hizo el 11-M, si sirvió para tener un presidente tan bueno como Zapatero? Eso es lo que viene a decir Caldera, piense o no que ETA estuviera implicada.

¿Aznar no tenía una agenda positiva? Acabar con ETA y con el paro de Felipe no es positivo nunca para un socialista. La agenda positiva a la que Caldera se refiere es negociar con ETA, dar alas al nacionalismo catalán y promover el latrocinio de los recursos del estado paniaguando a artistas y sindicatos. ¿Qué más dará que ganáramos gracias a un atentado de ETA?, dice.

Buen rollito, Caldera. Que no pare la fiestuqui.

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