¡ÁNIMO, ESPERANZA!

Esperanza Aguirre pertenece a esa rara especie de político que procura servir al ciudadano, y no al contrario. La última muestra la hemos tenido hace apenas una semana, cuando ha dado luz verde a las oposiciones de maestro en la comunidad de Madrid, para disgusto del Gobierno, que como todo el mundo sabe, procura tenernos parados, míseros y viviendo del Estado.

La prueba del nueve, por supuesto, es la fobia aguda crónica que Esperanza Aguirre despierta entre los sectores de la izquierda más furibunda.

Acabo de enterarme de que a Esperanza Aguirre le ha sido diagnosticado un cáncer de mama. Por suerte, el tumor no está en fase avanzada, y Esperanza va a ser operada sin tardanza. Desde La Ciudad en Llamas deseamos a nuestra presidenta favorita una pronta recuperación.

Imagino que más de un cabrón habrá celebrado y hecho chistes con la noticia. Malnacidos los ha habido siempre y siempre los habrá. Pero no son mayoría, y Esperanza cuenta con los afectos y los ánimos de casi todos nosotros.

No es que estas cosas sólo les pasen a los buenos, es que lo sentimos más cuando les pasa a los buenos. Hace ya tiempo que comprendí que nadie es imprescindible en esta vida, pero algunos son irreemplazables: Esperanza es una de esas personas. Y en esta España en la que, por haber depositado en los políticos todas nuestras responsabilidades, inevitablemente hemos perdido nuestra injustificada fe ciega en la política, Esperanza Aguirre, haces mucha, mucha falta.

Ojalá hubiera más políticos como tú. Y ojalá sigas siendo por muchos años uno de esos pocos políticos que ofrecen al pueblo su colaboración para que hagamos de nosotros mismos una sociedad próspera, justa y madura.

Pero primero, a ponerse bien.

¡¡ÁNIMO, ESPERANZA!!

COPE y EGM, PP y ELECTORADO, LOSANTOS/VIDAL Y AZNAR/AGUIRRE

La Cope no ha podido continuar manteniendo el secreto. Ocultaron mientras malpudieron el hecho de que la marcha de Jiménez Losantos y César Vidal había movido al grueso de los oyentes a esRadio. Ya los sondeos apuntaban a un éxodo de 300.000 oyentes que hemos abandonado al gélido Nacho Villa de Cope en favor de las cálidas aguas de esRadio. Pero el EGM ha hablado por sí mismo: 500.000 oyentes ha perdido Cope de una tacada. Algunos para  Onda Cero, Herrera es mucho Herrera, y casi todos en favor de EsRadio. Herrero es que es mucho Herrero, también.

Existen, además, ciertos matices que aún apuntalan el éxito de esRadio. Así, serían aún más oyentes si esRadio fuera una emisora de alcance nacional. Siendo como es esRadio una antena local con emisoras asociadas en España, que no es como tener una cadena nacional (mayor campo de recepción, un único dial, anunciantes de ámbito nacional) la cifra es todavía más notoria.

Además, habría que sumar la actividad que genera en internet esRadio, sin comparación posible con sus competidoras. Es más, buena parte de sus nuevos oyentes han descubierto esRadio vía internet. La plataforma esRadio ofrece toda su programación, que además está implementada en el periódico Libertad Digital. El de Losantos es un proyecto sólido y fructífero.

Imagino que cada uno extraerá su propia lectura. La mía es que esRadio ofrece sólidos contenidos liberales, sin fallas ideológicas, sin guiños a la izquierda, y sin concesiones con los políticos. Además, en la tropa de Losantos sólo entra lo mejor de lo mejor. Y, sobre todo, esRadio trata a sus oyentes como si fueran inteligentes. ¿Están locos, éstos liberales? Las cifras dicen lo contrario.

Por otro lado, si recordamos que hace un año escaso Losantos y César Vidal eran la Cope, y la Cope eran ellos, parece imposible que ahora Losantos haya dejado en la estacada a la Cope desde internet y una radio local. La pregunta evidente es ¿qué no lograría Federico con una radio nacional?

Aznar y Aguirre deberían observar con mucho cuidado la historia de esRadio. En el PP, la línea liberal está siendo acogotada por la línea socialistoide de Rajoy. Lo mismo que la Cope se olvidó de un día para otro del 11-M y de los desmanes nacionalistas, le ha pasado al PP de Rajoy.

El PP de Rajoy por fin ha salido de su fase crisálida. Ha dejado el capullo atrás (fuentes aseguran que lo lleva consigo) y vuela por el campo con alas multicolores, relegando los tonos liberales en las zonas menos visibles. El votante natural del PP ha quedado igualmente relegado.

¿No sería posible un éxodo del PP como el de Cope? Rosa Díez era una semidesconocida para el público, y su proyecto sigue creciendo. Aznar y Esperanza despegarían con mayor rapidez, gracias a la inercia de su notoriedad y también a la perspectiva que proporcionan seis años de Zapatero, dejando aparte sus capacidades personales.

El votante conservador se ha quedado manco. Si un partido liberal pudiera plantarle cara al modelo socialista, el votante podría hablar de verdad. Votar a la contra, tal vez, pero sin la otra mano tapándose la nariz.

La situación del votante liberal, y del conservador clásico, actual, es la situación de un mudo que necesita la mímica para expresarse. Rajoy y su inescrutable proyecto no responde a las necesidades electorales de nadie, salvo la del que va a votar contra el PSOE. Es injusto que todo lo que no sea el PSOE y los nacionalistas sea el PP.

¿No sería ya momento de completar el espectro de partidos con el capital político que Rajoy no ha querido aprovechar para su partidocidio? De éste modo, Zapatero sí tendría los días contados, y España tendría una oportunidad.

¡Esperanza, aguanta un poco!

La insostenible posición de Rajoy al frente del PP ha llegado a su punto de no retorno. Ha quedado demostrado que carece de liderazgo. Carece de presencia pública, y se le ve entrar y salir de los sitios sin detenerse a hablar con la prensa. Desde que explotó Gürtel, que se hubiera solucionando en un día expulsando temporalmente a los acusados, no está más que para sí mismo. Las pocas ocasiones en las que se pronuncia, lo hace con palabras equívocas, ambíguas. Y siempre para reafirmar su liderazgo. Para Rajoy, la política es mantenerse en la poltrona. Ni en ese particular es original.

Hoy ya ha rizado el rizo. En el contexto de la batalla por la dirección de Caja Madrid, el vicealcalde y perro fiel Juan Cobo concedió una entrevista que parece firmada por su amo Gallardón en la que ponía de vuelta y media a Aguirre sin el más mínimo argumento. Todo posición, todo hostilidad, pero sin aportar un solo dato de interés. Y Esperanza Aguirre, en espera de que Rajoy le de un rapapolvos a Cobo por su impropio comportamiento, ha visto perpleja cómo es a ella a quien Rajoy a afeado la conducta por airear diferencias dentro del partido.

Me da a mí en la nariz que a Esperanza Aguirre, la presidenta más votada de la historia de Madrid, la están haciendo moving. ¿Pretende que Aguirre se vaya? Así parece. La tiene más miedo a ella que a Zapatero. Los españoles, parece, le quedan lejos. Sus votantes, aún más lejos.

Rajoy quiere mantenerse en el poder, y para ello ha cometido un error de bulto (otro más en su historial) al posicionarse junto al trepa Gallardón, que cada noche reza a Hypatia para que a Mariano y Esperanza les caiga un meteorito de órbita elipsoidal. No era de extrañar, por otro lado. Cuando Mariano, allá por 2007, vio que ya caminaba erguido en el poder, sin la tutela de Aznar, a solas frente a los mandos, cometió su primer error de bulto, consistente en tirarle guiños a la izquierda. Pensando que había dado con un techo electoral, quiso robarle votantes a la izquierda. Rajoy reveló con ese movimiento que le hacen mucho daño las críticas. Grave error, pues si para recavar nuevos votantes del PP haces ver que eres un tipo progre, van a ocurrir dos cosas: una, que no vas a extraer ni un solo voto nuevo. Y dos, que los votos que ya tenías, los vas a mandar a otras formaciones, o a la abstención activa. Rajoy, pues, desprecia y abandona a sus votantes por ser insuficientes para hacerle presidente.

Rajoy es un vanidoso, y no soporta las críticas. Él mismo carece de autocrítica. Su actitud denota que él piensa que ya lo hace lo mejor posible, y ya sólo se puede ganar al PSOE si le robas votantes. Y lo peor es que si ahora, mediando un milagro de los buenos, ganara unas elecciones generales, qué se yo, porque todos los votantes del PSOE decidieran quedarse en casa leyendo un libro, aún en esas circunstancias, Mariano seguiría pensando que ha ganado por lo bien que lo ha hecho. Mucho milagro, lo sé. Era sólo un ejemplo.

Como resultado, tenemos a un Rajoy que sólo se pronuncia para pararle los pies a cualquiera que le haga sombra. La conjura de los necios, que decía Johnathan Swift. La dictadura de los mediocres, espalda contra espalda disparando contra los aptos y manejando a los ineptos. Y en ese sentido, no vamos a culpar a Rajoy por un mal que aqueja a toda esta sociedad en descomposición.Pero culpamos a Mariano de unirse al redil de los mediocres, al que, perteneciendo de natural, podría manejar en su favor combatiendo el fenómeno presentando a la candidata perfecta y quitándose de en medio.

Aunque, por otro lado, ni siquiera tendría por qué apartarse Mariano de la alta política, pues por puro inoperante, ni siquiera está quemado. Aún. De ahí el inicio de éste post. Si Mariano sigue en sus trece (y lo hará) unos días más, va a salir, no quemado, sino escaldado, inutilizable para la política. Porque si sale ganadora su apuesta, se hundirá con Gallardón. Y si su apuesta no sale, será impensable que Esperanza le deje tocar ni un lápiz ministerial. Y él en solitario volverá a perder contra Zetapé. Y ya hay que ser malo para perder contra Zapatero tres veces. Malo, de maluta, de manta, de tuercebotas.

Y como su jugada personalista y fallida desemboca en la indefensión del ciudadano frente al gótico faisán, ya hay que ser malo para seguir con ella. Malo de maldad, de malvado, de cacique sin más ambición que la de tener inferiores con los que medirse.

Finalmente, una sugerencia para Rajoy: Mariano, si de verdad quieres ser presidente de España con el voto tibio, ¿no sería mejor cambiar las siglas PP por PSOP, Partido Socialista Obrero Popular? Y, por supuesto, sería requisito imprescindible unirse a los de la ceja. Eso sí les robaría votos.

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¿Tú tambien, Mariano?

 

Pinche aquí para ver el editorial de Pedro J.

 

RESUCITAR A PEROGRULLO

Sí señora.

Ha llegado ése momento fatídico en todo país que entra en serio declive en que una persona tiene que salir a la palestra y ponerse a recitar a Perogrullo. Y ha tenido que ser, cómo no, Esperanza Aguirre. No ha dicho nada del otro jueves, sino simplemente lo que ningún socialista audible te va a decir, porque ya había sido superado. Hemos superado a Perogrullo. Zetapé ha logrado, finalmente, cristalizar una generación que no sabe leer. Que no sabe hablar, ni mucho menos desgajar un pensamiento. Sabe dos cosas. Vaciar botellas. Y sabe a quién votar. Y no es sólo por desidia, sino por la sensación de que si vuelven a mandar los del pajarito, se acabó la fiesta. Ilusos, hasta en eso se equivocan. Éso se va a acabar, pero por las malas. Se va a acabar porque se va a acabar el dinero. Y sin dinero, se acabó la fiesta. Pero eso es el futuro. Hoy me quedo en el presente. Hoy, Esperanza Aguirre ha declarado unas palabras tan sencillas y tan acertadas que me niego a repetirlas aquí. En éste humilde blog no se educa a nadie, aquí se viene enseñado de casa, o se aprende por el camino. Resumiremos las palabras de Esperanza Aguirre en “Hay que ser civilizados”. De Perogrullo, vaya. Y eso decía, que ha llegado ése día en que la presidenta de la comunidad, harta de que alcaldes, ministros, presidentes y jefes de oposición se dediquen al balbuceo, ha tenido que salir a leernos la cartilla. Y bien leída.

En otro tiempo, no tan lejano, imponer por ley la autoridad del profesor hubiera sonado a ultraderecha de la que dice el PSOE. Hoy es una solución momentánea, y así la saludamos. Pero después de eso queda todo por hacer. Quien venga después de Zapatero no tendrá que reformar, ni reconstruir. Tendrá que empezar de cero. Y para demostrarlo, tengo un chiste.

Un profesor de magisterio reparte exámenes corregidos a sus alumnos, proyectos de profesores, y va y dice: “Y no protestéis mucho, que si no perdono las faltas, no pasáis ni la cuarta parte.

¡Juas! ¡Me parto!

Pero el chiste es verídico. Ocurrió hace poco en una importante facultad de Madrid.

Como dice mi hermano mayor. Para educar a los hijos, a veces habría que educar a los padres. O a los profesores, en éste caso.

Aplaudimos las palabras de Esperanza Aguirre. Sí señora.

Ay, Mariano. ¿En qué andarás metido?