BRUTAL AGRESIÓN IZQUIERDISTA EN EL METRO DE MADRID

El agresor explicó su agresión. “Cuando veo a un fascista, le pego”. ¿Qué entiende éste tiparraco por un fascista? Para todo izquierdoso extremista, fascista es todo aquel que no está con él y con sus ideas. ¿Qué desató la furia libertaria de nuestro antifa amigo? Probablemente la rojigualda ribeteando el cuello de un polo azul. O un peinado común en un chico cuya edad le permite llevar sin consecuencias laborales uno de esos peinados de gilipollas que ahora se reparte casi con carácter de obligatoriedad en las peluquerías. O ir leyendo El Mundo. En cualquier caso, otro prenda que no va para Nobel de Literatura. ¡Gabilondo, ya son unos cuantos!

Ole la izquierda tolerante

Finalmente se confirma que el pique entre ambos ya venía de antes, y que se habían intercambiado lindezas de excusa política y motivos de matón. Vamos, que si se parten la cabeza el uno al otro, salimos ganando todos.


AGRESIÓN A TERTSCH (II): ¿UNA PATADA DE PARTE DE ZAPATERO?

El inspirador último de la agresión a Tertsch es Zetapé I el Chekista, como líder de la izquierda más marrana de los últimos setenta años. Esa izquierda que ya se ha quitado el disfraz de tolerancia para dejar caer la máscara de Pepe Sonrisas, revelando la pútrida cara del totalitarismo, que es lo que trae la izquierda cuando acaba con sus enemigos.

Ya verán cómo desde la “alta” izquierda nadie se digna a pronunciarse al respecto, ni siquiera por verse falsamente representados en la salvaje agresión comunista. Ya vimos que Aído no se pronunció ante la amenaza brutal de un grupo de abortistas a una asociación pro-vida, a pesar de que quienes la perpetraron son claramente simpatizantes de la filosofía Aído. En un caso y en otro, se desvinculan de los hechos y a otra cosa. La política del canalla que tira la piedra y esconde la mano.

Así empezaron las agresiones en la Alemania nacionalista-socialista, en los años treinta. Y así empezaron también las agresiones izquierdistas antes de la guerra civil. Así empezaron en la vergonzante Euskadi que tenemos (setenta años de hijos de puta protegidos por la masa apolítica), y quien no quiera verlo, que mire a otro lado. Como con el 11-M.

Quien sí quiera verlo, que lo diga bien en alto ya, porque si mostramos miedo ante los comunistas, nos pasarán a cuchillo como planeaban hacer hasta que se toparon con Franco, para luego tener la desvergüenza de llorar como plañideras durante setenta años porque les dieron para el pelo en una guerra que habían organizado para ganar. Ahora han dejado de llorar, y dan patadas a los periodistas disidentes.

Si esa agresión ha sido espontánea, que no creo, el agresor, cobarde rojo hijo de golfa, en mala hora nacido él y su putísima madre, que es una zorra de aquí te espero, el agresor, digo, se sabe respaldado por los jueces de Zapatero. ¿Qué será lo próximo?

Quiero incluir aquí uno de los mejores editoriales de Tertsch, para que todo lector vea por qué a Hermann Tertsch le han agredido los tolerantes de la izquierda. Es broma, claro. De tolerantes no tienen ya ni la caperuza. Y de valientes nunca tuvieron nada.

Les dejo con Tertsch, a quien deseo una pronta mejoría.


AGRESIÓN A HERMANN TERTSCH: Gran Wyoming que tiras de cheka…

Hermann Tertsch fue agredido anoche. Una violentísima patada por la espalda le ha dejado varias costillas rotas y un pulmón encharcado. La agresión se produce a escasas horas de que el periodista anunciara una demanda contra Wyoming.

Como laciudadenllamas no es un blog de malpensados, no atribuiré directamente a una orden de Wyoming la agresión a Hermann, a pesar de que éste Wyoming me parece perfectamente capaz, dados su querencia a relacionarse con otros delincuentes de medio pelo, la torcedura de su gesto, y su discurso chekista y radical, calcado de la propaganda salvaje que nos llevó a la guerra civil, muy capaz, digo, de encargar discretamente a un camello de cocaína que al señor Tertsch le pase “algo”. De lo que sí estoy seguro es de que al tal Wyoming le ha alegrado íntimamente la agresión. Y ésta noche hará un chistecito, el en mala hora nacido.

Si no queremos atribuir a Wyoming el atentado por la espalda, nos quedan sus simpatizantes, para establecer sospechosos de la cobarde agresión. Muchos reirán la gracia cuando se enteren. Malditos ellos.

Tiene Tertsch otros enemigos declarados entre los sindicatos, que controlan las huelgas arbitrarias en Telemadrid. Y entre el gobierno, al que hostiga cada noche en sus magníficos editoriales e informaciones. Y entre los nacionalistas, a quienes tiene calados hasta el tuétano. Y entre el PSOE, que ya se quejó de él oficialmente con una desvergonzada calumnia. Basura todos ellos.

En cualquier caso, han empezado las agresiones de la izquierda. Ha comenzado la tercera fase de la agenda oculta de Zapatero, que necesita terminar con las voces disidentes para ejecutar su soñado comunismo. La verdad, no veo a un espontáneo pateando a Tertsch por política, pero si ha sido eso, un espontáneo, es un espontáneo de izquierda.

En todo caso, la agresión cobarde a Hermann Tertsch es un acto de terrorismo político del que tomarán nota otros periodistas menos valientes. Deseamos la pronta recuperación de éste periodista valiente y nítido.

Wyoming, estás lleno de mierda.