EL FRACASO DEL 29-M: HUELGA GENERAL DE CARÁCTER PUNTUAL

Lo del CCOOCCOO y OGT ha de ser muy triste, para ofrecer hasta 80€ por piquete. Y es que, como bien ha dicho hoy Libertad Digital, los únicos huelguistas que cobran por su jornada de huelga son precisamente los liberados sindicales. Y es que muy mal les deben de ir las cosas a los sindicatos de clase alta para tener que contratar piquetes. Por lo demás, si se pueden permitir el lujo de dar dineros a cambio de matonismo, es señal inequívoca de que tan mal no les va, ¿no?

La huelga general ha sido un fracaso mayúsculo. La nación ha funcionado con total normalidad, el consumo energético ha registrado bajadas muy poco significativas, los establecimientos han abierto al público y los servicios de transporte público han registrado un flujo de viajeros muy similar al de cualquier otro día. Lamentablemente, hoy no trabajo, pero me he dado un paseo hasta el metro, y la simpática señorita de la taquilla me lo ha confirmado. En hora punta, esa estación no registra habitualmente grandes aglomeraciones de usuarios, pero hoy sí se han llenado los andenes antes de la llegada de cada tren. Si tenemos en cuenta de que hoy sólo llegaba uno de cada tres trenes de un día cualquiera, la conclusión es que ha habido menos trenes para llevar a la misma gente. Por otro lado, un rápido vistazo a las arterias principales del populoso y muy obrero barrio de San Fermín sirven para confirmar que es un día como cualquier otro. Absolutamente todos los locales abiertos. Si no hay piquetes, la gente abre, si no hay piquetes, la gente trabaja. No hay otra lectura posible.

Claro, si no hay piquetes. ¿Qué pasa cuando sí los hay?

Los piquetes de Gran Vía de Madrid han insultado, agredido y escupido a los encargados de los establecimientos que no han querido cerrar, dándose la patética circunstancia de que las tiendas cerraban al paso de los piquetes, ¡PARA LUEGO ABRIR CUANDO LOS PIQUETES SE ALEJABAN! La constatación de su fracaso, siquiera como matones portuarios.

Las agresiones de piquetes a los medios de comunicación no han faltado. A los trabajadores de Intereconomía los han insultado, agredido y acosado a la entrada de las cocheras, donde se habían reunido para boicotear, sin éxito, la salida de servicios mínimos. A pesar de que Intereconomía les abre los micrófonos para que se expresen en sus términos, los sindicalistas acusan de manipulación, y se creen en el derecho de agredir. La intolerancia es la norma entre la jauría, y el escupitajo que ha recibido el redactor de Intereconomía en directo ha sido el ejemplo perfecto de lo que esta grey piensa de la audiencia habitual de Intereconomía. Porque escupir a un inofensivo redactor no es sólo un acto cobarde e impresentable propio de gentuza. Cuando uno escupe a un periodista mientras éste ejerce su derecho a trabajar y a informar, está escupiendo a toda una sociedad que reconoce ese mismo derecho a trabajar y a informar. También han agredido a su paso a kiosqueros que abrían sus establecimientos en ese momento. Etc, etc, etc…

Pero hay que ser justos. Han sido actos puntuales. Son tan escasos los piquetes agresivos que se reducen los incidentes a la categoría de desagradables anécdotas, que tan sólo retratan el espíritu de OGT y el CCOOCCOO.

Eso en Madrid, donde la policía ha trabajado duro para hacer respetar el derecho a trabajar. ¿Qué pasó en Barcelona, donde la policía está en manos de nacionalistas que legitiman a okupas, y que convierten la ciudad condal en la vergüenza de cada acto de protesta?

Piquetes han provocado incendios a la puerta de Mercabarna. Ya que saben bien que no van a parar la actividad comercial, la solución es sabotear el acto de provisión de género. Mediante parecidos métodos han cortado el tráfico en el centro de la ciudad. Y como anécdota, han entrado en un establecimiento y se han llevado 2000 euros de la caja. ¿Y estos son los que defienden mis derechos como trabajador? No los quiero. No a mí. No con mi dinero. Y por supuesto, no con mi consentimiento.

Eso sí, cuando Mendez y Toxo, los sumos sacerdotes del sindicalismo de clase alta que convocan este conato de huelga, han convocado su rueda de prensa, ahí no han agredido a los medios. Ahí no ha habido boicot a intereconomía. Lo que vale para las calles (no pedirán disculpas ni nada parecido) no vale cuando se trata de mentir descaradamente a la población. Sí, sí, mentir, ¡y de qué modo! Dice la criatura MendezToxo que la huelga ha tenido un ¡80% de seguimiento! Ja, ja y ja. El consumo de energía ha bajado un 15%, y los transportes apenas han registrado bajadas sensibles de tráfico humano. La huelga general ha sido un fracaso rotundo.

Y lo ha sido porque los únicos que se juegan algo en esta huelga son estos dos pájaros, sus palmeros y asalariados, y la basura que representan. Nada que le importe al ciudadano de a pie. Que se vayan a la calle. A trabajar. Finalmente, la mejor síntesis de la situación se la ha dicho un piquete a un periodista de Intereconomía hablando de los que van a trabajar en día de huelga: “¿Provocadores? Provocadores son ellos!”

Un saludo, intrépido lector. Y que usted lo trabaje bien.

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VÍDEO DE UGT-EL DECÁLOGO DEL TOTALITARIO

De verdad que lo de los socialistas no tiene nombre. Bueno, sí lo tiene, pero no me atrevo a dejarlo aquí escrito. Es lo que tienen los blogueros ponderados 😉

Pero vamos a lo que vamos. Los estertores de la P$OE, el CCOOCCOO y OGT, a través de la psicología de sus vídeos. Y es que ha llegado a mi poder la última basura de OGT, y que paso a reproducir a continuación.

Jo, qué ingenio el de estos sindicalistas de mariscada. ¿Pues no han sugerido que la reforma laboral es una mierda? ¡Y sin decirlo explícitamente! ¡Qué tíos! ¡Qué capacidad de comunicar sin palabras! ¡Sólo han necesitado un papel manchado de marrón y unas moscas (con sonido, eso sí) para que el espectador ate cabos él solito! El mismísimo Hitchcock habría quedado maravillado.

 UGT ha escogido como blanco de sus risas al hijo de un votante del PP. Ni siquiera a un votante del PP, sino a su hijo. Noble causa, vive Dios, la que llama a los profesores a ridiculizar a sus alumnos discrepantes, a ridiculizar a quien opine distinto en las aulas. Menos mal que están estos aquí, que si no díganme ustedes qué sería de la tolerancia y la pluralidad que estos mangutas van por ahí cacareando palitroque en mano.

Pero vamos a ver a quién escogen estos sindicalistas de paz y amor y el plus pa’l salón como brazo ejecutor de su tolerancia. ¿A que usted, intrépido lector, lo han visto también? ¡Sí, sí! ¡A una maestra! Y es que en la psicología totalitaria marxista, la ideología ha de impartirse en las aulas, degradando el noble papel de maestro al de mero comisario político. Y según este vídeo, lo ejemplificante es que una profesora humille al alumno que ose discrepar de la ideología que imparte la profesora. ¿Se han fijado? En ese aula la profesora no está enseñando nada, sino que está impartiendo ideología a base de humillar a un alumno. Puro socialismo en vena.

Conclusión: Lo que ocurre todos los días y a todas horas en Corea del Norte les sirve a estos mangutas del puño en alto para expresar su postura. De modo que sí, que al fin y al cabo, sí que se está impartiendo una asignatura en ese aula: reeducación para la ciudadanía.

Pasemos a analizar la figura del alumno humillado. Su único rasgo distintivo es su peinado. ¿Escogido al azar? Por supuesto que no. El peinado clásico de raya es para UGT la primera seña del discrepante. Básicamente, aquí el que no lleva un peinado de gilipollas es porque es un gilipollas, un insolidario sin imaginación que desdeña las infinitas posibilidades estéticas que proporciona el pelaje. En este mundo libérrimo y plural en el que se pueden llevar rastas higiénicas (sólo se lavan una vez), crestas, peloceniceros varios, fregonas a lo Guti (que es a lo que me refiero cuando digo “peinado de gilipollas”), etc, etc etc…, resulta que llevar un peinado normal es distivo de discrepancia. Ridículo, sí, pero les voy a dar la razón, al menos un poco. Hace años, lo provocador era llevar melenas, para destacar de los demás, para ser más molón y ligar más, o simplemente para soliviantar a los papás, o a los papás de la respectiva, mejor aún. Pero a día de hoy, lo provocador es tener veinte años y llevar un pelo normal, sin ra(s)titas, sin crestitas, sin sobredosis de gomina. Y sí, he de reconocer que el truco ha funcionado, al menos para mí, porque en cuanto ha salido el niño, no me ha hecho falta comprobar su apoyo a la reforma para saber de qué iba. De modo que sí, que lo han conseguido. A día de hoy, para distinguirte de los otros, para molestar a mayores y pequeños, para ser contestatario en las aulas y en las calles, chavalote, ya sabes: camisita, pelo a raya, jersey al cuello y cero tatuajes, o como los llaman los supermodernos semianalfabetos y sus imitadores, cero tatus. Superchungo. Menos mal que ha ganado el PP. Diez años más de socialismo y si vas de esa facha por la calle te para la policía. Garantizado, che, la tatuada, y liberada sindical nueva novia del papá de tu chica, cuyo salón preside una foto enmarcada del clítoris perforado de su primera y bisexual esposa, va a poner el grito en el cielo, como está mandao.

Por supuesto, estoy exagerando un pelín, claro, porque en realidad, basta una somera ojeada a cualquier cuadrilla de estudiantes (o a cualquier vagón del metro) para ver que aún quedan muchos que llevan un pelo normal y que no imitan en sus andares, sus peinados y sus actitudes a los Ñetas o a los Latin Kings, y no por eso los identificamos con votantes del PP ni nada parecido. Eso queda para los vídeos de UGT. Lo que nos lleva a una lectura un tanto maligna de la psicología ugetera expresada en este vídeo: para estos sindicalistas de mariscada y crucero por el Báltico con camarero personal, el objetivo a batir es la persona normal, el ciudadano anónimo. Usted. Yo. Cualquiera. Sin ir más lejos, basta echar una ojeada a cualquier película o serie de dibujos animados en que el protagonista sea un chaval, para comprobar que el personaje principal es siempre el que menos rasgos distintivos externos posee. Inconscientemente, todos nos identificamos automáticamente con los personajes con menos características físicas poco comunes, y esto es así porque todos, absolutamente todos nosotros, nos vemos a nosotros mismos como la imagen misma de la normalidad. Así, incluso el espectador con rastas, tatuajes en la cara y piercings en el ojete, se identifica mejor con el chico normal de la peli que con el personaje que lleva tatuajes, piercings en la cara y rastas en el ojete. O_o

O sea, que el objetivo último de este vídeo no es ridiculizar al pepero, sino ridiculizar a todo aquel que no opina como ellos. Ridiculiza, pues, este vídeo, a la mayoría absoluta de la sociedad española, que ha hablado en las urnas. Y ha convertido la imagen de la normalidad en una caricatura del oponente político, para ridiculizarnos a todos con ese estilo agresivo que les caracteriza, sobre todo cuando se van a quedar sin ingresos, que es, por supuesto, lo que les congrega, a estos sindicalistas del Villamagna a 60 euros la botella. E inevitablemente, en un monumental pataleo, deja ver a la perfección el grado de intolerancia que acoge la ideología marxista en su fuero interno: quien no está conmigo, está contra mí. El decálogo del totalitario.

Feliz fin de semana. Especialmente a los andaluces.

EL EFECTO MANJÓN

Pilar Manjón se hizo famosa en España clamando contra  la utilización política del atentado que terminó con la vida de su hijo. “De unos y de otros”, dijo, como si ella no tuviera a sus preferidos. Y claro que los tenía, pero en aquel momento no tocaba.

Hoy, Pilar Manjón no quiere que se sepa la verdad de los atentados que acabaron con la vida de su hijo. Prefiere que queden irresolutos a que perjudiquen a los suyos. O “a unos y a otros”. Dice, además, que ella misma sabía que el vagón recién aparecido en Villaverde estaba allí. ¿Por qué no lo dijo, cuando la pericial de explosivos sólo arrojaba dudas? Porque no sabía que estaban ahí, claro. Y si lo sabía, entonces es que no quería que se despejaran las dudas al respecto. Lo que también me cuadraría, de no ser porque es mentira. Manjón no sabía nada, porque es la primera interesada en no saber nada.

Esa infame utilización “por parte de unos y de otros” queda ya muy lejos. Manjón ha sido hoy la mamporrera que ha apareado el sindicalismo con el homenaje a las víctimas.  Se decanta claramente por pisotear la memoria del 11-M en favor de los intereses partidistas de una izquierda desalojada del poder que obtuvo gracias precisamente a ese atentado. Lo de Manjón no tiene nombre, pero una cosa sí sé. Nunca estuvo ni medio nublada por haber perdido a un hijo en aquella masacre que ella no quiere resolver. Desde el principio se presentó como la víctima de la derecha malvada. Vergüenza debería darle a esta mujer. Pero no le dará, claro. Será mamá, pero es más sindicalista que otra cosa. Hoy lo ha demostrado. Qué sorpresa.

SINDICATOS Y EL 11-M (TOXO EL REPUGNANTE PAYASO)

Cuando las naciones sufren acontecimientos traumáticos, el solo recuerdo de los mismos suele servir para unir a todos sus integrantes, por contrarios que sean en sus diferentes campos de juego. Esta norma sólo excluye a los malnacidos.

Durante las jornadas siguientes al 11-M, mientras España quedaba paralizada por el terror, unos pocos individuos de mente fría y corazón ignífugo dedicaron sus horas a rentabilizar políticamente el atentado que había segado la vida de 291 almas a tres días de las elecciones. A mí Rubalcaba me podría jurar y perjurar por mil millones de años que le apenó mucho aquella masacre, pero no podría creerle. En el mejor de los casos (que no en el único) podría acceder a creer que improvisó todo aquello. Pero no me engañará: la izquierda que se jugaba el puesto se frotó las manos con aquel atentado.

Pero dejemos a Rubalcaba a un lado durante un ratito. Centrémonos en Toxo, el repugnante sindicalista que diseña huelguitas generales de crucero por el Báltico con camarero personal. Y dejemos de lado también lo mucho que les gusta el dinero a los sindicalistas de izquierdas. Porque no solo les gusta el dinero, cosa que por lo demás me parece legítima para el 99,99999999% de los seres humanos, menos para los sindicalistas y para los cooperantes. Esos deberían ser entusiastas de sus bajos sueldos, deberían llevarlos a gala como un orgullo, como prueba de que aman y respetan a sus representados. Cosa que no hacen, claro. A estos lo que les gusta es el lujo, la pasta y el poder. Valientes sindicalistas de mierda, ¿eh?

Y no quiero hablar de sus oscuras pero abundantes relaciones sexuales con el dinero público. Quiero hablar de su desprecio por las víctimas. Por las del 11-M y por las de ETA. Cándido y Toxo, como buenos marxistas, ven con mejores ojos a ETA que a los oponentes políticos. Y el que dice víctimas de ETA, dice cualquier tipo de víctima que no se signifique con su causa roja. En concreto, a los del 11-M no sólo es que los desprecien, es que, como buenos comunistas, ven con buenos ojos cualquier atentado que les sirva a ellos a lograr sus fines. Y el 11-M se ajusta como un guante a esa descripción.

Por eso han usado la fecha del 11-M para salir a la calle como prolegómeno a su huelga (huelga que va a seguir su puta madre, por lo demás) , porque no reconocen el respeto a las víctimas del 11-M. Para ellos, el 11-M fue un capítulo que les puso en la cresta de la ola casi 8 años, al servicio de un presidente amigo que les subió el sueldo. De modo que ¿por qué no usar la fecha del homenaje a las víctimas del 11-M para hacer una protesta? Es lo lógico, ¿no?

Cuando se les ha hecho notar la indignación de la mayoría de las víctimas del terrorismo, no sólo las del 11-M, que también, estos tiparracos sindicalistas amantes del dinero público y que no respetan nada más que eso, aducen que es que no tienen otra fecha porque si no ya se van al puente, y esa fecha no les interesa.

Analicemos eso. El puente. Dijeron que no querían que sus participantes se quedaran sin puente. Primera falacia, pues la formulación sincera del problema sería, obviamente, que si la protesta cayese en puente, el respaldo de sus afiliados sería ridículo. Con lo cual, díganme dónde queda eso de que la movilización sería “el gran homenaje a las víctimas del 11-M”. Sin comentarios a eso, por favor. Por otro lado, se podía llevar la protesta más allá del puente, claro. Pero ya no rentabilizaría las elecciones andaluzas, de sus hermanitos socialistas. Pero bueno, en cualquier caso, cualquier fecha es mejor que pisarles el día a las víctimas del 11-M. Para alguien decente, claro. Para un sindicato mayoritario de izquierdas que se lleva un dineral público sí o sí, y además se lleva más extras cuantos más parados hay, ya no te digo nada.

Por eso me quedo a cuadros cuando hoy sábado 10 de Marzo, en medio de un homenaje a dos sindicalistas muertos cuando Toxo corría delante de los grises y no se llevaba muerto el dinero de otros, han llegado los indignados a protestar y airear sus propias obsesiones. ¡¡Y TOXO SE HA ENFADADO DICIENDO QUE EL HOMENAJE A DOS SINDICALISTAS MUERTOS NO ES MOMENTO PARA PROTESTAR!!

¡¡Jojojojojojo!! Se puede ser más ridículo, pero yo no sé cómo. Qué puedo decir, salvo: jódete, TOXO, para que aprendas a utilizar la muerte de tus compañeros para legitimar tu negociete redondo y sucio. Vosotros pisaréis a las víctimas del 11-M, pero vuestros amiguitos indignados, con su habitual carencia de respeto, han sido los brazos ejecutores del más obvio y flagrante KARMA, y han pisoteado, como muy bien te mereces, a tus compis muertos, cosa que me congratula y llena de gozo, porque una vez más vuestros cachorros sirven para que os retratéis vosotrosa solitos. Cada 10 de Marzo se convertirá para mí, hasta que retiréis vuestras sucias protestas del 11-M, en el día de lamentar que tus dos compañeros muertos no llegaran a ver cómo utilizabas sus cadáveres para justificar cómo te lo llevas de crudo, amigo Toxo.¿Has visto cómo sí tienes respeto por la memoria de alguien, Toxo, aunque no sean precisamente las víctimas del 11-M? Has quedado tan en evidencia que no puedo creerlo de verdad. Esto es como un sueño erótico sucio, en el que la realidad te da muy mucho por el culo, Toxo. Recuerdos de La Ciudad en Llamas. Y saluda a tus amiguitos homenajeados. Desde aquí les mandamos flores, para que veas que nos acordaremos de ellos cada año gracias a tu poca verguenza. Salud, camarada.

UGT y el 11-M

Decir UGT es decir PSOE. UGT nació como sindicato hijo del PSOE. Zetapé tenía carnet de UGT, y su perfil laboral no era precisamente el de un estibador sobreexplotado de puerto en horas bajas, que yo sepa. Y durante los siete larguísimos e innecesarios años de gobierno hijos del 11-M, UGT y su primo hermano CCOO (ya saben, sindicalismo de Rolex y cena en el Villamagna), UGT nunca ha hecho ni un solo movimiento contundente que tuviera como objetivo ninguna de las políticas de Zapatero. ¿Cómo podría, si son la misma cosa, si son socios de la misma estafa? Se hubiera agradecido, de todos modos, algún tipo de paripé, ¿verdad?, algún tipo de coartada, no sé, algo. Pero no lo hubo. PSOE y UGT son la misma cosa.

Durante todos estos años, la fecha del 11-M ha sido para los socialistas (y por ende, para los ugeteros) una fecha sobre la que pasar de puntillas. Sin ir más lejos, Tomy Gómez, candidato del PSOE en Madrid, el año pasado eligió los actos conmemorativos del 11-M para no presentarse por allí, para escenificar un desplante a Esperanza Aguirre. Y ni siquiera se lo achacamos. Al fin y al cabo, sería suicida para las ambiciones de Tomy Gómez hacer algo que fuera en contra de la autoestima de sus votantes, que saben perfectamente cómo se coció el cambio electoral del 11-M. Sí, para el PSOE la fecha del 11-M es una fecha a olvidar, no sea que…

Y ahora llegan los sindicatos, primos, socios y cómplices del PSOE, y eligen la fecha del 11-M para echarse a la calle. Una huelguita de domingo, y además, en 11 de Marzo, el día en que se conmemora el peor atentado de la democracia, un atentado que, cocinado y manipulado, llevó al PSOE al poder. Y no queda aquí el evidente desprecio a las víctimas y a la propia fecha, sino que además, dicen que este será el gran homenaje a las víctimas del 11-M. Es muy difícil ser tan despreciable, pero una vez más, UGT se ha superado.

Por lo demás, creo firmemente que esta fecha ha sido elegida con vocación de recordarle al PP de Rajoy la fecha del 14 de Marzo de 2004, cuando las hordas pazis del No a la Guerra (las mismas que callaron clamorosamente cuando Zetapé se lanzó a la guerra con Libia) rodearon sedes del PP en plena jornada de reflexión. Lo cual es toda una declaración de principios de cuál va a ser el leit motiv de la oposición de la izquierda: la violencia callejera. Ganar en las urnas lo que se perdió en las urnas. Y por mucho que Rubalcaba quiera igualar todas las manifestaciones, las del PP y las de sindicatos y perroflautas, la verdad es que la oposición del PP ha sido una oposición pacífica, cívica, sin quema de contenedores, sin agresiones a la policía, sin violencia callejera. No fue lo mismo la reunión de juventudes católicas en Madrid, multitudinarias, importantes, pacíficas, limpias y de bien, que la piojera de Sol o la guerrilla urbana de la izquierda. No son lo mismo.

Finalmente, no me queda más remedio que deducir que lo que no es la izquierda acata el resultado de las urnas y respeta a las mayorías, mientras que la izquierda encuentra insoportable no vencer en las urnas, y por tanto, se ve legitimada para hacer lo que haga falta para desalojar al adversario. Y es que demócratas los hay de muchos tipos, pero fascistas siempre son iguales.

Y finalmente, dato de última hora, los sindis se superan en infamia, aduciendo que en realidad eligieron la fecha del 11-M para no perderse el puente ni solaparse con las elecciones andaluzas. Mentira, y además, una nueva vuelta de tuerca en el desprecio a las víctimas. Imperdonable.