11-M CLOACA SOCIALISTA

¿ETA? No hay indicios concluyentes. ¿Marruecos? Podría ser, ¿no? Con la mierda de investigación que se hizo, podrian estar implicados los jemeres rojos, que no nos enteraríamos. ¿Al Qaeda? Ni de coña. Sólo los tontos se creen la tesis Al Qaeda.

Sólo hay una cosa segura, segurísima de toda seguridad: al PSOE le conviene ocultar la autoría del 11-M. De tal modo que toda su ristra de palmeros dedicaron años a desinformar al público acerca de qué pasa con el 11-M, culpabilizaron a Aznar y a la derecha, y acusaron de traidores a quienes sostenían la tesis que se está demostrando en un juzgado en el que ni Prisa ni Zetapé ni Rubalcaba ni Caamaño ni Bermejo parecen tener la misma influencia que sí tenían en el putiferio de Gómez Bermúdez y Sánchez Manzano.

Tal y como yo lo veo, sólo el encubrimiento de la autoría de la masacre (pruebas amañadas, campañas mediáticas cronometradas al milímetro con los tedax, linchamientos mediáticos sistemáticos a cualquier atisbo de disidencia con la versión oficial) supone en sí una suerte de golpe de estado. Me gustaría mucho saber qué razones tiene el PSOE para encubrir aún a día de hoy al autor de la masacre, y espero que el nuevo gobierno esté decidido a averiguar la verdad que el socialismo nos ha negado.

Está claro que hay novedades suficientes como para reabrir el caso, y así se va a hacer en cuanto que Coro-Cillán dicte sentencia. Sabemos ya que los testigos que situaron al único moro encarcelado por la masacre NO ESTABAN EN LOS TRENES. Rumanos que intentaron timar al Estado y a las víctimas inventándose su presencia en los peores vagones del 11-M cuando NO ESTABAN ALLÍ, y que una vez que testificaron contra Zougham fueron premiados por la asociación de Pilar Manjón con una buena tajada, además de conseguir trabajo en la empresa privada del POLICÍA FAVORITO DE RUBALCABA.

A este Zougham, el confidente Cartagena asegura que la policía le pidió que tratara de implicar a Zougham, un año antes de la masacre, en las actividades de los pelanas de Lavapiés que terminaron por comerse el muerto, y que de hecho terminaron muertos, hecho por el cual son conocidos como los “suicidados de Leganés”. Y si bien el testimonio de Cartagena era dudoso porque el tipo es sospechoso de ser agente doble, ya no me queda duda de que lo que decía, por lo menos en relación a Zougham, es cierto. De hecho, fue profético, pues cuando dijo aquello es imposible que supiera que la policía de Rubalcaba haría desaparecer los registros informáticos que servían de coartada a Zougham, y por supuesto, desconocía que los rumanos que situaron a Zougham en los vagones de la muerte mentían por dinero, ni que los testimonios de esos rumanos sobre sus experiencias en los vagones de la muerte eran mentira también.

Los rumanos cuyo testimonio sitúa a Zougham en los vagones de la muerte cambiaron de versión en repetidas ocasiones. Cuando el primero de los testigos fue desestimado por falso (cambió su versión), pasaron a buscar una segunda testigo, también rumana y hermana del primero, que mintió descaradamente y también cambió su versión. Esta testigo falsa fue seleccionada de la asociación de víctimas de Pilar Manjón, la asociación preferida de Rubalcaba y viceversa. Se le dio un pastón de 100.000 euritos, y le fué proporcionada la nacionalidad española en pago a su mentira. Gómez Bermúdez ni es juez ni es nada más que un arribista sin escrúpulos, sin cojones, o sin ninguna de las dos cosas.

¿Recuerdan el caso Faisán? ¿Recuerdan que decíamos aquí que el encubrimiento del 11-M y el del Faisán olían parecido? Pues el policía encargado del encubrimiento del Faisán también tomó parte en el pago a los rumanos por los “servicios prestados”, en forma de mediar para dar empleo empleo al marido de la rumana, que por cierto vivía alquilada en casa de otro policía. Casualidad. El empresario que dio trabajo al marido de la rumana es el que pagó parte de la cacería fraudulenta en la que fueron cazados Bermejo y Garzón mientras preparaban el Gurtel. Testigos manipulados, inducidos y pagados por lo peor de España.

La versión oficial del 11-M está muerta, huele a podrido. Las pruebas se han caído, fueron destruídas y sustituídas por otras falsas cocinadas por la policía de Rubalcaba. Los testigos fueron cocinados también. El juez hizo como que no se enteraba. Pero sí que se enteraba.

Rubalcaba, ríndete, te tenemos rodeado. ¿Qué oculta el PSOE?