PAZ A PUNTA DE PISTOLA (II): ¿VICTORIA DE QUIÉN?

El príncipe, fiel al estilo “inopia” de su casa, dice que esto es una gran victoria. ¿De quién? ¿De la democracia? ¿De las fuerzas de seguridad? ¿Suya?

Leo y releo el comunicado de ETA. Habla de dar una solución justa y democrática al conflicto. Pero lo hace porque el mundo civilizado ha cambiado su actitud hacia ellos, no porque ellos hayan entendido nada de un modo distinto de como lo han venido haciendo hasta ahora. O sea, que hemos sido nosotros los que hemos cambiado nuestra actitud. Nosotros somos los que hemos depuesto nuestra actitud. Eso es lo que interpreta ETA, y también yo lo entiendo de esa manera. No han caído en saco roto los esfuerzos de Zapatero y Rubalcaba de hacer guiños a ETA, de soltar a algunos de los peores asesinos de la historia, y de silenciar a todo bicho viviente vía Tribunal Constitucional. Y tanto es así, que ETA se viste de legitimidad para reconocer los gestos del gobierno utilizando precisamente la “conferencia de paz” de San Sebastián y la victoria de Bildu en las municipales, una victoria producida por una gravísima injerencia política en asuntos judiciales absolutamente descarada, una traición ejecutada a golpe de batuta de Rubalcaba en una nueva version del viejo Cascanueces: unos rompen los huevos, y otros recogen las nueces.

¿Dónde está la victoria? Lo que está viniendo a ser esto es una bajada de pantalones de tomo y lomo. Y por experiencia sé lo que hace un maldito psicópata hijo de puta cuando te bajas los pantalones y sacrificas tu dignidad para lograr un poquito de “paz”. Lo que logras es un mohín, más arrogancia y sobre todo, muchísimo más de lo mismo. Más y mejor. ¿Victoria, Don Felipe? ¿Victoria de quién?

¿Por qué tanta ilusión precisamente con este comunicado, si esto lo hemos vivido ya tantas veces? Carles Francino ha llorado en su programa. En la entrevista que ha emitido TVE-1 al hijo de Tomás y Valiente, un par de colaboradores se han lanzado en plancha a hablar de amnistías. Otro, el colaborador de El País, no ha sabido, querido, podido, evitar la bajeza de Mayor Oreja al proclamar con tal oportunismo la frase “Las víctimas siempre tienen razón”. Ya se va esbozando la fiesta socialista, la derrota de la derecha usando a ETA como trofeo, objeto arrojadizo y victimario oculto. Pero claro, cierto periodismo no deja de ser también casta política, que vive momentos de euforia. Ojo, el ciudadano de a pie no se fía, no se fía, pero los políticos están exultantes. Sólo falta Arias Navarro proclamando compungido “Españoles, ETA ha terminado”. Ja, ja y ja.

Todo esto obedece a un guión orquestado por los socialistas del PSOE y de ETA, que comparten ideología, comparten enemigos y comparten proyecto político. Así, mientras sigamos plegándononos a sus exigencias (la voluntad popular debe prevalecer a la imposición) sin pararles los pies y sin decirles que repitan el comunicado y traigan mañana un texto decente, acompañado de gestos, de rechazo a SU violencia criminal y a SU imposición totalitaria, todo irá bien. Pero si nos mostramos firmes, volverán a la violencia. ¿Y de quién será la culpa, si eso ocurre? Del PP. Como en el 11-M, que la culpa fue del PP hasta tal punto que nadie sabe quién hizo el 11-M pero todos “sabemos” por culpa de qué gobierno ocurrió el 11-M, la culpa del fin de la tregua será del PP. O sea, que o el PP concede la independencia a la izquierda etarra, o tendrá sangre en las manos. Esta es la sinfonía de la nueva PSOETA.

¿Victoria, Don Felipe? ¿Victoria de quién? Con monarcas como estos, dan ganas de hacerse republicano. No te digo ná, y te lo digo tó.

UNA PAZ A PUNTA DE PISTOLA

¿Me quiere hacer creer el CNI que esta vez sí, que ETA ha decidido dejar de matar, y que el dato sensible es que ETA está asfixiada, y que no puede seguir su proyecto de destrucción de España mediante la destrucción de vidas inocentes y mediante el terror, que han sido siempre sus cauces habituales? Porque, que yo sepa, todas las anteriores “treguas”, “altos el fuego”, “finales del conflicto armado”, y todos los demás eufemismos con que la torcedura moral de los palmeros del pasamontañas han venido obsequiando a nuestras maltrechas vesículas biliares desde 1982, vinieron enmarcadas en el mismo contexto, sin que eso haya sido garantía de nada.

Es más, si antes ETA podía fortalecerse durante las treguas, ¡qué no podrá hacer ahora que tiene acceso a cientos de millones del presupuesto, además de acceso a los datos de miles de funcionarios sensibles de ser amenazados si no se pliegan a los postulados de la mafia vasca!

Todo huele a basura en esta mierda de fin de la ETA. Empezando por la felicitación a Zapatero “por su tesón” para poner fin al “conflicto” (sic). En lo único en que Zapatero ha demostrado tesón es en igualar a víctimas y verdugos, camuflar su amnistía progresiva a medida que iba comprobando lo poco que le importa al pueblo español su propia dignidad como españoles libres. Continuando por el comunicado sin gas de la banda, un comunicado a la carta de las necesidades electorales de Rubalcaba. Y terminando por la euforia enlatada de la clase política, que huele a miedo de quedarse fuera de la foto, ¿eh, Mariano?

Por supuesto, este despropósito es el producto de una década de aleccionar al pueblo con ese concepto esquivo y casi distintivo de todo discurso demagógico, vacío de contenido y destinado a vender liebre y colar gato a las demostradamente infinitas tragaderas del dopado pueblo español. Ese concepto es, por supuesto, “la paz”. “LA PAZ”.

Según lo que se nos ha vendido como PAZ, la ausencia de persecución a asesinos que muy bien merecen estar en la cárcel, a condición de que no maten más, se ajusta como un guante al concepto. De tal modo, ¿no deberíamos dar un premio a los etarras, que nos han traído LA PAZ? Pues tal y como vienen funcionando los premios Nobel, bien le podrían otorgar el Nobel de LA PAZ a ETA, gracias a la cual, España puede disfrutar finalmente de PAZ, ¿no? Según el concepto que nos han vendido como PAZ, la ausencia de violencia explícita es PAZ, sea como fuere. Según esto, si un atracador te pone una pistola en la nuca y te dice “chitón, a callar”, ese silencio congelado es también LA PAZ. No nos extraña que los PAZIS del “No a la Guerra” (Bardem y compañía), se hayan apresurado a celebrar los primeros esta “paz” que viene condicionada a que vayamos aprendiendo a igualar a víctimas y verdugos, bajo la amenaza implícita de volver a las andadas, por supuesto. Me cago en la PAZ, en tal caso.

La única “paz” que me creería, y conste que entrecomillo porque eso de LA PAZ no sé lo que es, y menos en el contexto de la mafia vasca, sería la entrega incondicional de armas y fugitivos, la colaboración continuada para resolver los atentados aún no resueltos, una petición pública de perdón a las víctimas y a los españoles, y el cumplimiento íntegro de las penas. Porque del modo en que se está planteando, parece que los únicos delitos injustificados sean los crímenes que los terroristas NO van a cometer, y que los ya cometidos eran fruto de algún tipo de malentendido, y que con darnos un abrazo y darnos un beso, las cuentas quedan saldadas. ¿Un abrazo, pelillos a la mar, nos va a devolver a los muertos, las humillaciones, el miedo? No. Me cago en la paz de ETA.

Mi percepción es la siguiente. ETA, que pactó con Zapatero mucho antes del 14-M de 2004, sabe que sólo con Zetapé conseguirá tanto como ha conseguido, esto es, un gobierno español que está más con ellos que con la oposición. Sólo hay que ver la operación del Constitucional con Bildu, o el sabotaje policial a las operaciones contra la financiación de ETA. Sólo hay que ver las reacciones de la clase política, encabezada por los aspavientos de Pachi López (qué lejos queda su cara de pánico cuando supo que gobernaría el País Vasco con el PP).

Por eso, ETA se lanza al rescate de Rubalcaba en un compadreo imposible de ignorar. ETA monta un akelarre con Cofi Annan y Gerry Adams, al que “se suma in extremis” (en realidad, lo organiza) el PSOE. Y en el que queda claro que ETA no renuncia a ninguna de sus reivindicaciones de legitimidad moral con respecto a las víctimas del terrorismo. Y todo esto, por supuesto, en el contexto de una fecha “casualmente” elegida por Zetapé para las elecciones anticipadas, y que dice Rubalcaba que “habría elegido otra”: el 20-N.

Por supuesto que creo que todo está orquestado. Desde su obertura del 11-M hasta la tocata y fuga del 20-N. ¡Ay, Mariano, qué difícil lo tienes para no quedar mal! Inteligente jugada le ha planteado la PSOETA. A ver quién es el guapo que pone peros o condiciones a LA PAZ en período electoral, ¿verdad, Mariano?, y no quedar como un amante de la violencia ante el electorado peor preparado intelectualmente de la historia de la democracia, un electorado al que se le hace el xxxxx gaseosa con LA PAZ, ese concepto que suele cacarear más alto quien menos debería. Y si no te puedes quedar fuera de la foto, Mariano, a ver quién gobierna una España en la que hay que hacer la vista gorda con los independentistas de Vascongadas, bajo la atenta mirada lápiz en mano y molotov bajo el palestino del resto del zoo de independentistas catalanes, vascos, gallegos, indignados, quince emes, los moros por el sur, y UGT y CCOO siempre dispuestos a apuntarse a un bombardeo si el enemigo es la prosperidad, la clase media, España. Ese es el jardín en que se ha metido Mariano él solito, merced de una PAZ sacrosanta que no se cree ninguno de los mencionados, acaso ni siquiera sabemos qué coño es la coña esa de “la PAZ”, ni falta que nos hace, sabiendo lo que es el respeto a la ley, el respeto a la libertad de opinión, o el respeto a la vida.

PSOETA

ETA se lanza a ayudar a Rubalcaba en campaña electoral. Lo hace a su estilo rijoso, matón, arrogante y soberbio, pero lo hace. El fin de ETA lo anuncian unos tipos encapuchados, que no ceden ni un milímetro en sus actitudes, salvo la de matar. Como si lo único malo que tuviera la ETA fueran sus crímenes futuros. Pero oiga, ¿y los crímenes pasados? ¿Esos no significan nada? ¿No han matado a mil y aterrorizado a millones, para imponer sus políticas totalitarias?

El gobierno socialista les prometió una amnistía encubierta, y echar tierra sobre las víctimas del terrorismo. Pelillos a la mar. ¿En pago por qué? ¿Es vocacional esta bajada de pantalones? ¿Es inherente al socialismo el culo gaseosa por los terroristas? ¿Qué sería peor, si una cosa o la otra?

Sólo sé que yo voy a ir a la convocatoria de Alcaraz en República Dominicana el 29 de Octubre. Me parece repulsivo que ETA sienta querencia por el PSOE, y aún más repulsivo que el PSOE se regodee en los mimitos de ETA para no dar por fracasado su proyecto, para no reconocer que nos han mandado a la mierda sin matices, para no irse a su santa casa y dejar que otros arreglen las cosas, o por lo menos lo intenten. La alternativa Rubalcaba está clara. Más maquillaje, más mentiras cochinas, más colaboración con malditos terroristas, más ruina, más controlar a los jueces hasta convertir la justicia en una parodia, más hacer ver a los ciudadanos que todo importa una mierda porque las cosas se resuelven en la penumbra de despachos-cloaca, a expensas de la verdad, de la justicia, de la decencia. Me niego a aceptar una realidad virtual a la medida del partido ruinalista. Me niego.

AZUFRE EN EL AIRE

Parece que se atribuye a las erupciones submarinas de El Hierro el olor a azufre que flota en los alrededores. Sin embargo, no se descarta que se trate de una nube procedente de la reunión de los malos, los listos y los tontos. Por tonto me refiero a Koffi Annan. Por listos, me refiero a los nuevos recogenueces, el PSOE. Y por malos, ¿a quién me voy a referir?

Y sí, algo huele a azufre en el aire. Con la ETA en pleno autosecuestro express a medida del 20-N de Zetalcaba, Koffi Annan jugando a la paz con terroristas, PSOE/UGT/ETA a punto de quedar fuera del poder sin conformarse, y la versión oficial del 11-M a punto de derrumbarse, se da un curioso “accidente”. La casa de la juez Coro Cillán, que investiga la veracidad de las pruebas inventadas que sustentan la versión oficial del corrompido juicio del 11-M, ha sufrido un misterioso incendio, el mismo día en que la propia juez había detectado anomalías en una de las cerraduras de la casa. ¿Coincidencia?

¿Alguien sabe lo costoso y laborioso que resulta colarse en la casa de un juez? ¿Quién podría estar interesado en intimidar a la juez que va a destapar el tocomocho del 11-M? Evidentemente, el PSOE, que saboteó la investigación, y los verdaderos autores de la masacre, que siguen sueltos e indetectados.

¿Puede el PSOE hacer algo así? El PSOE del GAL sí. Ese PSOE de los 80, encarnado por Felipe, por Guerra y por…Rubalcaba. Ahora bien: ¿para qué querría un partido que controla con tanta soltura a los jueces, meterse en follones de incendios en casas de jueces? Ah, bueno, es verdad que el PSOE está en proceso de derrumbe, que ya no puede intimidar a casi ningún juez. Pero claro, un PSOE en proceso de derrumbe es un PSOE en estado de pánico. Y ya sabemos que en pánico, se pueden cometer muchas tropelías, sobre todo cuando no se está acostumbrado a acatar las sentencias desfavorables y ya no se tiene apenas poder sobre los jueces. ¿No?

También cabe otra posibilidad. Que el autor del 11-M tenga miedo de ser descubierto, aún a estas alturas. El autor, sea quien sea, será alguien con gran capacidad logística. Tal vez, alguien afín al PSOE, tan afín como para que el partido socialista se moje hasta el corvejón ocultando e inventando pruebas. Habría que mirar entre los socios que han ido surgiéndole al PSOE en su afán de terminar con el terrorismo a base de dar la razón a los terroristas…

O tal vez no. Tal vez alguna “célula” de cnierto servicio de inteligencia, afín a alguien interesado en que nunca se sepa quién fue el autor del 11-M, haya sido responsable del incendio “misterioso”, con la finalidad de asustar a la juez, o tal vez en la esperanza de destruir documentación sensible. No es tan raro. Se dice que el robo de papeles de los despachos de los implicados en la operación Campeón, que inculpan a Pepiño como conductor del carrito del helao, lo ha hecho el CNI a instancias de un calvo con pelo de muñeca de Famosa, que tuvo sus rencillas con Pepiño, que se ha quedado sin ser secregene del PSOE y del que sabemos que tiene un carácter rencoroso y ladino, además de gustarle los euros públicos más que a un tonto un lápiz, y, de nuevo casualmente, ser amigo del director del CNI.

Sí, a azufre huele cosa fina. Y no sólo en El Hierro.

ACOSO Y DORRIBO

No les quepa duda: para el izquierdoso militante, lo de Pepiño el incorruto es una campaña de acoso y derribo de la derecha. Esa izquierda a cuerda, hiperreligiosa con sus figuras políticas como no se atrevería a serlo públicamente a estas alturas el más candoroso admirador de San Carraspín, necesita pensar que sus líderes son perfetos, ingeniosísimos, honrados más allá del ideal de la honradez, y hasta guapos. ¡Guapa!, le gritaban a la Pajín en el último mitin. No me jodas, tía María.

Vaya, que Pepiño está siendo víctima de una campaña. Una campaña que le obligó a entrevistarse con un malandrín en una gasolinera, un malandrín que representaba a unos señores que después recibieron contratos del gobierno por varios millones (43 millones, según las últimas informaciones). ¿Qué fué Pepiño, a punta de pistola, al aparcamiento de la gasolinera con este señor sucio? No, ¿verdad? Ah, me creía. No, amigos, a Pepiño le han cazao con el carro del helao. Como a Pepe Bonus, aunque un juez a cuenta de la casa le perdonara la vida cuando es evidente que el patrimonius de Pepe Bonus huele a chamusquina que echa para atrás.

Por cierto, que ya hay quien dice que lo de que las informaciones del CNI mojen a Pepiño hasta el flequillo ha sido cosa de Pepe Bonus, en venganza por viejas rencillas. No carece de sentido. A la vista está que Pepe Bonus no perdona, y es sabido que quería ser presidente, lo mismo que Blanco. Ahí está la gracia de la cosa: si tras las informaciones (veraces de toda veracidad, eso no lo niega nadie, repito, nadie) que enmarronan a Pepiño resulta que está Pepe Bonus, tan amiguito él del director del CNI, entonces Pepiño tiene las patitas atadas a la hora de negarlo, máxime cuando el episodio de la gasolinera es cierto.

Cada vez que algo sale mal, la izquierda a cuerda resuelve sin mover una ceja que todo es una campaña de acoso y derribo de la derecha. El GAL era una campaña de acoso y derribo de la derecha más rancia, en lugar de ser lo que era, un juego de matones entre marxistas. El 11-M era una campaña de acoso y derribo de la derecha. Después, las informaciones que evidencian que la investigación y el juicio del 11-M han sido coartadas para que el perpetrador se vaya de rositas (tal vez, de puñitos y rositas, ojalá que no, pero tal vez) también fueron una campaña de acoso y derribo de la derecha. ¿Faisán? Campaña de la derecha. ¿El paro? Una campaña de la derecha. ¿La crisis? Una campaña de la derecha, no faltaba más. ¿Que los países con gobiernos decentes han remontado las cifras de paro? Campaña que te crió. ¿El vicepresidente Bonus tiene más millones que pelos en la cabeza? Campañita, campañita. ¿UGT y la junta de Andalucía se reparten las ayudas a los parados, 700 millones, exactamente? Adivinen: ¡exacto, una campaña de la derecha! Hasta la fuerza de la gravedad es una campaña de la derecha.

Por supuesto, el hecho de que TVE y el País, ese diario antaño importante, se hayan pasado tres años hablando de tres tristes trajes, sólo responde a la más rabiosa actualidad. Los millones de Pepiño, 43 por ahora, sólo son una campaña de acoso. Sí. De acoso y Dorribo.

¡Ay, Rubalcaba, qué negro te lo veo!

QUÉ DULCE MÁS AMARGO

Pensé que la debacle del zapaterismo sería un espectáculo más provechoso. Sin embargo, he de reconocer que me está resultando un dulce muy, muy amargo, comprobar que no había ni un gramo de grandeza en el partido que nos ha gobernado los últimos siete años. Dejando atrás las tropelías discrecionales de un gobierno instalado en la mediocridad normativa, la mendacidad oficiosa y la podredumbre estructural, nada indicaba que la cosa fuera a cambiar durante la transición rubalcabiana, que está a medio camino entre la chapuza tejeril y el trilerismo getafeño. Pero de algún modo, yo esperaba en un fuero íntimo tiznado de wishful thinking necesitado de altruismo, que el PSOE de Rubalcaba y Blanco se batiera en retirada echando mano de algún remanente de dignidad, de humildad o por lo menos, de legalidad. Amarga lección nunca aprendida del todo, debo reconocer.

Empezando por las primarias monoteístas de Rubalcaba. No soy de los que piensan que Rugalcaba se ha sacrificado por el bien del PSOE. Pepunto se ha comido a Zetapé por las pezuñas, y se aferrará al puesto hasta la ilegalidad. Para ello ha mimado a los indignados, y para ello le pone una vela a San Bildu cada noche. Es imposible que nadie haga el ridículo con el skoda y el parquímetro, cambie de nombre cada quince minutos y se tome tan en serio como lo hace el profesor Bacterio del PSOE, sólo para presentarse al sepuku electoral del 20-N. No. Rubalcaba quiere ser el jefe de los billares, y para lograrlo es capaz de cualquier cosa, repito, de cualquier cosa.

No se queda aquí la cosa. Después de desinflarse el Gürtel (cuatro años de informativos públicos tirados a la basura), resulta que Pepiño Gasolineras es el nuevo inocente oficial del PSOE. Y yo me carcajearía si no fuera porque resulta catastrófico que este señor sea uno de los pilares del gobierno. Un señor ministro de Fomento (forrento, que diría aquel) que se entrevista en gasolineras con industriales, niega después los hechos, pero curiosamente no se querella con el industrial, no sea que aporte pruebas de lo que dice.

No queda ahí la cosa. Por allá resopla la criatura MendezToxo (aquí no dimite ni uno), y ya preparan, ahora sí, duras manifestaciones contra Rajoy. Sindicatos paniaguados exigen su mordida. Sin comentarios.

No queda ahí la cosa. Esto no acaba nunca. El gobierno que se dedica a mangar pruebas del 11-M para ocultar la autoría y proteger así a los verdaderos autores es el mismo gobierno que se chivó a ETA para que la policía no cortara su financiación, el mismo gobierno que intentó inventar pruebas falsas contra Marta Domínguez, la deportista cuyo delito era ser del PP, el mismo gobierno que ignoró la crisis para ganar unas elecciones, el mismo gobierno que ha practicado la táctica de la tierra quemada con las arcas en las comunidades en las que ha perdido (en todas) sumiendo en el marasmo a gobiernos entrantes, y sobre todo al pueblo. ¿Cómo iba uno a esperar grandeza, humildad o entereza, de semejante engendro?

O sea, que el gobierno del 11-M nos ha negado siquiera una traca fin de fiesta, y para despedirse, nos hiela la sangre como castigo por no quererles ni en pintura. Finalmente, tendremos que conformarnos con que el final de este gobierno podrido no se parezca al modo en que entraron a gobernar. Personalmente, no me extrañaría un pelo que…

Pero no. ¿Cómo vamos a ser tan mal pensados, hombre? No, no pueden ser tan malos.

¿Verdad?

CABÍA UN TONTO: MAS

Hace unas semanas era el Mas tonto, el tonto Mas, quien se desmarcaba con unas declaraciones que intentaban ofender a gallegos y andaluces. Ahora le toca a Duran i Lleida, quien no podía ser menos en esta carrera a ver quién resulta más repelente y más mezquino, quien nos deja unas palabras para el dietario de idiotas, o sea, para el idiotario. Resulta que monsieur Durán dice que los andaluces se gastan las subvenciones en el bar. Olvídenlo, españolísimos señores Arturo y Lérida, porque no ofenden ustedes a nadie.

Parece que la consigna de Tinky y Winky, estos dos adalides del provincianismo elefantiásico, es la de provocar un anticatalanismo que justifique su coartada independentista. Y digo coartada porque ni siquiera es un independentismo de verdad, sino una excusa para tener trabajo del bueno, esto es: mamonear a base de acento y de que te paguen por decir la primera tontería que se le pase a uno por la cabeza. Vaya, que no me creo el independentismo de feria de estos dos pájaros de cuentas, que son más españoles que Don Pelayo, quien nunca tuvo DNI ni cobró un duro del resto de los españoles, como ellos.

Lo primero de todo, porque si ya existiera ese sentimiento anticatalán, lo último que querrían los bandarras Durán y Más sería echar más leña al fuego. Por lo demás, incluso en la hipótesis de que ellos creyeran que existe ese sentimiento anticatalán, que no lo creen, repito, pero aunque lo creyeran, lo peor que podrían hacer, si sus intenciones fueran buenas, lo peor que podrían hacer es insistir en ofender a otras regiones como lo están haciendo de manera sistemática, porque eso supondría pensar que estos señores Humpty y Dumpty no sólo creen que exista un sentimiento anticatalán que por supuesto no existe, sino que además, creen que les conviene.

Repito, no creo que estos señores tan serios y tan bien relacionados crean ni por un sólo minuto en la tesis del sentimiento anticatalán. Lo que creo es, claro, que nos toman por idiotas, y a los suyos los primeros. Pero no creo que cuele. Llevamos ya treinta años de democracia, y nos ha dado tiempo a calar la cosa. Los catalanes pasan. Han aprendido que es mejor no meterse en problemas con los políticos, pero en el fondo pasan. Sólo una parte, cuatro gatos, mueven el cotarro del catalanismo rampante. Pero la mascarada ya no cuela. Hay mucha información, y todo quisqui sabe de primera mano cómo va la movida. Y eso que a mí no me gusta el fútbol, pero sí que tengo ojos y orejas para ver y oir cómo flipa la banda con el Barcelona, y cómo toda España celebra los logros del Barcelona en el extranjero. Que no cuela, vaya.

Otra cosa es el anticatalanismo. No lo anticatalán. El anticatalanismo, que se opone al catalanismo que encarnan Durán y Mas, ese sí que existe, y bien extendido, bendito sea. Y los mayores activistas del anticatalanismo no son de Soria ni de Cuenca, ni de Coruña o Valladolid, no. Los mayores anticatalanistas viven en Cataluña, y están hasta los huevos de las mamonadas de estos cuatro buitres cantamañanas con ínfulas y acento impostado al estilo del argentino militante.

Pero sí, anticatalanes los hay. Se llaman Durán, Más, Montilla (ande andará), Carod. Y puede que otros se gasten las subvenciones en el bar, pero no quiero saber dónde se gastan éstos las subvenciones, aparte de en embajadas fantasma, y en promocionar el quechua donde domina el español. Estos señores, la mayoría de los cuales ni siquiera son catalanes, denuncian un sentimiento anticatalán que no existe, a la vez que tratan de contagiar al pueblo sus propios sentimientos antiespañoles, los cuales sí existen porque lo demuestran con palabras y actos a cada instante, salvo cuando se trata de cobrar del erario público, claro.

Dejemos para otro día la enfermedad que supone el identificarse personalmente con Cataluña, de modo que si estás contra Artur, estás contra Cataluña, y si sientes repugnancia por Carod, eres anticatalán. Estos señores ni son cataluña, ni a veces ni siquiera catalanes. Pero pasa como con el rollo de las lesbianas perseguidas o los negritos discriminados. Ya no hay quien se lo crea. La sociedad española ni es racista, ni es homófoba, ni es anticatalana. Lo que pasa es que sale más a cuenta seguir tirando de victimismo en lugar de aceptar que eres otro puto hijo de vecino. Y por eso prefieren ser el vecino hijo de puta. Pero no es lo mismo, ojo.