EL FIN DE LA DEMOCRACIA

Mañana 9 de abril se celebrará en la Plaza de la Nación de París una manifestación escalofriante. Se pide el fin de la democracia en Francia, la instauración de la saría, la ley islámica, una ley directamente extraída del Corán y de otros textos antíguos referentes a la vida de Mahoma, el Hadiz, el Yma´y el LJYIHAD. En estos textos se recogen literalmente crímenes como el adulterio o la apostasía, y condenas como la lapidación, la amputación, y por supuesto, la decapitación. Una ley que declara cupables de su propia violación a las mujeres que estén a solas con un hombre, o que no observen los códigos de atuendo o conducta de obediencia y sumisión al hombre. La manifestación es la respuesta de los moros franceses a la prohibición del velo, un velo inconstitucional. Un velo que, si quieren verlo, que se vayan a sus países, que nadie les va a poner pegas.

Es intolerable que un grupo social al que acogemos, que se acoge a nuestras libertades derivadas directamente de nuestra cultura cristiana, que se acoge a nuestro derecho, a nuestra sanidad, a nuestras ayudas sociales, las cuales prácticamente monopolizan en forma de “ayudas al desarrollo”, respondan con esto. O sea, una vez que están instalados, y amparados en nuestras leyes, nuestras libertades y nuestros derechos, ahora quieren convertir esto en una morería medieval. Y por supuesto, cuentan con el apoyo de los partidos “progresistas”. En el caso de España, apoyo entusiasta del PSOE que gobierna. No hace falta buscar mucho en las hemerotecas para recordar el caso del imam de Cunit, un caso que retrata a la perfección el nivel de osadía al que están llegando los representantes del mundo islámico en occidente, y el nivel de colaboración al que están llegando los políticos que odian nuestra democracia. Lo voy a relatar.

En Cunit (Tarragona, España) el imam amenazó a una mujer musulmana porque la vida de esta mujer no se ajustaba a los ordenamientos coránicos. En concreto, la mujer se negaba a llevar velo. No sólo fueron amenazas, y no sólo vinieron del imam. También la esposa de este tipo se dedicó a calumniar a la mujer, coaccionando a otros, además, para cerrar el cerco de acoso al que sometían a la víctima. Para ello, usaron todas sus influencias, que no eran pocas, pues el imam y su esposa estaban en contacto con el ayuntamiento y las organizaciones de ayuda. Cuando el caso llegó a oídos de la alcaldesa, Judit Alberich, del partido socialista-progresista-feminista-libertario-español, vulgo PSOE, ¿qué creen ustedes que hizo? Apoyar a la pobre mujer, dirán ustedes, ¿no? Una mujer, continuarán ustedes pensando en lógica, tiene derecho a ser independiente, a vestir como quiera, y a no ser acosada por ello, ¿verdad? Bueno, pues la alcaldesa esta, por llamarla de alguna manera, intentó mediar, y cuando vió que el imam no tenía ninguna intención de avenirse a razones, LA ALCALDESA LE SUGIRIÓ A LA MUJER QUE ABANDONARA EL PUEBLO. Más que los preceptos socialistas, fungibles como mierda de pavo, variables como el criterio de Zapatero, pesaron las necesidades propagandísticas del partido, ese PSOE que detesta la cristiandad y que no pierde un segundo para lamer el culo a todo moro que se les pase por delante. Cómo podría ser de otro modo, si según ellos mismos, unos moros fueron los que les alzaron al poder con la masacre del 11-M. Pagando favores, suponemos. Y aliándose con cualquiera que desprecie nuestras libertades y nuestra cultura. El bastardo político zapateril se pliega ante el islam agresivo, nos deja con el culo mirando a la Meca. Y claro, de la Meca, a la checa. También se pliega a los postulados comunistas de la ETA, que también tiene un historial de colaboración con terroristas islámicos.

No nos extraña que unas feministas intentaran quemar hace unos días la iglesia de San Vicente en Barcelona, atentado que la policía ni siquiera se ha molestado en investigar, ni que unos jóvenes moros quemaran ayer una sede de Caritas en Italia al grito de Alá es grande (Alla akhbar), ni que esté convocada para el Jueves Santo una “manifestación atea” en la que los convocantes declararon hace poco que uno de sus referentes ideológicos es la quema de las escuelas pías en el 36, previas a la guerra civil, ni que estos mismos convocantes hayan declarado que su intención es “hacer daño a la moral cristiana”. Al mismo tiempo, el PP se ha prestado para sacar adelante una ley que pretende resarcir a los etarras por “torturas”. Y mañana, a la manifestación contra el terrorismo, contra la alianza PSOE/ETA, no irá ningún líder político de renombre.

¿Cuánto falta para que reaccionemos como es debido? Todo residente en España tiene la obligación de respetar nuestras leyes. ¿Vamos a seguir adormecidos mientras unos y otros se comen nuestros derechos? ¿En tan poca estima tenemos nuestra propia democracia laica y de profundo acerbo cristiano, la combinación que más libertad ha proporcionado a sus ciudadanos en toda la historia? ¿Por guardar una triste pose libertaria vacía de contenido y rica en contradicciones vamos a sacrificar lo más importante? ¿Cuánto falta para que esas manifestaciones que exigen EL FIN DE LA DEMOCRACIA y la instauración de la saría, el manifiesto comunista o los postulados pseudoprogresistas, que ya sabemos con quiénes se alía, se nos coman vivos? ¿Pero es que somos gilipollas, o qué?

 

Comparen ambas reverencias

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s