LA GUERRA DE ZAPATERO (VI): LAS GARRAS DE ASTRACÁN

Estamos haciendo el ridículo internacional. No hablo como español, sino como terráqueo. Las fuerzas aliadas contra Libia son un desastre, y se está viviendo una situación desconcertante, y por tanto, alarmante.

Lo primero y más importante, la falta de liderazgo que está viviendo occidente es pasmosa. Es evidente que sin una figura como la de Bush, occidente no sabe qué hacer. A Obama le faltan mimbres. La resolución de la ONU ha quedado en papel mojado, porque no ha servido para consensuar ninguna reacción. Reino Unido tiene reparos. Alemania se quita de enmedio. Italia amenaza con RETIRAR EL APOYO DE SUS BASES si la OTAN no interviene. Los buenos dinerachos de la corruptela italiana viene de Libia, y no quiere mojarse. La OTAN no se decide. Putin hace las declaraciones más peligrosas de su carrera, tal vez las más peligrosas de la historia moderna, declarando que la guerra contra Gadafi es una “guerra santa”. Santo Dios. Y ni siquiera se puede hablar de guerra contra Gadafi, porque hay discrepancias también en eso: aún no hay consenso acerca de si Gadafi es objetivo primordial o no. Sin embargo, su palacio ya ha sido bombardeado, o sea que como que sí, Gadafi es objetivo. Pero sin unanimidad, lo cual es inquietante, como poco. Francia parece la única que está en su sitio, pero como no quiere pillarse los dedos, y nadie parece estar demasiado por la labor de pronunciarse, tampoco está logrando aglutinar respaldos. El único descerebrado que, para pasmo de propios y extraños, se ha lanzado como un poseso a una piscina en la que nadie contaba con él, ni nadie le necesitaba, ha sido, cómo no, el estólido Zapatero. Como no sólo es un descerebrado, sino que además es nuestro descerebrado, su desconcertante actitud produce en este cronista aficionado una sensación fronteriza entre la incredulidad, la indignación y las ganas de creer en Dios para poder santiguarse con propiedad. Menudo elemento.

Éste tiparraco, oportunista a la vez que insensible a otra cosa que no sea su menguante poder, al detectar el desconcierto de sus compis, se ha frotado las manos y ha pensado, yupi, que podía invertir las tornas que afilan las cuchillas de la trituradora social, legal y electoral que se está fraguando para él en España, y que, protéico y reconvertido tras el exilio en ninguna parte en el que anda desde que nació en mala hora,  podía resurgir y reinventarse como nuevo líder de occidente. Tras ver que su dios Obama era sólo un hombre, Zapatero tal vez ha pensado que puede ser un dios. Sólo así se explica que el capitán del No a la Guerra, el adalid del moro chotuno, el hombre cuya plataforma de apoyo forma el siniestro acrónimo PAZ, se haya desmarcado de toda su trayectoria, que no por errática e impredecible podía albergar en la imaginación del más aventurado semejante disparate, para devenir en belicoso activista pro-conflicto armado, “yo, aquí, el primero, ¿cuántos aviones quieres?”. Zapatero ni siquiera ha esperado al permiso del Congreso para mandar fuerzas de ataque, él, que llamó asesino a Aznar por enviar una fragata médica y una fuerza de apoyo humanitario a Irak ABSOLUTAMENTE RESUELTO PREVIAMENTE POR LA ONU. Aunque, claro, a día de hoy, podemos ver el valor de las resoluciones de la ONU.

A mí, personalmente, esto de las guerras legales e ilegales me suena a chufla, y siempre lo ha hecho. La guerra es la constatación de que los extremos legales se han sobrepasado. No creo que haya más juicio para la bondad o maldad de las guerras que la propia historia, que termina por poner las cosas en su sitio. Por poner un ejemplo llamativo, la guerra de Yugoslavia se saldó con un exterminio étnico y político que la ONU ignoró, que sólo condenó a posteriori, cuando los tribunales ya trabajaban a toda mecha para depurar responsabilidades. Fué la historia la que puso aquel conflicto en su sitio. La historia rápida, claro, la recién estrenada historia en directo. Pero historia al fin y al cabo. ¿Juicios a criminales de guerra? Sí. Hasta en la guerra hay cosas que hay que castigar. Pero ¿juicios a guerras? Papel mojado. Y ya no es una impresión mía. Ya eso lo puede comprobar cualquiera, viendo cómo la ONU ha actuado demasiado tarde en Libia, pero cuando lo ha hecho, nadie se decide a tomar las riendas del asunto. Salvo los Zapateros que se juegan el cuello de sus votantes a un todo o nada electoral, claro. Pero a Zapatero nadie le hace mucha cuenta ya, bien porque es un cadáver electoral, o bien porque es infiable, y mañana te puede traicionar, o bien porque el Zapatero I el Nefasto entre los Nefastos ha entrado en una dinámica en la que dejarse fotografiar en su compañía queda mal en cualquier ámbito.

Lo cierto es que nuestro ínclito campeón de la idiocia ha batido todos los records de la championlí de la farsa. Zapatero a día de hoy, sería capaz de convertir en una chirigota hasta su propio funeral, y parece abandonado sin remedio en las garras de astracán, las mismas en las que ha abandonado a su suerte a España. No soy el único que sospecha que Obama está haciéndonos pagar muy cara con su indiferencia las veleidades del eunuco mental que un día desplantó la bandera de USA, del mismo eunuco mental que desplanta cada día la suya propia con cada uno de sus actos repugnantes, y que ahora nos ha arriesgado metiéndose de lleno en una guerra que tal vez mañana nadie quiera respaldar. ¿Y si mañana la OTAN dice que no va? ¿Quién sería el único sátrapa que habría dado su incondicional SÍ A LA GUERRA? El necio, infame y ridículamente siniestro Zapatero. ¿Y quiénes seríamos sus huestes? Los gilipollas de los españoles que no se están lanzando a las calles a pedir la cabeza de su abyecto líder.

Cada vez veo con mayor claridad que la mejor salida a este conflicto sería encerrar a Zapatero y a Gadafi para que se degüellen el uno al otro en un recinto equidistante, política y métricamente: el Coliseo Romano. Disfrutaría viendo a Zapatero desplegar ahí, sin soldados ni ministros que quemar en su lugar, su podrida alianza de civilizaciones. Por supuesto, el hijo de rana trataría de pactar con Gadafi. Pero para evitar ese tipo de arreglos, yo pondría una única norma a la pelea: entran dos, pero sólo sale uno. Después de eso, cada quisque a su casa, después de disfrutar de un espectáculo digno de tal nombre. Si cae Gadafi, pues qué bien. Libia forma gobierno y santas pascuas. Y si cae Zapatero, pues perfecto. Total, un trámite, porque ya le han levantado el puesto en plena presidencia. Lo único malo sería que eso nos ahorraría un espectáculo que también se las promete: ver cómo el partido socialista se hace trizas a sí mismo por una candidatura que parecen dar por segura ganadora, por cierto.

Ah, y a todo esto, ¿dónde está Chacón? Nos meten en una guerra sin preguntarnos, y la ministra, desaparecida en combate. Ojalá se haya traspapelado y esté en el fondo de un casillero, aporreándolo a oscuras sin saber que está siendo archivada en el almacén donde terminó el Arca de la Alianza. Es lo que se merece una ministrilla de bolsillo cuando mete a su país en una guerra y ni siquiera tiene redaños para dar la cara. ¿Qué se podía esperar de una independentista catalana de pacotilla? Se ve que ya no saca la ramita de olivo, como cuando la guerra de Irak, en la que, repito, no participamos.

Desde luego, éste gobierno ha entrado en colapso, y no puedo terminar éste post sin preguntarme: ¿Qué está haciendo Mariano, el máximo ausente de todo este embrollo?

Pues Mariano, cuyo partido fué despojado a empujones por una guerra en la que ni siquiera participó, debería estar, a juicio de éste blog, haciendo trizas a Zapatero, pidiendo su cabeza en un tazón de PVC, de esos altos especiales para que a los cocker no se les mojen las orejas y me cojan otitis. O al menos, exigiendo ya unas elecciones adelantadas. Lo que pasa es que Mariano no tiene discurso, y su falta de liderazgo se va a hacer notar, si es que algún día llega a presidente, que cada día lo dudo un poquito más. Si llega a presi, Mariano tendrá que hacer frente a la desbandada autonomista, que se le va a convertir en federalista si se le muere el rey. Ese rey con minúsculas, que ni está ni se le espera, que de tan ausente ni siquiera es el gran ausente, porque dejó de serlo el mismo 11-M en que abdicó de sus deberes, aunque no de su puesto. Que desde entonces, lo único que ha hecho es salirse de tiesto exigiendo silencio a los monitos chimpanceses. Aunque eso, silencio, es algo que él más que nadie puede exigir, porque lo da a manos llenas y es todo un experto en la materia. Sospecho que desde las escuchas que le hizo González, ya no se ha hecho valer. ¿Por qué será? Pero ahora sí que me callo, que si sigo, me cierran el blog sin necesidad de Ley Sinde.

 

 

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4 thoughts on “LA GUERRA DE ZAPATERO (VI): LAS GARRAS DE ASTRACÁN

  1. Pedro Páramo marzo 24, 2011 / 5:12 pm

    Pilar Bardem y sus acólitos subvencionados y paniaguados por el Psoe están desaparecidos. Que pasa?, es que matar personas con el beneplácito de la ONU es moralmente justificable?, o es que Gadafi, que no tiene media ostia, es peor que Sadam Husein que mato más de 200.000 personas?.

    • Monolocus marzo 24, 2011 / 9:26 pm

      El silencio de los PAZIS les ridiculiza más a cada segundo que pasa. Eso es lo que pasa cuando faltan principios, que si no les pasan el guión, no saben qué decir. Por eso abundan los del cine, que de repetir guiones como loros saben un rato.

  2. Denis Roussos marzo 24, 2011 / 9:34 pm

    No es casual que la sorprendente caída en las primas de los CDS españoles (un CDS es un seguro de impago de deuda soberana y una caída en la prima indica un menor riesgo de impago) haya sucedido simultáneamente a la entrada de España en la guerra de Libia. Francia, Reino Unido (qué envidia decir el nombre de este país), y EEUU están haciendo pagar a Bambi su adolescencia.
    Allí donde había ayer Alianza de Civilizaciones hay hoy 2.000 libras de talante en forma de bomba guiada. Nos dicen a todos que es por mandato de la ONU, pero el mensaje está destinado a sus huestes y así descargarlas del peso de la mala conciencia que deben tener por estar hoy tranquilos sentados en sus casas, en vez de protestar por la guerra.
    Y es que la Alianza de Civilizaciones venía con manual de usuario. Si uno lo lee cuidadosamente, observará que en algún lugar se dice que buscaremos la Alianza de las Civilizaciones siempre que la ONU no diga lo contrario, en cuyo caso lanzaremos toneladas de talante en forma de bombas. Es decir, la Alianza de Civilizaciones no estaba basada en principios inquebrantables sino en condiciones circunstanciales. Sé que asociar principios con ZP es patético, pero lo interesante del caso es que uno a uno, todos los fundamentos de lo que se nos presentó como marca ZP, se han ido desmoronando con toda nitidez ante sus narices y nos quedamos con lo que de verdad es nuestro presidente, un producto de marca falsa creado por un aparato de poder: el PSOE.
    Me despido con un fado en vez del tradicional triquitriqui, para decir adiós al gobierno socialista portugués que después de hacer quebrar al país, echa la culpa al resto de partidos. Cómo se parecen los socialistas de todas partes.

  3. Monolocus marzo 25, 2011 / 12:01 am

    Estoy muy de acuerdo. La incapacidad manifiesta de reconocer que sus errores nos han llevado a la quiebra moral y económica les obligará a darse apoyo entre ellos. Como ya se vio en el 36.

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