YA ESTÁN AQUÍ

Sí, señores, ya están aquí. Y Mariano viendo Teledeporte. Para las cosas feas de la política ya tiene a Soraya, y para aburrir hasta a las ovejas ya tiene a Cospedal.

Qué mejor manera de estrenar el año en La Ciudad en Llamas que anunciar el acabóse. Sí, señores. La libertad de expresión se va a acabar en España. Toda agenda socialista acaricia censurar a los medios. Lo difícil es colar una ley “mordaza” sin que la sociedad se te eche encima. ¿Qué tendrá pensado esa caterva de frentepopulistas de salón para distraernos mientras tanto? Pero claro, no necesita planear nada. Para eso tienen a Mariano.

¡Ay, Mariano, qué poco me fío! El líder de la oposición, y preferido por el gobierno, parece seguir a pies juntillas un guión escrito por el mejor amigo de Zapatero. A mí me da en la nariz que a Mariano lo tiene Rubalcaba agarrado de las pelotas con la financiación de la última campaña del PP, o con alguna cosa tonta y vergonzante. No sé, igual es una impresión errónea. Tal vez la pasividad de Rajoy sea sólo atribuible a sí mismo, y a sus pocas ganas de dejar la poltrona de la segunda fuerza política, un chollo al fin y al cabo, gane elecciones o las pierda. Prefiere verse como cabeza de ratón que como cola de león. O no, vete a saber. Como no dice nada, sólo nos queda esperar lo peor, y observar, claro. Y sólo faltaba ya mirar hoy los periódicos para darse uno cuenta otro día más de que el PP de Rajoy está instalado en la purga de todo aquello que no huela a mediocridad. Álvarez Cascos, primer ministro de Fomento de la democracia, líder de las bases del PP Asturiano y, para más inri, rostro característico de la mejor etapa económica y social de nuestra historia reciente. Un candidato como Álvarez Cascos logrará atraer una enormidad de votos en toda España sólo por que su rostro y su nombre nos llevan instantáneamente, más allá de ideologías o extracción social, a una época mejor.

Sí señor. Con Aznar vivíamos mejor. Hasta con Felipe vivíamos mejor, si me apuras, pero sus resultados habrían sido parecidos, de haber permanecido en el poder, a los récords obtenidos por Zetapé. Cosa que con Aznar no pasaba. A Aznar lo cambiamos por una vistosa y audaz apuesta intuitiva que ha resultado el timo de la estampita. ¿Recuerdan el timo de la estampita, en el que el tonto resulta ser listo, y el listo resulta ser un cabrón y un gilipollas, además? El tonto-listo es Zapatero. El listo/capullo es el electorado, o sea, España. Como en Los Tramposos, el timo encontró su escenario en la estación de Atocha, siniestra coincidencia. Una estación es un buen sitio para el timo de la estampita, gente con prisa y dinero encima. Y Cascos nos retrotrae a los años previos al timo. Y solamente repelerá a aquellos votantes que de ninguna manera votarían jamás al PP. O sea, oro electoral. Capital político avivado por la nostalgia, avalado por su gestión, y además, sin quemar.

Así que Rajoy se ha zambullido sin disimulo en el siempre contraproducente deporte de cortar toda cabeza que sobresalga por encima de la suya. A otros los dejó asfixiarse para que ellos solos se fueran sin presiones. Siempre viene bien no mancharse las manos, ¿verdad? Sin embargo, con su compañero Álvarez Cáscos, Rajoy se ha lanzado al cuello. Ahora nadie en el PP podrá hacer escarnio de las nauseabundas primarias del PSM, en las que ganó el peor. No sin pillarle los dedos a Mariano, que ni siquiera tiene primarias. No, el PP ya no es lo que era. El PP es ahora lo que el PSOE: o sea, otro partido que sólo se conviene a sí mismo, otro autómata especializado en meter la mano en el bolsillo del ciudadano. Jopeta, si para pillarle los dedos a Mariano, sólo hace falta pronunciarse delante de una cámara. Jugando a Gran Hermano como los mediocres, o sea, anulando a los mejores, Rajoy se retrata como un Zetapé of the life, pero no iluminado, ni alucinado, como el otro, sino simplemente obnubilado. Como una serpiente frente a la flauta, como un perrillo de las praderas detenido en mitad de la carretera deslumbrado por las luces que se acercan en línea recta. Como votante potencial, creo que he tenido bastante de Rajoy para los próximos cincuenta años. Después de eso, ya hablaremos. Cincuenta años mínimo.

A mí me cae bien, o me caía bien. Parece buen tipo. Pero políticamente, es tonto, y se presta a un plan cruel, que permite el goteo con más sangre fría de la que cabría esperar de cara a que el votante sepa exactamente qué está votando. Juega a esperar a la cigarra, y como buena hormiga, no tiene en cuenta los intereses individuales de las hormigas que no están directamente a sus órdenes. Y eso lo recordarán los votantes. Rajoy se cree que va a ser presidente, inevitablemente, inherentemente a su posición y su momento. Y no señor. No señor. Pueden pasar tantas cosas que se llenarían mil libros con todas las cosas que podrían ocurrir como alternativa a MP, Mariano Presidente.

Yo creo que lo óptimo sería que Mariano hiciera ya, cuanto antes mejor, lo que debería haber hecho hace mucho ya: poner su candidatura a consulta, perder ante Esperanza Aguirre. O por lo menos, esclarecer su mensaje. Es lamentable que Rubalcaba tenga razón al describir el estupor que Rajoy produce especialmente entre su propio electorado natural. Lamentable, pero real. Lejos de eso, Mariano se ha dedicado a cortar cabezas y asfixiar alternativas. De modo pasivo, hasta hoy. Con Álvarez Cascos ya le ha salido el matón de teléfono móvil.

Mientras Mariano se diluye en el humo de sus fatuos balbuceos tópicos sobre la ley salvaje del tabaco. Ley salvaje por ilegal, por abusiva y por descontrolada. De ésta ley, no ya del uso que de ella hará éste gobierno, sólo podemos esperarnos lo peor. Paso a paso, estamos siguiendo el paso borrego de los pueblos que terminan siendo víctimas de sus políticos.

HAce unos días, la cláusula Sinde fue rechazada, y con ella, toda la Ley de economía sostenible, que no era sino un pajar en el que esconder la aguja Sinde. Y esa ley no era sino un serio intento de fiscalizar extrajudicialmente el tráfico de información web. Una ley que Europa ha apartado por incompatible con la democracia.

Ya en 2006 presentaron una ley que pretendía “multar cuantiosamente a los medios en prensa, radio, televisión o internet que emitieran noticias que menoscavasen la imagen o los intereses del Estado por contenidos inapropiados, obscenos y falsarios, o que no observasen la legalidad vigente en materia de pluralidad, de género, de religión, de raza, y que no observaren la neutralidad que se puede esperar de los medios” . Desde que escuché a algún político socialista defender con esa frase, o muy parecida, la llamada “Ley Mordaza”, le he dado muchas vueltas, muchas, muchas vueltas. Y no se me ocurre ninguna situación legítima en la que promover o excitar una ley semejante. Esa ley sólo sirve para ocultar la verdad.

No se llegó a votar, fue retirada ante la reacción de todos. Hace poco, alguien del gobierno, Pajín, probablemente, anunció medidas para proteger a las mujeres explotadas sexualmente. Ya están aquí.

Arranca el año con Zapatero animando a la gente a denunciar a los bares que dejen fumar. “Para que en los bares pueda haber viejos y niños”, dice otro. Idílico, tú. Policías pidiendo la documentación a clientes fumadores o simples testigos. Todos sospechosos, unos de fumar, y otros de no denunciar. Y total, por el precio de un café. Así podrá haber niños en los bares. Qué haríamos nosotros sin nuestros políticos.

HAce poco se presentó la ley de muerte solidaria, o sostenible, no sé. O tal vez la ley de muerte solidaria es una cláusula de la economía sostenible, no estoy seguro. El caso es que ya quieren ir avanzando en la eutanasia. Así podemos hacer coincidir la muerte del abuelo con el cumpleaños de tu ex, y nos lo quitamos todo de encima. Y así no nos jode las vacaciones.

Ese argumento lo he escuchado de primera mano. Por culpa de los putos cristianos, me dijo uno una vez, me he pasado el verano de casa al hospital, y del hospital a casa. Con el consiguiente gasto energético, un pastón en gasolina, por no hablar del tratamiento. Y cáncer, eh, nada de desconexiones. El tipo hablaba de haberle dado matarile a la madre de su jai, inyección perruna y monte o playa. Ni siquiera salió a colación el consentimiento del interesado.

Ahora reeditan la Ley Mordaza. Nueva proposición de ley. Misma intención. Organismo tipo SGAE para fiscalizar, en este caso, los contenidos obscenos o que menoscaben la dignidad o credibilidad del estado y sus instituciones. Excusa: proteger a las prostitutas. Modus: sancionar a medios que publiciten sexo. Resultado: Una oficina extrajudicial multa contenidos en los medios. Dicho así, parece poca cosa. O yo no lo sé explicar. Lo haré en mis términos.

Sí, tío, el presidente de Sudáfrica es Morpheus

 

Tengo un juego de PC. Se llama Rulers of Nations. En él, manejas a Zapatero. Es un juego complejo, enorme, un increíble simulador mundial. Puedes dirigir España hacia la recuperación, o hundirla en el abismo. Puedes ir a la guerra con Marruecos, o reeditar la guerra de Irak pidiendo resoluciones de la ONU o a pelo. Puedes salir del euro, dar independencia a cualquier región. Causa pasmo ver los resultados de la política energética de Zapatero en números. No puedo dejar de sentir verdadero asco cada vez que me acuerdo de la política energética de Zapatero. En Rulers of Nations, Zapatero queda al descubierto. La recuperación nacional sólo es posible, según mis gestiones más razonables, (creedme, se pueden hacer locuras en ese juego) haciendo una importante inversión en energía nuclear. Mi vecino Antonio insiste en el I+D+I, pero según mi mejor partida, no es necesario. A medio plazo, (dos legislaturas mínimo) tal vez en lo peor de la crisis, tal vez en plena recuperación, la economía pega un bote espectacular en cuanto las centrales se ponen en marcha. Problema: se tardan ocho años en poner en marcha una central, desde la primera palada hasta la primera siesta de Homer. Así que las centrales tendrían que estar haciéndose desde hace seis años, y en cambio Zapatero prefirió una política suicida que daba muchos votos gracias al Prestige. Lo solar no sobra, ni los molinillos, claro. Valen como refuerzo, potencial, en ciernes, por desarrollar. Pero siempre, concentrando el peso de la gestión en la energía nuclear y en la hidroeléctrica. Si no, el resultado es el obtenido. Es así de sencillo. Alimentar con energía solar tu ordenador el tiempo de leer esta frase cuesta sesenta veces más que alimentarlo por fusión. Además, las centrales españolas son las más seguras del mundo, mucho más de lo que ningún comunista está en posición de denunciar. Pero no nos dispersemos. Contaba esto para que vierais el nivel de detalle del juego. Bueno, pues en ese juego, si la agenda que quieres aplicar es la del recorte de libertades y el golpe interno, se pueden abordar varias tácticas. Restar poder al parlamento, restar poder a los jueces, aumentar el poder y la figura del presidente, incluso ordenar matar al líder de la derecha, como en la república. Puedes provocar una guerra y ganar poder que luego no devolverás en tiempo de paz, etc…Pero todas, todas, pasan por la misma: legalizar progresivamente las presiones a los medios de comunicación. Una vez que lo has logrado, la popularidad nunca bajará de cierto mínimo a no ser que la cagues mucho. Por eso Rubalcaba está haciendo de presidente. Para no quemar al líder. Una vez que logras eso, puedes legalizar las presiones a los jueces, porque nadie se va a enterar hasta que la ley se apruebe. Cuando la ley se aprueba, se monta un pollo descomunal, y la gente se echa a la calle alentada por los medios. Pero como puedes presionar a los jueces para proteger la credibilidad del estado, entonces declaras un estado de alarma y mandas al ejército. La gente se va a su casa, detienes a los líderes de la manifestación, y tu popularidad baja. Pero si gastas mucho dinero en cultura, los medios tienen un abanico mayor de temas, y los actores y cantantes te promocionan sin que les insistas demasiado. Si la cosa se pone fea, y hay posibles, es momento de sacar algún cheque-bebé o similar. Pedir al parlamento, decretar, o negociar con los sindicatos, aumentos de sueldo público, suele dar resultados inmediatos si haces buen uso de la agenda. Puedes pasar al siguiente nivel: prohibir las críticas al estado o las instituciones. Y después, control total de la información. Y lo mismo con la justicia. El momento clave termina por ilegalizar a los otros partidos, pero eso solo se logra con el control total de las instituciones y del propio partido. Y como no he llegado a ese punto en mi partida Zetapé, no sé si puedes llegar a ilegalizar a tu propio partido. El máximo nivel de poder es cuando el rey otorga a dedo la presidencia, el parlamento es consultivo solamente, y previamente has legalizado el carácter vitalicio del mandato.

Pues bueno, ese primer paso, el de legalizar las presiones a medios, es el que Zetapé va a intentar otra vez, cuatro años después de no atreverse a presentarla al parlamento. Ojito que nos espera un añito de aúpa. En cuanto pueda, nos mete mano.

Según cierto baremo, los políticos constan de dos grupos: por un lado están los que tienen buenas intenciones, y por otro lado, los que animan a sus ciudadanos a acusarse unos a otros. Hitler, Stalin y Zapatero están en el mismo grupo.

Por cierto, Hitler logró el control de los medios mediante dos líneas de acción:

1) Fagocitó sindicalmente el ramo. O eras del sindicato, o no te contrataban.

y 2) Concedió al ministerio de Cultura poder ilimitado y arbitrario de sanción por motivo de contenidos ofensivos.

Lo logró mediante un paquete de medidas llamado Ley Cámara Imperial de Cultura, y la excusa fue la mejora sindical de los periodistas. Siempre con sus nobles motivos. Para llegar a lograrlo, tuvo que coordinar el control de los jueces, también progresivo. Operaciones hábiles y delicadas, gran uso de los tiempos (Cospedal, cuando hablas sube el pan). Si algo sale mal, la calle se te echa encima y entonces sólo queda correr. O la pildorita. Pero eso sí, una vez que arranca el proceso, ya no se puede frenar hasta el fracaso o el control total. Nadie restaría un poco de poder a la prensa y los jueces, con los problemas que eso implica, sólo para quedarse ahí. Es difícil el equilibrio una vez iniciado el proceso, porque las consecuencias son enormes. Por lo pronto, la previsión de crecimiento cae. Nadie serio quiere invertir en países controlados mediática o judicialmente sin aceptar algún soborno o incentivo. Y mil cosas más.

Pensamiento que me escalofría: nadie prepararía un recorte de libertades así si pensara dejar el poder a la oposición.

Y ni siquiera es original. Chávez ya lo coló hace mucho en Venezuela mediante la ley de Responsabilidad Social, la ley de Internet, y demás. Lo de Zapatero es sólo cómo ser un triste bananero en la zona euro.

El anzuelo de Hitler era siempre el mismo, las mejoras laborales. Zapatero usa aquí la igualdad porque la vía sindical está muerta, y la ley Sinde no ha colado. Lo intentará de mil maneras hasta que le salga. Una vez que salga adelante una de las reformas, la de Justicia o la de la censura, el proceso se habrá iniciado. Y un día, en el parlamento, cuando le toque hablar a Mariano, se  le llevarán el micro y el atril. Y después, a él.

El Reichstag en llamas

 

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