WILLY TOLEDO, JUSTICIA POÉTICA Y MORDEDURAS DE SARDINA

Willy Toledo, el comunista errático, recobró hace meses la notoriedad que su profesión no le proporciona ya, llamando terrorista al difunto Orlando Zapata Tamayo, que fue aquella víctima inocente de torturas del régimen comunista cubano a quien le fue negada el agua durante una huelga de hambre que duró dieciocho días antes de causar su muerte. A ese hombre le llamó terrorista, repitiendo la versión de la prensa oficial cubana. También declaró que en España hay presos políticos. Tamaño momento de inspiración le valió convertirse en el pelele de la semana, el metepatas oficial de la liga española, el tipo del que cualquiera se querría desmarcar. Por desmarcarse de sus palabras, hasta los cooperantes que frecuenta Willy declararon inmediatamente que no estaban de acuerdo con él, y que no se hacían responsables de lo que dijera éste elemento Toledo. Después de lo cual el tipo, escaldadito, desapareció unos meses en los que fue a refugiarse entre los únicos que le podían dar cobijo, los sindicatos abertzales de perfil bajo.

Willy codeándose con minietarras. Dios los cría, y Castro los junta…

Una vez que el público se olvidó de él, Willy, escaldadito, pero no lo suficiente, volvió a sus aventuras saharauis. Encabezaba el Willy este, una “flotilla humanitaria” para denunciar a las autoridades marroquíes. Nadie les hizo mucho caso, y desembarcaron sin problemas. Fueron a recoger a otros al aeropuerto, y la policía les trató con desprecio y les requisó algunas cosas. Los policías del aeropuerto grababan sus caras con teléfonos móviles. Cuando ya se iban a ir, el tal Willy Toledo SE PUSO A GRABAR A LOS POLICÍAS, y entonces la policía le redujo. De resultas de la trifulca, a otra mujer de la oenegé la zarandearon, también. La que has organizado, Willy Toledo.

Dice que le han pegado decenas de policías. Es mentira. Le habrán agarrado entre cuatro, le habrán dado dos tollinas y le habrán quitado el teléfono móvil. Observamos que la única lesión concreta que denuncia este payaso sin límites ni fronteras es un dedo que “creo que me lo han roto”. Jua, jua, jua. ¿Decenas de policías marroquíes te apalizan y sólo te rompen un dedito? No te lo crees ni tú, llorica. Además, te lo has buscado tú solito, Willy Toledo. No veo mejor manera de alentar actitudes autoritarias de la policía que adoptar actitudes caprichosas, arbitrarias y arrogantes. Willy Toledo, nunca grabes a un policía, y no le faltes al respeto.

Nunca fui muy brillante

Volviendo al pasado, cuando Luis Herrero le entrevistó y le dio la posibilidad de redimirse, éste pájaro, en vez de desdecirse de aquella sandez sobre Orlando Zapata, se reafirmó, y al día siguiente equiparó nuestra democracia a las peores dictaduras del planeta, acusando a la policía de tener oscuras mazmorras, cárceles secretas creo que dijo el tonto a las tres. Nos acusa de antidemocráticos aduciendo cosas secretas e ilegales. En Cuba, lo mismo que en Marruecos, no hace falta inventarse nada, y lo que le han hecho a Willy es totalmente legal en Marruecos lo mismo que en Cuba. Y no enterarse a estas alturas ya no es ni estupidez, ni locura. Es vileza y fanatismo.

Ahora llorará, el comunista paniaguado este, pero a eso y no a otra cosa es a lo que ha ido a Marruecos. A hacerse la víctima. Pero no es sino un mercachifle de la llantina. Plañidera “mira qué me han hecho esos señores tan malos a los que he ido a provocar en su propio territorio”.

Ahora, haciendo “activismo” en El Aaiun, Willy Toledo ha aprendido lo que es sufrir una dictadura en sus propias carnes. Le está bien empleado. Además, no le han hecho nada. Es un cuentista. Y lo mejor de todo, Zapatero no va a arriesgar su amistad con Mohamed por culpa de un tiñalpa. Si ahora le secuestraran a este Willy, no creo que Zetapé pagara un duro por su rescate. Además, tampoco creo que el tal Willy Toledo, tan libertario él, pudiera aceptar que su rescate se pagara en dineros manchados de la sangre de los inmigrantes. ¡Abajo el euro, abajo el capital! ¡O se paga en Corticoles de Fidel o aquí me quedo! ¡Y que alguien me traiga una cañita, por Dios!

JUSTICIA POÉTICA

Lo más dulce de todo es que al comunista Willy le pegaron ayer por grabar un abuso con el movil, y en esos mismos instantes, en España, las hordas sindicales sembraban el miedo con sus amenazas piqueteras violentas. Y mira por donde, a los que más amenazaron esos fascistas fue precisamente a los que querían grabar con el teléfono móvil sus abusos. Justicia poética, Willy Toledo.

Un tipo que defiende a Ho Chi Min en la radio, y da conferencias procastristas en Bilbao, de la mano de gestoras marxistas vascas (vulgo proetarras), y luego denuncia que cree que le han roto un dedo, es un tipo con un verdadero problema mental y un evidente déficit de huevos. Willy Toledo, te está bien empleado.

Seguimos pendientes, Willy, sabedores de que has terminado observando nuestras recomendaciones de irte a una dictadura, a ver si te enteras de en qué se diferencian éstas de las democracias. Y como veo que tomas nota de nuestras recomendaciones, la próxima es que, ya que vas a luchar contra una dictadura, la próxima vez aceptes con algo más de estoicismo una agresión fascista. Acéptalo como la consecuencia inevitable del noble acto de defender al débil, por ejemplo. El premio a la nobleza suele venir acompañado de una mano de hostias. El mundo, lamentablemente, es así. Y seguirá siéndolo por mucho tiempo si seguimos calmando nuestras conciencias con estos mártires de tirita en el pulgar, en lugar de mejorar la democracia que ya tenemos.

Lo que pasa es que tu acto, Willy Toledo, no tiene nada de noble, y mucho de impostura, y a la mínima que te han puesto la mano encima lo primero que has hecho es lloriquear y enseñar tu dedo casi roto. Quieres enseñar cicatrices de tiburón,  pero amigo Willy Toledo, tú sólo luces mordeduras de sardina.

BULLSHIT AWARDS (PREMIOS HUELGA GENERAL) Y EL PREMIO LLUÍS COMPANYS ES PARA…

El premio Lluís Companys se lo lleva, cómo no, la ciudad que ha albergado los actos más virulentos, con quema de coches y quema de banderas de españa, barricadas, cócteles molotov y toda la parafernalia.

La ciudad en la que los okupas tienen más derecho a habitar una casa ¡que sus propios dueños!

La ciudad en la que está prohibido rotular en el idioma oficial del estado.

La ciudad que puede prohibir el bello y viejo y sincero toreo con el pretexto del maltrato animal, y proteger al mismo tiempo los bous, que a menudo terminan ciegos con los globos oculares quemados mientras que valientes y ecologistas catalanoparlantes les tiran del rabo sin peligro, ya que la bestia, al contrario que en los toros, está atada por los cuernos. Me quedo con lo español, más noble, más peligroso. Lo de los catalanes es más como un linchamiento. Le hacen esas cosas al pobre bou porque no se lo pueden hacer al tonto del pueblo. Es posible que se sientan más identificados con esa fiesta, y visto lo visto, no me extraña, noi.

La ciudad en la que un barrio entero se puede hundir medio metro y que los periódicos no digan nada para tapar las vergüenzas del ayuntamiento. El paradigma del servilismo mediático.

La ciudad en la que por gritar “¡Viva la guardia civil!” te puede caer un puro de parte de un juez.

La ciudad a la que los gitanos rumanos han ido a recalar de entre todos los municipios del mundo.

La ciudad que paga tatuajes a los presos, siempre a cuenta del dinero público.

La ciudad de los prodigios.

Últimamente, siempre destacando por cosas buenas. Compruebe en youtube que en Barcelona cada vez que a alguien le pica el culo salen los mismos enmascarados, queman cosas y le declaran la guerra a las autoridades. El adiestramiento de guerrilla urbana de esos pijiprogres empieza a dar sus frutos. Se ha juntado el hambre con las ganas de comer: los mierdas de UGT y CCOO, los antiglobalización, los okupas, los zombis del tripartito, los parados, los pintamonas de la CNT, todos ellos haciendo las delicias de Zapatero. Solo falta Rosa León.

Premio Lluís Companys para Barcelona por albergar el mayor número de energúmenos violentos por metro cuadrado.