¿MEZQUITA EN LA ZONA 0?

Una mezquita en la Zona Cero de las Torres Gemelas supondría el más grave insulto a las víctimas del 11-S, a la ciudad de Nueva York, a los Estados Unidos, a occidente entero y al más básico sentido común.

Eso sería como poner una estatua ecuestre de De Juana en el crater del Hipercor de Barcelona. Como plantar un esqueje del árbol de Guernica sobre la tumba de Miguel Angel Blanco. Como poner un cartel de campaña de Zapatero en la estación de Atocha.

Obama, el Zapatero negro, está de acuerdo en levantar una supermezquita en la zona cero. Como resultado, aunque Barak dice ser cristiano y gusta de hacer exhibiciones públicas a tal respecto, el setenta por ciento de los estadounidenses declara no estar seguro de la verdadera confesión de Barak Husein Obama, cuya popularidad ha caído bajo mínimos y podría comprometer severamente la reelección.

Qué envidia de país, en el que el votante reacciona ante las claudicaciones de su presidente. Pero claro, Estados Unidos es un país de vocación esencialmente democrática. No como aquí, que mientras nos las damos de progres humanistas, en realidad andamos escardando cebollinos mentales y dejando que el socialismo recorte las libertades, divida a España, y nos libere de la molestia de tener que ir a votar cada cuatro años, qué coñazo, todo el día de aquí para allá, con lo a gusto que estaríamos con un presidente permanente, cualquier cosa mejor que arriesgarse a que no siempre presida el gobierno el Partido Socialista.

No, en España aún no sabemos de democracia, y vivimos con la esperanza de que las próximas elecciones sean las buenas ya, las definitivas, las últimas, las infalibles, en la que ganen los buenos, y los malos (cristianos, demócratas, empresarios) desaparezcan para siempre como por arte de magia. La España socialista quiere volver al absolutismo de antaño, pero un absolutismo bueno, castrista, hochiminista, leninista, zapaterista.