PEDRO CASTRO, FLORENCIA, ALCALDES SOCIALISTAS Y TONTOS DE LOS COJONES

Maverick

El cabecilla del desplante ha sido Pedro Castro, el “tontos de los cojones”, y unos pocos ayuntamientos del PSOE. Es importante hacer la salvedad, porque al ser Pedro Castro el presidente de municipios de España, puede confundirse su representatividad. Nadie se lleve a engaño: ésto ha sido una cosa de socialistas. Es que el “tontos de los cojones”, que en su pueblo, por cierto, ha emitido un edicto, o un bando, no sé,  según el cual no se puede insultar a su persona, bajo pena de cuantiosas multas, siempre tiene que estar a la cabeza de la foto, poniendo su gepeto de chino malo. Es de esos políticos que para gobernar necesitan líquido. Sea esa la única semejanza con Churchill, y ni siquiera, porque el líquido que necesitaba Churchill para funcionar era espirituoso y real, y el que requieren los pedrocastrofirmantes es un líquido más prosáico, aunque virtual.

Pedro Castro es un agitador de extrarradio. Ya hace poco organizó la marcha de los alcaldes socialistas contra Esperanza Aguirre, que les toreó con su pancarta de bienvenida. Y es que a los capullos de Castro les sentó mal que se les recibiera con una pancarta en la que se les llamaba “alcaldes socialistas”. Y eso era lo que eran, un hatajo de alcaldes socialistas. Los del “tontos de los cojones” organizaron una pataleta. Hasta que no se retirara la pancarta, no se hacían la foto. Si todo esto era por la foto, pues fuera pancarta, pensó Aguirre. El día que los alcaldes socialistas se vieron retratados en una pancarta elevaron su categoría al rango de ofensa, de insulto.

Así que, cuidado, turista ocasional, si visitas Getafe, ese vergel estético y de convivencia, la Florencia de España, creo que la llaman ya, por la exultante belleza de sus rotondas, y cuídate de referirte a Pedro Castro como “alcalde socialista”. Porque lo mismo te multa, por tonto de los cojones.

O te mata con su solo aliento. Tambien le llaman Halitosis Kid, o Maverick, porque su rebufo resulta letal.

Así que, de una errata, nada. Como en el chiste. ¿Una? ¡Cientos!

ZETAPÉ, LA GRAN ERRATA DEL BOE

La errata del BOE.

Zapatero, pavoneándose con las cifras que le había dejado Aznar, erró. Augurando un puestazo en la championlí de la economía, erró. Al vaticinar el pleno empleo, erró. Al anunciar el fin de las negociaciones con ETA, erró. Al negociar con terroristas, piratas y secuestradores, erró. Al continuar con su política del sangrado (Elena Sangrado) del votante, erró. Al creer que las exhumaciones le darían superioridad moral, erró. Al reaccionar con soberbia a las collejas de Merkel y sus amigos, erró. Al cargar el recorte a dependientes y pensionistas, erró. Al embarcarnos en la quimera de las energías renovables, erró.

Sin embargo, un día acertó (aunque sólo sea por la dirección del recorte) cuando anunció que iba a condonar el endeudamiento de los ayuntamientos. Pero claro, le salieron ayuntamientos de su propio partido, y le dijeron que eso sí que no, que hasta ahí podíamos llegar, que necesitan seguir endeudándose, no vaya a ser que no conocen otra forma de gobernar y se tengan que ir a su casa.

De cualquier manera, ya era imposible, pues éste Zapatero de las medidas unilaterales ya había publicado la medida en el Boletín Oficial del Estado.

-Chico, ya me gustaría cambiar la medida, pero es que ya está en el BOE.

-Ah, ¿solo eso? Pues ya ves tú que tontería. ¡Se cambia y ya está! ¡Decimos que es una errata, y fuera! Sólo es el Boletín Oficial del Estado.

-Pero, ¿tú crees que va a colar? Porque no es ninguna errata.

-Pues claro que va a colar. ¿Tú te crees que esa panda de analfabetos que tenemos por votantes se entera de algo? Venga, hombre, no parece que seas alcalde, macho.

Y de esa manera, el día que Zapatero medio acertó, al día siguiente, por presiones internas, lo llamó errata.

La única errata en el BOE es el nombre de Zapatero. Asusta ver que él sigue convencido de que va a ganar las elecciones en 2012, porque la última vez, ganó mintiendo: no hay crisis, championlí, la envidia de Berlusconi. Ya no le creen ni las góticas. Para gobernar otra vez, necesitas a la ETA en el parlamento. ¿Tenemos que esperar una variante del 11-M?