MARIANO RAJOY, UN RIVAL MUY ASEQUIBLE

Soy tan bueno que no puedo perder

El efecto COPE continúa, paralelo al efecto Rajoy, efectos ambos que comparten placenta y ahora, consecuencias conjuntas. O sea, una caída de oyentes/votantes. La de Cope fue automática. Desde el día en que echaron a Losantos y Cesar Vidal, perdieron un grueso importante de oyentes que se fueron a esRadio y no volvieron a sintonizar la cadena episcopal. El chorro ha sido contínuo desde entonces, en favor a esRadio y también Onda Cero.

El cambio de dirección, de la mano del infecto Nacho Villa (oírle haciendo chascarrillos picantes en la sección de corazón haría vomitar a una cabra) ha sido traumática para la cadena, y no solo en oyentes, sino que sus tertulianos empiezan a abandonar el barco. Hoy, Juan Manuel de Prada abandona la Cope y declara con dureza contra la actual dirección de Cope por la incapacidad de la cadena para transmitir convicción.

A Rajoy también le han abandonado por tibio María San Gil y Ortega Lara, dos casos sangrantes. Y los votantes, parece ser que le están abandonando. Habrá que esperar a otras encuestas más fiables que la cocinilla del CIS, para ver cuánto hay de cierto en esa caída de intención de voto en el PP de Rajoy. Que no me extrañaría, ojo. Sólo Mariano cree que su inconsecuencia le dará votos en vez de quitárselos. Lo que se me antoja una maldición, pues no me parece Mariano de esos que rectifican, o por lo menos, no de los que rectifican a tiempo.

Cope y Mariano, Mariano y Cope. Aquejados del mismo mal, quieren acaparar el voto de la derecha sin mostrar que son de derechas, pensando que adoptando una posición equidistante en los conflictos troncales de España van a engatusar a algún oyente/votante despistadillo.

Creo que es apuesta equivocada. Rajoy y la Cope están apostando por un votante/oyente activamente centrista. Yo creo que ese oyente/votante no existe. Todo, TODO el mundo cree tener la solución a un problema. Unos son más audaces, otros más pragmáticos, otros son más exaltados, otros más moderados, pero todos, todos, son de izquierdas o de derechas. Lo más parecido al centrista activo es el desapegado, el descreído y el indolente. Y esos tres modelos son precisamente los que nunca votan ni oyen las noticias. Cuando Rajoy dice que “los liberales, que se vayan”, cuando la Cope anunciaba en su primera tertulia sin Federico que quedaban vetadas las posiciones vehementes o las visiones negativas, están sacando de su espectro a una parte importante de su electorado/audiencia. Mala apuesta, situar el target en quien no está interesado.

Así que ésto es lo que hay, un Mariano que no convence. En ese sentido, no llega a los niveles del intragable Nacho Villa, pero aún así, no convence, ni despega. Y debería estar arrasando en la intención de voto.

De confirmarse el panorama que esboza el CIS, el que convoque anticipadas será el propio Zapatero. Nada más fácil para él que acomodar una fecha que le vaya a venir bien. Ha demostrado una y mil veces que sabe manejar los tiempos y acomodarse a la situación. Con Mariano al frente, Gürtel en los tribunales, consecuencias penales, titulares, dimes, diretes, y posibles salpicaduras, caben muchas posibilidades. Sí, Zapatero podría volver a romperle la cintura a Rajoy. Incluso en el peor de los cuadros económicos posibles, Zapatero tiene en Rajoy un rival muy asequible.

No se pué ser bueno

MARIANO RAJOY, O NO (-1+1=0)

Mariano, wish you were here

Me acuerdo de aquella delirante declaración del translúcido pero esmerilado jefe de la oposición el pasado verano, cuando andaban a vueltas con que les estaban espiando: “Presentaremos pruebas al juez, O NO”.

Imagino que dejó aquel memorable final de frase en un estúpido afán de abarcarlo todo y no pillarse los dedos con sus palabras. Si esa era su intención, ¿por qué no callarse? Muy fácil, porque Mariano necesita dejar algún titular de vez en cuando. El problema es que ese terreno está abonado sólo para las personas con un discurso. Si tienes discurso, es fácil sintetizarlo en unas pocas palabras certeras. Así, lo que dice un político SÍ cuenta.

Lo de Mariano no es discurso, sino intereses personales. O sea, quiere ser presidente, sí, pero no sabemos (acaso él tampoco) para qué. Por eso, hoy puede decir una cosa y mañana la contraria sin que se le mueva un pelo de la barba. Y claro, el que va por ahí hablando sin que se le entienda nada acaba por aburrir a la gente a su alrededor. Llegado éste punto, el tipo puede decir lo que le venga en gana, que nadie va a hacerle caso. Y es ahí a donde va a llegar Mariano.

Así, la semana pasada dijo “Diga lo que diga la justicia, seguiré apoyando a Camps”. Fíjense con qué poquitas palabras puede uno destruir todo el discurso de un partido político, cómo arruinar todo el trabajo de sus compañeros, cómo igualarse moralmente a sus contrarios.

Pero no importa. Dado el malestar que generó entre sus propias filas semejante declaración (ése discurso arropa a Garzón, a Rubalcaba, al independentismo catalán y a la ETA), y probablemente collejeado por Fraga y demás, Mariano se ha sacado del sobaco una nueva declaración que pretende anular la primera. Así, ahora Mariano dice que sus declaraciones fueron “desafortunadas”, que “respeta los tribunales” y que en el futuro se privará de hacer declaraciones que puedan “malinterpretarse”.

Pero mire ustéz, Mariano. Nadie malinterpretó sus declaraciones. Para un día en que habló de forma inequívoca, dijo una estupidez, Mariano, mire ustéz. Pero de malinterpretar, nada. A ver si ahora resulta que fuí yo quien leí mal su declaración, y no fué ustéz, mire ustéz, quien la cagó diciendo semejante sanjuanada.

De modo que, total, nada. Mariano Rajoy, si dice algo inteligible, no se preocupe el lector, que pronto va a decir exactamente lo contrario. Mariano, en su afán de no estropear nada con su torpe voz, se dedica a igualar a cero sus declaraciones cuando llega a intuir que se le ha entendido todo. “Presentaremos pruebas” (+1) “o no” (-1). Y claro, +1-1=0. Del mismo modo, “diga lo que diga la justicia apoyaré a Camps” (+5) y “acataremos los tribunales (-5). +5-5=0. Claro, el problema es que la misma torpeza con la que habla al principio es la que aplica luego al arreglar el “malentendido”.

Tenemos, pues, ante nuestros atónitos ojos, a un jefe de la oposición que tiene miedo de decir algo que pueda contrariar a alguien, que se dedica a anular sus propias declaraciones. Primero, en la misma frase. Después, con una semana de retraso. Mañana, Dios dirá. En cualquier caso, no albergo grandes esperanzas en un tipo cuyas declaraciones a la prensa suponen un cero absoluto en el cómputo final.

Mariano en el momento de ver que ha vuelto a perder las elecciones de 2012

¡VOTA MARIANO!¡MARIANO DIMISIÓN!

Nuestro deshonroso presidente está cayendo en picado en las encuestas. Sus políticas han terminado. La perfecta metáfora del zapaterismo son las centrales solares de Zapatero alimentadas por grupos electrógenos para que parezca que producen energía en lugar de consumirla. El sabotaje energético de Zapatero será una de sus grandes herencias, por las que será recordado, pero sólo ilustra el sabotaje sistémico que nos ha endiñado. Zetapé, o cómo desmantelar un país en 8 años sin que nadie se quiera dar por enterado.

¡ZAPATERO DIMISIÓN YA!

Hasta ahora, Zetapé se mostraba tranquilo, tal vez confiado porque su popularidad es históricamente mayor que la de Rajoy. Sin embargo, en las últimas semanas, las cifras se están moviendo. La popularidad de Zapatero se resquebraja inevitablemente. Y por las calles corre el rumor de que con Aznar se vivía mejor.

¡ELECCIONES ANTICIPADAS YA!

La presidencia europea de Zetapé se ha ido al garete, también. ZP carece de credibilidad en el extranjero, no gusta a nadie, cae gordo y nadie cuenta con él. Las reuniones europeas se suceden sin que se le convoque. Europa está haciendo los deberes sin contar con Zapatero, y además, le están presionando para que adopte medidas en España. ¿Cómo podría ser de otro modo, si Zapatero representa lo contrario de lo que debe ser hecho?

Los sindicatos UGT y CCOO aún le apoyan. Chupópteros, saboteadores y chantajistas. Guardarán sus huelgas generales para cuando mande alguien de derechas. Puesto que sus intereses difieren de los de España, pido que se corten ya las subvenciones a UGT y CCOO. Y de paso, que se investiguen sus corruptelas andaluzas.

¡UGT/CCOOO A CASITA YA!

Y mientras tanto, Mariano sigue bloqueando el paso a Esperanza Aguirre. Mariano, noqueado desde Gürtel, dice que “apoya a Camps diga lo que diga el tribunal”. En su afán de mimetizarse con la izquierda, ha terminado por adoptar su discurso: si no te gusta una sentencia, no la acates. Puro PSOE. Como dijo Pablo Iglesias en el discurso fundacional del partido: “Acataremos la legalidad cuando nos convenga, cuando no nos convenga, no la acataremos”. Ahora, Mariano tampoco. A este paso, va a conseguir que la izquierda deje de criticar sus principios. No extraña que haya ido a Moncloa sólo para despachar dos cosas que ya eran cosa hecha. Diríase que llevaba los topics de tapadera, y que el verdadero propósito de la visita de Rajoy era ir planeando la decoración de Moncloa. Y a mí me da que Zapatero le tiene guardado algo para la próxima campaña.

A mí es que me da que, aunque Gürtel no toque ninguna rama troncal del PP como organización, tal vez Mariano tenga algo que ocultar. Algo que Bárcenas sabe. Si Zapatero también lo sabe, Rajoy es pan comido. Más que de costumbre.

Lo peor del caso es que, llegados a éste punto, debe de ser imposible para Mariano el no dar la impresión de estar pringado. Por lo que exigimos desde aquí la dimisión de Mariano en favor de Esperanza Aguirre. Mariano es la gran trampa de las próximas elecciones, el encontronazo del votante con la cruda realidad: la alternativa no genera ninguna confianza, ese señor no hace más que perder generales tras generales, nunca se quita de ahí, y rara vez da un titular que se entienda inequívocamente.

Estoy seguro de que, cuando ganó Aznar, en la fibra interna del electorado había calado cierta sensación de tranquilidad, tal vez inconfesable, al saber que nos iba a mandar un equipo sólido, honrado, con ideas claras y un líder indiscutible que le había pillado la medida a su rival. Nada de eso se generará en el electorado si gana Rajoy. Si Mariano llega a la Moncloa, tras el alivio generalizado por la patada en el culo a Zapatero, llegará la incertidumbre. Y un líder jamás puede generar incertidumbre. Por eso, Mariano nunca será líder. Presidente ocasional, tal vez. Pero líder de nada.

Hay otras alternativas, como UPyD, pero siempre estarán ahí los sindicatos y los nacionalistas para bloquear la aparición de terceros en discordia. El maldito voto útil, ésa expresión que tan mal caía en IU, cierra el camino directo anti-ZP a una sola vía: el PP. El problema es que Mariano, para llegar a Moncloa, está intentando confundirse con el PSOE. ¿Quitará las ayudas a los sindicatos si gana? Lo dudo. ¿Meterá en vereda a los nacionalistas, disparados en su carrera hacia la independencia? Lo dudo. ¿Reducirá las autonomías a una expresión razonable? Lo dudo.

La triste síntesis de éste post es, con permiso de Rosa Díez: ¡Vota Mariano!¡Mariano dimisión!

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Y de propi, uno de esos comentarios de Hermann tan chulos.