Archipiélago Zetapé (excelente artículo)

Me he topado con un excelente artículo. Habla sobre 1984, una de las mejores denuncias del socialismo, y que para los vacunados de izquierda, como yo, resulta profético, cuando en realidad sólo era descriptivo. El artículo merece la pena.

Y ya que estamos, cuelo un artículo que llevo remirando unos días, también de la autora.

GABILONDÍAS

Aaaaaay, pobrecitoooo. ¿Qué te han hecho, bonito?¿Que te miran mal? ¡Malos, malos, malos! Ea, ea, bonito, no llores.

O sea, que Gabilondo dice que se siente marcado. Que la gente le insulta por la calle. Total, solamente fue responsable de una mentira que provocó un vuelco electoral. Una mentira que consistió en repetir durante horas con insistencia que se habían encontrado terroristas suicidas entre los cadáveres. Lo cual era mentira.

Gabilondo trata de desviar la atención a su rechazo de la guerra de Irak. A éste tipo le gusta darse importancia. A nadie importa un comino, Gabilondo, si estás a favor o en contra de la guerra de Irak, o de si te gusta el puré de calabacín. Sí le importa más a la gente, que se la induzca a votar a un presidente siniestro, basándote en mentiras interesadas, con 192 muertos sobre la mesa. Pero no cuela, Gabilondo. Otro que nos toma por idiotas.

Si no es por la guerra de Irak. Es por llevar a Zapatero a la moncloa, por propalar la mentira de los terroristas suicidas en los trenes. Terroristas que nunca aparecieron, por cierto. Por eso tanta mala cara. Y si me cruzo con usted, don Iñaki, no le gritaré ni le diré cosa alguna, pero si me mira cuando yo le mire a usted, sabrá si soy de los que le estiman o de los que no.

Lo de oponerse a Irak por no contar con el beneplácito de la ONU aplíquelo usted a tantas cosas indefendibles que propuso y propone Zapatero con el aplauso de usted.

¿Qué pasa en el 11-M, que todos los mandados protestan para que nos callemos? Sánchez Manzano, Olga Sánchez, Gallardón, y ahora Gabilondo. Menuda brocheta.

Cuelgo un vídeo de Peones Negros. Mucha atención a las palabras de Carmen Baladía. Saludos, don Iñaki.

Y ya que nos metemos en harina, procedo a colgar un ilustrativo audio de youtube, con Gabilondo y Wyoming celebrando la victoria socialista pocos días después del 11-M. Jodó, las maneras de chekista que gasta Wyoming. Gabilondo hace de KGB bueno, pero también se retrata. Absténganse estómagos delicados, porque lo que se dice por esas boquitas es de cuidado.

Menuda banda. Como para darles la espalda, vaya.

ZAPATERO RECIBE SU TERCERA COLLEJA EN EUROPA

Hace unos meses, se propuso en el parlamento europeo que se pudiera hablar el euskera en las sesiones parlamentarias europeas. Hoy, el parlamento europeo ha rechazado con ámplia mayoría tal propuesta.

Vaya por delante que fue el PSOE, vía López Garrido, el Omar Sharif de la cloaca política, quien sacó adelante la propuesta. No fue el PNV, no fue el PSE. Fue el PSOE. Hace sólo tres meses. Quería colar en la políglota Europa lo que en el parlamento español no colará jamás con nuestra Constitución.

Un parlamentario británico ha llegado a poner en cuestión la política idiomática de España, en términos poco amigables. Tras la complicidad de Zarkozy, y el paternalismo de Tío Obama, ya era hora de que alguien importante se diera cuenta de cómo hace las cosas Zapatero.

La primera colleja le cayó unas horas después del alineamiento planetario, de parte de la administración Merkël. Sanzionegger Zapathausen? ¡Niet! (¿Qué vas a sancionar tú, campeón del paro? ¡Toma colleja!)

La segunda, en su primera intervención europea: el coche eléctrico. La colleja fué coral, en éste caso. Reino Unido y Alemania no son poca cosa. Zarkozy debe de pensar que todo lo que haga Zapatero es bueno para Francia porque malo para España. O tal vez los populistas se cuidan entre ellos. Como los fumetas, o los gays, los populistas se reconocen sólo con verse un momento.

La tercera colleja le ha llegado indirecta, así que la procesión irá por dentro. El parlamento Europeo ha rechazado que los políticos vascos se puedan pronunciar en su lengua autonómica. Aquí venimos a entendernos, y no a no entendernos. Váyanse con su propuesta a tomar por ése orificio corporal que rima con mulo, parecen haberle dicho a la zona cero del alineamiento planetario.

En España les hemos hecho pasillo a los que quieren no entender, los que quieren para su pueblo la lengua regional solamente. El sueño de José Luís Pérez Díez, aquí y en la China Popular, alias “Carod”: ver en los cines películas españolas subtituladas al catalán. Les hemos dado alas, y han despegado. La política autonómica ha resultado una quiebra en todos los aspectos, y a día de hoy sólo siembra la desigualdad, con casi todas las competencias transferidas a presidentes de comunidad, alcaldes, y concejales de barrio.

Con tal transferencia, hay ministerios prescindibles, como el de vivienda, igualdad, trabajo, economía, cultura, fomento. El estado se ha diluido, es una sombra, una percepción. No un hecho. La nación española corre serio peligro. Europa lo está viendo venir mucho mejor que nosotros.

El español medio da por sentado que hay semáforos, colegios, seguridad social, televisión, supermercados y crédito bancario porque sí, porque así ha sido siempre, y siempre lo será. La errónea certeza de que la libertad, la democracia y la justicia son un derecho natural, y una condición, incluso, ha devaluado tales conceptos hasta convertirlos en un viejo eslógan pasado de moda. Otros pilares de nuestro acervo, como la patria, la fe cristiana o la familia tradicional, están siendo perseguidos y silenciados, y no es casualidad.

Todo eso lo han sabido entender los parlamentarios europeos como los españoles aún no nos hemos atrevido, pues sólo nosotros lo erigimos líder, a dictado de una masacre, y reconocer a éstas alturas que todo ha sido un grave error de cálculo no va con el carácter español. En España sigue dando vergüenza denunciar una estafa. Aquí preferimos callarnos y aprender para la próxima. Sólo denunciamos si la estafa es mayúscula. Y en ese sentido, parece que España no va a reaccionar. No nos daremos cuenta de cómo han sido recortados nuestros derechos hasta que no se agoten las ayudas, y España se convierta otra vez en una nación donde engrosar las filas del funcionariado será la única forma de trabajo serio.

Y esa es nuestra esperanza, y nuestra vergüenza, también: que será la propia Europa, inocente de haber elegido líder a semejante tiparraco, denuncie sus desmanes, y sus peligrosa tendencia al bananerismo. Ya algún periódico angloparlante ha señalado que Zetapé asemeja más a los populismos socialistas sudamericanos que a las socialdemocracias europeas. ¿Contaba Zapatero con un árbitro hostil respirando tras su oreja?

Con Obama contra las cuerdas, parece que a Zapatero se le cierran las líneas de emergencia. Si la baza de Zapatero para ser respetado en Europa era su especial relación con Barak, me parece a mí que Zapatero va dado. Su relación es como cuando un niño te dice que tal niña es su novia, pero que ella no lo sabe. Y la novia que no lo sabe, que resulta ser un negro de metro noventa, acaba de incumplir el plazo de su cierre de Guantánamo, ni siquiera con esa política de aguántamela tú.

Más vale que nos vayamos despertando los españoles. Zapatero ha quebrado la educación, la economía, la nación. España es una máquina de ponerle ruedas al dinero público. Por ahora, es Zapatero quien está en el punto de mira del parlamento europeo. Pero si no sacamos de la Moncloa al Gótico Faisán, va a ser Europa la que nos castigue a nosotros por no hacer lo que ha de ser hecho.

Hemos caído seis puestos en el ránking de libertad económica. Del 30 al 36.

Seguimos cayendo en picado en materia de educación.

La deuda pública es astronómica, y peligran las pensiones, pero seguimos creando más y más empleo público.

El modelo autonómico ha quebrado ya, y el desacato a lo que el supremo falle en referencia al estatuto catalán está ya cantado, consignado, orquestado y con la batuta en alto.

Las evidencias de ocultamiento oficial en relación al 11-M son ya tan sangrantes, que son ellos quienes están moviendo fichas, en lugar de callarse y dejarlo correr.

La negociación con ETA, el malvadamente llamado proceso de paz, el 11-M, el chivatazo del Faisán, los puentes abiertos más allá de lo de la T-4 y la opacidad de las gestiones para financiar la piratería internacional, sus políticas unilaterales (muerte al feto a toda costa) están empezando a hacer mella en el electorado zapateril, que acumula ya una cola de damnificados a los que resarcir. La cola del paro, de los comedores benéficos, y de los fantasmas que aún vagan por la estación de Atocha en espera de que alguien esclarezca quién los mató, y cómo, (el porqué ya lo sabemos…), llegaba a la puerta de Zetapé hace años ya. Ahora, esa cola empieza a llegar a ojos de otros líderes europeos.

Esperemos que esa cola no termine por enlazar con las listas de los grandes conflictos de la primera mitad del siglo veinte. Pero si no hacemos nada, de seguro lo hará.

Luis del Pino, enhorabuena.

La Ciudad en Llamas está de enhorabuena. Garzón ha sido apartado de la querella contra Luis del Pino, más conocida como la querella errante, una querella que vaga desde hace años de cajón en cajón sin que ningún juez encuentre cómo meterle mano. Lógico, porque está perdida de antemano.

Ahora, la querella se resolverá por la vía ordinaria, a expensas de la Audiencia Nacional. En cualquier caso, es una querella perdida de antemano, como todas las que se han interpuesto contra Pedro J, Losantos, Antonio Rubio, etc…, quedan en nada porque las informaciones son rigurosas.

A éstos señores los están demandando por no plegarse a la mentira y al silencio. Por decir la verdad. Por encontrar la trampa en la maraña de datos. Por preguntarse quién hizo el 11-M. Ataques preventivos, como tan bien señaló el propio Luis del Pino en su blog. Intentos de intimidar a los investigadores. Pero no lo han conseguido. Saldrá la verdad a la luz. El 11-M saldrá a la luz.

A Garzón le están cayendo palos por todos los lados, por cierto. Un día de éstos va a ser inhabilitado. Ya puede preparar otra conferencia, porque la antigua ya huele.