HERMANN TERTSCH, EDITORIAL EN EL HOSPITAL: “Los avatares que me han traído aquí…”

Hermann Tertsch no se amilana.

Tres costillas rotas. Encharcamiento pulmonar. Edema en toda la espalda. Cerca de la muerte. De baja tres semanas. Y además, calumniado. Por informar. Por discrepar en alto.

Wyoming se hace la víctima.

Ninguna costilla rota. Ningún pulmón perforado. Ningún edema. Adorado por la masa cazurra. Ni siquiera se ha retractado de su mierda de vídeo. Por supuesto, sigue haciendo su programa, e incluso le ha sacado ya dinero al asunto al hacer de presentador de circo en la última payasada sindical.

El crepuscular Wyoming ha tenido la desvergüenza de decir que quien se siente víctima es él. ¡ÉL! La clásica perversión socialista, sacar pecho ante los propios desmanes, y llorar cuando sus actos se vuelven contra ellos. Monzón Guallomi, (babosa subvencionada, traducido del chino mandarín), se retrata a sí mismo con su torcedura y su demagogia barata de charlatán del Mississipi, y la basura sindical también se retrata contratándole para su manifestación, manifestación que tuvo una paupérrima participación, a pesar de que los sindicatos pagaron a 25 euritos míos y de usted, a cada asistente. Como lo oyen. De rigurosa vergüenza. La misma gentuza que arropa la agresión a Tertsch ni siquiera se molesta en ir a sus manifestaciones pagadas. Para vomitar y no detenerse hasta echar la bilis.

Pero eso no me importa tanto como ver que la gente de a pie se retrata también justificando actos de inconcebible vileza, equidistancia incompatible con la decencia, celebrando en mayor o menor grado la repugnante cadena de sucesos y declaraciones relacionadas con el vídeo difamatorio del borriquero de wayomin y la subsiguiente agresión profesional a órdenes de la izquierda. Quien lo defiende se pone a la altura moral, no ya de Guayomi, sino de quien diera la orden al matón.

Hermann nos dio una gran alegría anoche a todos los demócratas. No creo que a Zetapé I El-Nostálgico-De-La-Cheka le alegrara en absoluto, y tenemos constancia de que a wayomin, el cómico más reverente de la tele, se le ha soltado el esfínter cuando Hermann Tertsch ha reaccionado con valentía ante las calumnias, las agresiones y las amenazas.

Peor que le sentará cuando todo ésto afecte al centro neurálgico del socialista millonario: el bolsillo. Entonces será capaz de demandar a Tertsch. Los más miserables son tristemente previsibles.

Celebrando la recuperación de Hermann, paso a colgar el editorial de la noche del martes al miércoles.

Eso es tenerlos bien puestos. Mientras el monzón instigador lloriquea por los rincones a pesar de estar protegido por el poder, el señor Hermann Tertsch le echa un par. Como cada noche.

Monzón, Gran Wyoming, Stalinisty, o como coño te llames, estás lleno de mierda. Te faltan muchas espaldas que reventar a coces para acabar con todas las voces discrepantes, cómico de pesebre.

Antes te rompes las rodillas, Monzón, por flexibles que las tengas de tanto postrarte ante el poder, con las alforjas llenas de euros, bien enganchado el ronzal.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s