RAFAEL GARCÍA FERNÁNDEZ, RAFITA: Antecedentes de un parásito pernicioso y prescindible

Malaguita (18 años), Ramón (17), Rafita (14) y Ramoncín (17), y otros chicos formaban una especie de banda. En 2003, se movían a sus anchas por las inmediaciones del barrio, y tenían en jaque a sus vecinos.

-¿Llevaban allí viviendo toda la vida? No. Vivían todos en Las Mimbreras. Fué el IRIS (Instituto para el Realojo y la Integración Social) quien concentró todo un clan de familias gitanas conflictivas en un programa de viviendas en la Avenida de Villaviciosa, en Alcorcón, en 1999.

-¿Eran ya asesinos y violadores al llegar al barrio? No. Pero Rafael y sus hermanos ya eran consumados ladrones al llegar al barrio, cuando se les dio una casa, en 1999. Los problemas empezaron inmediatamente. Robos, actos vandálicos, desprecio por las normas, ningún respeto con los vecinos.

-¿Y la policía no hacía nada? Pues más bien poco. Y después, ni eso. Los vecinos llamaban a la policía, y la policía se presentaba, al principio. Sin embargo, los hermanos eran rápidos y solían darles esquinazo. Además, su madre los protegía. Terminaron siendo los propios policías los que rehusaban acudir en ayuda de los vecinos. Ni se molestaban en aparecer, vaya. ¿Para qué? Cuando Malaguita y los otros se dieron cuenta de que su juventud les otorgaba impunidad real, ya no había quien les tosiera. Eran los amos de su calle.

-¿Y después de robar una tienda volando el escaparate con un coche robado, nunca iban a la cárcel? Nunca. Acumularon tantas denuncias que se les conocía bien en la policía, y también en la fiscalía de menores. Sin embargo, la juventud de los delincuentes y la propia laxitud de nuestro código penal hacían irrisorias las condenas que rara vez se les llegaba a imponer. Una de las raras ocasiones en que Rafael “El Pumuki”, como le llamaban sus compinches, acabó en el centro de menores de Chamberí, el agente que lo acompañó contó que el chico dijo “Me quedo a ver si la cena me gusta, y si no me escapo y ya duermo en casa”.

-¿Y no será que Rafita sólo se dejaba llevar por los otros? ¡Es que es muy joven! Rafael era muy joven, sí, pero toda una estrellita entre sus amigos. Su carácter frío y a veces violento le convierte en una mascota con mucho peligro. Y muchas veces lideraba los actos vandálicos y delictivos. Un día, Rafael García se levantó con ganas de montarla y empezó a disparar a los transeúntes desde su ventana con una escopeta de aire comprimido, hiriendo a 10 personas. ¿Qué más da, pensaría, si no me van a hacer nada?

-¿Y de dónde sale Rafita?¿Cómo es su familia? Rafita proviene de familia gitana. Él es gitano, cosa que no verás escrita en casi ningún medio importante. Nació en mala hora un fatídico 5 de Diciembre de 1988, en el poblado chabolista de Las Mimbreras. Tiene dos hermanos mayores, Bubu y Manuel, y dos menores, Dani y Richard. Su padre, Paco, un delincuente común de escasitas luces, como su hijo mediano, siempre estaba entrando y saliendo de la cárcel. Rafael García empezó con 7 años su carrera delictiva robando bolsos distraídos. Siguió con tirones, y continuó robando coches para asaltar tiendas. Los vecinos de la zona se quejaron del foco chabolista, y en especial, de Rafael y su clan.

Fue entonces cuando las caritativas almas del IRIS (recordamos, el Instituto para el Realojo y la Integración Social) decidieron que el problema de esas familias era que no tenían una casa como todo el mundo. Así que trasladaron a todo el clan a un bloque de la zona de la Avenida de Villaviciosa, en Alcorcón. Sin embargo, la situación se agravó como siempre que pones a convivir, puerta con puerta, a personas civilizadas y honradas junto a delincuentes marginales sin la menor intención de integrarse.

Como resultado, la Banda del Chupete, como se les conocía a Rafita y sus hermanos y amigos en las dependencias policiales y en la fiscalía del menor (tiene huevos la cosa), se asentó en la Avenida de Villaviciosa. Ya generaron varios titulares antes de la noche fatídica. No hacían el menor caso de las normas.

Mira, amigo, en la navidad de 2001 Rafita provocó dos incendios en el garaje de su bloque. Dejando 30 pisos sin luz ni agua, y quemando tres coches.

-¿Y te parece mal que se integre a los marginales a la sociedad? Nooooo. Qué va. Nooo. Lo que pasa es que el IRIS éste no pregunta a los vecinos si están de acuerdo con que se traiga una familia de gitanos marginales a su casa, sino que adquiere la vivienda y endosa el marrón a los pobres vecinos que, indefectiblemente, ven mermadas sus vidas, y devaluadas sus casas y amenazada su integridad física.

Pero bueno, ésta gente estará controlada por el IRIS ese, ¿no? O sea, una convivencia requiere de sacrificios por ambas partes. Si una de las partes se aprovecha de la otra, entonces el IRIS expulsará a esa gente, ¿no? -Pues no señor. El IRIS acusa de racismo sistemáticamente a la avalancha de protestas vecinales que, inevitablemente, se producen una y otra vez.

En 2000, sólo un año después de que llegara ésta gentuza a su barrio, todos los vecinos, todos, salieron a la calle a protestar en manifestación, pidiendo el desalojo inmediato de aquel foco de crimen, insalubridad y tercer mundo. ¿qué pasa, es un vecindario racista? Por supuesto que no. Sólo sufren las consecuencias de la labor de unos tipos muy solidaaaarios, muy solidarios, pero que viven mu leeeeeeeeeeeejos mu leeejos de los gitanos a los que tutelan.

-¡Hablas como un insolidario! -Exacto. Es que soy muy insolidario. Y no quiero reintegrar en mi barrio a ninguna familia gitana. Y tengo todo el derecho de ser insolidario. Sin embargo, ya que son tan solidarios los del IRIS, y similares, estoy muy de acuerdo con que sean ellos los que acojan en sus barrios, y no en el mío, a todos esos gitanos. ¿No son tan solidarios? Pues que lo demuestren, llevando a los rafitas de turno al colegio de sus hijas, y poniéndolos a vivir debajo de sus casas. ¿O es que te crees que el figura del IRIS que realojó a los García en los pisos, vivía por allí cerca?

Hipócritas, disfrazan de solidaridad la degradación de barrios trabajadores que merecen algo mejor que ser el cubo de la basura que produce, a raudales, la política del subsidio. Pasa en muchas barriadas obreras, como San Fermín, en Madrid, infestada de focos de insalubridad y abuso, con cantidades de vecinos viejos e indefensos a los que tienen a raya. Salen ¡CUCARACHAS! de sus pisos. Y no es racismo, cuidado. CUCARACHAS de las de verdad. Insectos que viajan de piso a piso. ¿Cómo se puede vivir así? No ya ruidos, golpes, peleas, droga, gente rara contínuamente trasegando aquí y allá, portales sistemáticamente reventados, policías inmunizados, mal olor, peligro de incendio (más de uno se da, también) y conflictos vecinales crónicos, con intimidación.

Conozco muchas historias. La historia de un portal eternamente reventado a patadas. La familia gitana lo abre a golpes. Un vecino les llama la atención, y le toman por el pito del sereno. Otro vecino, en pleno duelo por la muerte de su hija, tiene que aguantar debajo de su ventana, en plena calle a las tantas de la madrugada, un jolgorio flamenco, que se han sacado las sillas y las guitarras a la calle. El vecino de luto baja a pedirles que bajen el volumen, y le amenazan de muerte.

Aunque claro, si uno quiere un buen portal, es precisamente para que no nos entre la gentuza. Pero si la gentuza vive dentro, ¿para qué quieres un portal cerrado? Pero el segundo caso es más complicado. ¿Cómo se soluciona eso, si los benditos míos del realojo no te respalda?

Amigo, deja que te explique que en las familias más arraigadas de gitanos, se enseña a los niños a no ver a los payos como personas, sino como primos, víctimas potenciales. La palabra payo quiere decir eso, tonto, primo. Ni ellos mismos entienden cómo somos tan imbéciles como para mantenerlos de un modo tan clamoroso. Saben que tienen que hacerse las víctimas cuando ven una cámara cerca, y ni siquiera reprenden a sus hijos cuando cometen delitos. Los hermanos mayores de Rafael, sin ir más lejos, se dedicaban al robo en comercios. Ese era su trabajo. Lo digo para cuando hablemos de psicopatía=falta de empatía.

Sigamos, amigo. Fíjate que a la madre de Rafael la quitaron la custodia de sus dos hijos pequeños. Fíjate a qué gente enviaron a vivir junto a gente honrada e inofensiva. La madre vendía (y que sepamos, aún lo hace) en el mercadillo de Entrevías. Mercancía robada, imitaciones, contrabando. La única en la familia con un trabajo, pues Paco, el padre de Rafael, trapicheaba con droga.  Cuando le quitaron a sus hijos, previsiblemente se echó a la calle, a llorar, que sus hijos no eran tan malos, que no era cosa de culparles por todo lo que pasaba en el barrio. Mientras tanto, Rafita disparaba perdigones a sus vecinos, pues el capítulo de la escopeta de aire ocurrió por éste motivo, o con ésta excusa, como dirían ellos.

No, señor, que los realojen en las casas de los solidarios funcionarios del IRIS, y similares. A ver qué tal les va.

-Pues en eso tienes razón. -¡Y tanto que la tengo, amigo! Pero es que, como ya hemos dicho en LaCiudadenLlamas, los progretas son muy solidarios, pero exponiendo las vidas de otros, no las suyas, de la misma manera que son muy comunistas con nuestro dinero, pero no tanto con el suyo.

Y para terminar, amigo, te he traído un documento, un papelito que, a mi humilde entender, es el principio de toda la historia. Porque el final lo conocemos todos, Sandra Palo murió. Y el origen de los protagonistas. Pero el principio de la película, ése no lo han contado muchos. Aquí lo tengo. Para tí, amigo. Pincha aquí para leer cómo empezó ésta historia.

SOCIALISMO Y TOLERANCIA

Rubalcaba, de los nervios. Como decía el genial Tertsch, a Rubalcaba se le supone la sangre fría de un pez. ¿Habrá sido torpedeado bajo la línea de flotación? En el tenso debate, se tocó SITEL, el chivatazo a ETA, y el GAL. Nada del otro jueves, para el ministro más flemático, muy bueno en las distancias cortas, y a distancia, mejor aún.

Sin embargo, perdió los nervios. Dado que los otros asuntos ya habían sido tratados, nos inclinamos a pensar que es SITEL la línea de flotación de Rubalcaba. SITEL, ése sistema incontrolado y fácilmente suplantable, que se está utilizando contra la oposición, y no contra el crimen, o el terrorismo siquiera.

No es de extrañar. Un aparato que Aznar no se atrevió a usar por miedo a las iras de las izquierdas, era un caramelo demasiado jugoso para Rubalcaba. ¿Tal vez sea tarde para él? Si SITEL no es para tanto, ¿por qué tantos nervios? Últimamente tiene peor aspecto, además.

Se le ha quedado un micro entre los dientes

Me hace gracia cómo el asunto SITEL se la suda a la ciudadanía. Si la derecha hiciera algo así, se les echarían encima.

Pero yo de lo que quería hablar es de socialismo y tolerancia. Así, en el debate, Rubalcaba ha dicho que “O os calláis, o vamos a los tribunales”. De la Vega, por su lado, dice que no se puede hacer oposición “porque el barco no ha llegado aún a puerto“. Y los medios tienen que tener cuidado de lo que informan, porque “el enemigo puede estar escuchando”.

Primero lo primero. No queremos ser muy duros con De la Vega, porque tiene el aspecto de una cacatúa con depresión a la que han vestido como a una fulana en Semana Santa. Ánimo, vice. Ah, y acuérdese de peinarse, mujer, que ya sabemos que es usted una funcionaria ocupada. También es mala suerte, ¿eh? que lo del Alakrana saltara por los aires en mitad de su viajecito argentino. Para una vez que se da usted un descansito…

Doña de la Vega: Deje ya de decirle a la oposición lo que tiene o no que hacer. La oposición tiene que oponerse, porque es así como se gana el dinero público que se les da para que desempeñen tal labor. Por la misma razón, usted tiene que hacer política, no análisis de la oposición, o de lo que se puede o no, decir.

Dado que no entiende que la oposición se oponga, no puede entender que usted tiene que hacer política. Es su obligación, para eso la pagamos. Y no para mentir sistemáticamente. Y la pagamos bien, que ya nos hemos enterado que Libertad Digital asignó a dos periodistas el trabajo de hacer un seguimiento de los modelitos de la ministra y pronto se dieron cuenta de que era una labor inabarcable, incompatible con otros desempeños. No quieran ni imaginar, los lectores, el dineral que se pone encima la grulla herida, total, para parecer un Andy Warhol a punto de morir de sobredosis.

Por supuesto, todo lo aquí criticado al gobierno, es perfectamente compatible y consecuente con el socialismo real, que Zapatero está ya acariciando con las puntas de los dedos. El silencio de la oposición, el silencio de la prensa, el silencio de…

Rafael García Fernández, RAFITA (III) DE NUEVO EN MADRID

Quédense con esta cara. Rafita ha vuelto.

Ya lo imaginábamos ayer, al escribir la entrada “Rafita II”. Y es que, si éste asesino impune está en paradero desconocido, lo más lógico es pensar que ha vuelto a su entorno. Si ésto es así, Rafael García Fernández, “EL RAFITA”, ha vuelto a Madrid. Si éstas suposiciones son ciertas, María del Mar Bermúdez, mamá de Sandra Palo, y principal ariete por la reforma de la ley del menor, corre peligro.

Se presume que está en la Cañada Real Galiana, pues muchos de los integrantes de su clan han ido emigrando allí. Sin embargo, la policía no ha ofrecido protección a la familia Palo, que ha tenido que pedirla por iniciativa propia. Ni siquiera nos sorprende la indolencia institucional.

Para colmo, la ley protege el rostro de Rafael García, de manera que la familia Palo ni siquiera conoce su rostro, porque el tal García puede conocer perfectamente el domicilio de María del Mar Bermúdez y su marido Fernando Palo, y estos están incapacitados para conocer siquiera el rostro de una amenaza potencial clarísima.

Y ahora, nos enteramos de que la policía lo tiene en busca y captura desde hace meses, y que este dato no se había comunicado a la familia. Ni a los medios, cuando indagaron. ¿Pero aquí alguien hace su trabajo? ¿Está la justicia esperando que éste tipo mate a alguien? ¿Dónde está la bondad de un sistema que protege a Rafael García Fernández, para que no sepamos su cara?

La familia Palo está expuesta, y Rafita está oculto. La imagen que ofrecemos levantó gran indignación entre la izquierda por semejante vulneración de los derechos del menor. Sin embargo, la madre de Sandra Palo es un personaje público, y la conoce todo el barrio, y la policía no había tenido ni siquiera la deferencia de comunicar la noticia a ésta pobre gente, no ya protegerles de oficio, como creía yo que es su obligación.

Ya denunciaba Maria del Mar que la libertad vigilada de Rafael García no era tal, y que estaba en libertad de facto. Después, robó, y se escapó. Y ahora, lo que venga. Pero que lo sepa todo Madrid, y en especial el eje Getafe-San Martín de la Vega. La justicia ha soltado a Rafita García, que ha vuelto a casa.

Era lógico, por otro lado, pensar que éste cazurro sanguinario, que está orgulloso de su crimen, estuviera harto del anonimato que la justicia extiende a su alrededor para protegerle, quisiera volver a su entorno, donde sí le conocen. A ser un héroe.

Nos vienen a la cabeza las líneas que escribimos en la entrada sobre la corrupción social generalizada en el caso Marta del Castillo. Aquí ocurre lo mismo. Una familia de bien, una familia normal, modélica, sobre la que se ceba la miseria moral desde todos los ángulos.

Nuestro apoyo siempre por ésta mujer admirable, que está sufriendo por proteger las vidas de todos nosotros.

El márketing del estado no los cubre, ¿eh, Zapatero?¿Dónde estás, Aído? Éste tipo se jacta de haber violado, atropellado, quemado y abandonado, aún con vida, a una chica indefensa.

Pero claro, Sandrita Palo era deficiente. Y ya sabemos que para Zapatero y Aído, matar a un feto deficiente es un DERECHO. Para Zapatero, Rafita ha cumplido una función social tardía. No, vuestro márketing de estado no cubre a Sandra Palo.

¿Qué, Aído? ¿No hay machismo ahí? ¿No hay un tipo que presume de haber intimidado, violado y dado muerte a una chica indefensa? Pues te voy a contar qué pasó. Pues resulta que cuatro delincuentes comunes que acumulaban más de 700 denuncias por diferentes delitos, andaban de juerga con el coche, volviendo, como cubas, de las fiestas de San Isidro. Malaguita, el conductor,  la vió en la parada y dijo que quería “enrollarse con ella”.

Poco importa, a efectos de violencia de género, Aído, que Rafita y sus amigos secuestraran en coche a Sandra y a un amigo, cuando ambos esperaban el autobús tras salir de la berbena de las Vistillas. Soltaron al chico, aterrado. A ella se la llevaron a un descampado, cerca de la Plaza Elíptica.

La violaron repetidas veces. Mientras unos sujetaban, otro consumaba la violación. Cuando se cansaron, subieron al coche y el conductor la atropelló, estampándola contra una pared, y embistiendola repetidas veces. “Nos quedamos flipaos”, declararon después Rafita y Ramón, los dos más jóvenes. Era la noche más divertida de sus vidas. La gran juerga.

Pocos días después, Rafael es detenido. Varios testigos informan que se está jactando en público, con la noticia en la calle, de lo que le hicieron a la niña.

Para él, y el resto, “enrollarse con ella” significaba secuestrarla, violarla, matarla después, no vaya a molestar luego denunciándoles. La matamos y ya está. Nos quedamos flipaos, dice Rafita. Como si estuvieran viendo una película en 3d. Pero, para Aído y Zapatero, no hay violencia de género ahí, ni alejamiento, ni nada.

El marketing de Zetapé no cubre a Sandra Palo. Qué lástima que Rafael García no se encontrara aquel día a vuestras hijas, señores del gobierno, flacas o gordas, románicas o góticas, minusválidas o no, qué lástima que aquel día Rafita y sus amigos no se encontraran con ellas, en lugar de con Sandra Palo, y decidieran “enrollarse con ellas”. Qué puta lástima.

Bolonia, 1980

Bolonia. Una de las ciudades medievales mejor conservadas. Si pinchas en wikipedia, salta a primera vista que a Bolonia se la llama la ciudad roja, por el colos de los tejados. Además, es un bastión histórico del Partido Comunista, desde la segunda guerra mundial. Ya saben, partisanos, resistentes,…

Es un día caluroso y soleado. En plenas vacaciones de verano, la estación ferroviaria de Bolonia es un hervidero de turistas y viajeros, mozos, revisores…

La sala de espera de 2ª clase consiste en una serie de bancadas junto al andén 1. Eran las diez y veinticuatro del día 2 de Agosto de 1980, y de entre la multitud que abarrota la estación, unas pocas personas reparan vagamente en una maleta olvidada junto a la pared, en la sala de espera de 2ª clase.

A las 10:25 exactamente, la maleta hace explosión.

85 muertos, 200 heridos

Entre la deflagración y el posterior derrumbe, murieron 85 personas, y hubo más de doscientos heridos. Por supuesto, la bomba no hizo distinciones entre niños mujeres, ancianos o adultos. Fue una masacre indiscriminada. Pinchando en la imagen puedes ver la placa con la relación de víctimas detallada por edades, que pone los pelos de punta.

Parte de la estación se vino abajo. Fué reconstruida más tarde a semejanza de su configuración habitual. Sin embargo, por orden del alcalde, la parte nueva del tabique se dejó sin pulir, para que en el futuro se pudiera apreciar la magnitud de la explosión. En el lugar exacto de la explosión, se dejó una puerta de acceso que antes de la explosión, no figuraba. El reloj de pared, a la entrada de la estación, se detuvo exactamente a la hora fatídica. Y a día de hoy, el reloj sigue ahí y aún marca las 10:25.

El explosivo utilizado fue ciclonita mezclada con TNT. La ciclonita es un alto explosivo, como el titadyn. Produce veloces deflagraciones que dejan un característico humo blanco, humo sin apenas fuego. Las superficies atacadas por la ciclonita o el titadyn presentan cortes limpios, localizados. Es un explosivo de uso básicamente militar, indicado para demoliciones y explosiones controladas.

En un primer momento, la versión oficial atribuyó la explosión a causas fortuitas. Horas después, y en el transcurso de los siguientes días, se realizaron detenciones, algunas en tiempo récord, entre los sectores más radicales y clandestinos de la izquierda.

La versión oficial cambiaba, pues, atribuyendo la masacre al radio de acción de las Brigadas Rojas, un eje vertebrador de la izquierda clandestina en Italia.

El caso se alargó años, y fue quedando en evidencia que la versión oficial de la autoría comunista era una patraña, una mascarada, una cortina de humo preparada y lanzada coordinadamente desde varios estamentos policiales para desviar la opinión pública, incluyendo presiones a testigos, diversa documentación falsa y testimonios equívocos por parte de las autoridades.

Un juez dijo: «el SISMI (Servicio de Inteligencia Italiano) nos hizo llegar una masa de informaciones difícilmente verificables, a fin de empujarnos en unas investigaciones y/o pistas tan improductivas como extenuantes».

Al final, se pudo llegar a juzgar, tras una instrucción convulsa y tortuosa, a unos autores materiales, los neofascistas Francesco Fioravanti y Francesca Mambro. Fueron condenados en 1995 a cadena perpetua. Nunca reconocieron los hechos.

A varios oficiales de policía se les dedujo testimonio, al quedar probado en el propio juicio la falsedad de sus testimonios y pruebas aportadas. La intención de la policía había sido desde el primer momento distraer al juez de la dirección correcta, y, cada vez que el juez orientaba la investigación hacia la extrema derecha, aparecían nuevas pruebas, testimonios o indicios que apuntaban a la izquierda, muchas veces datos incomprobables, también.

Y la colocación de una mochila-bomba, unos meses después, en el tren de Tarento a Milán, el 13 de Enero de 1981. Una falsa mochila bomba colocada por la policía con una mezcla de TNT y ciclonita,  y otros indicios que apuntaban a terroristas de izquierda para reforzar la tesis de la autoría comunista.

Y claro. Quince años de espera fueron demasiados, y el autor intelectual, el que encargó a los fascistas el atentado, logró escurrirse, y su autoría quedó diluida en el fango de la mentira oficial. Nunca se juzgó al autor intelectual.

A continuación, dejamos unas imágenes de la red. Hemos omitido las imágenes detalladas de cadáveres para no herir sensibilidades. No necesitamos imágenes de cadáveres para describir el horror sin palabras.

El cerebro que ideó la matanza del 11-M en Atocha se inspiró en el atentado de Bolonia. Preparamos una entrada comparando ambos atentados. Mientras, para abrir boca, dejo el link de otra de las páginas que más miedito nos meten en el cuerpo, Paz Digital. Paz Digital cuenta con informaciones de pasmosos niveles de detalle, centrándose en los secretos oficiales más recientes. Da ámplia cobertura al 11-M con informaciones exclusivas, como la del coche bomba fantasma, o la del sitio web del PSOE que anunciaba el propio 11-M la desmembración de España. Y toca muchos más temas. No es difícil quedar absorto buceando por sus páginas.

Hermann y Federico sobre la resolución del Alakrana

El editorial de Hermann, bien fresquito, para disfrute del personal. He capturado buena parte del informativo, para poder sacar a relucir la información fresquita, cuando ésta recua de homínidos sin pelo se ponga a hacer el ridículo de verdad. Hay una entrevista con el portavoz del psoe en la OTAN que no tiene desperdicio. Hermann se le mete hasta la cocina. Por días como éste, el diario de Hermann debería estar al alcance de los internautas permanentemente.


También quiero dejar aquí los editoriales masivos de Federico, sin desperdicio, comentando la resolución del Alakrana. Imposible no reirse. Había pensado editar un resumen, pero es que no hay por donde cortar. ¡Qué mañana ha tenido!

Federico a las 7: Reality de la claudicación
Federico a las 8: Rambo de Calcuta