HISTORIA DE RICHARD KUKLINSKI: (VII) Una pieza de relojería

Carmine Galante, del clan de los Bonanno, se hacía grande, y muy peligroso. El colmo había sido el tabú que Galante había roto traficando con drogas, actividad que estaba vedada, ancestralmente, a los Hombres Hechos. La Familia aprobó su muerte, y De Meo postuló a su hombre. El golpe se aprobó, y el trabajo fue encargado a Richard.

Galante era un Capitán, y tenía su propia banda de matones siempre a su alrededor. De Meo trazó un plan sencillo. Galante solía comer en la terraza interior de una pizzería. Se haría allí, según un plan que propuso De Meo, y que aprobó Richard. Era un plan sencillo, pero muy peligroso, pues implicaba un enfrentamiento abierto, a tiro limpio, con la  banda de Galante.

Richard comía en el interior del local. Solo, armado. Llevaba ocultas dos pistolas del 357, muy potentes, y un 38 más manejable. Galante y sus esbirros comían en el patio. Como estaba previsto.

Se presentaron ruidosamente los locos de De Meo, y los matones de Galante salieron a la puerta, alarmados. Empezó el tiroteo allí. Como estaba previsto.

Richard se levantó y sacó las 357. Caminó a lo largo del pasillo que llevaba al patio, y a la puerta se encontró cara a cara con Carmine Galante. Richard disparó con ambas pistolas repetidamente, lanzando a Galante contra un rincón del patio. Richard salió por el callejón trasero. Allí le esperaba De Meo en coche. Le recogió y desaparecieron. -¿Todo bien? -Como un maldito reloj.

Delante, las cosas habían ido bien, sin bajas para De Meo. Galante y sus hombres estaban muertos.

La popularidad de Richard creció hasta sus máximos históricos, máxime cuando no cobró nada a la familia por el golpe. La noticia, además, dio la vuelta al mundo cuando un fotógrafo obtuvo una vista inmejorable del patio interior, desde una vivienda vecina.

 

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Véase que Galante, arriba, conserva su puro en la boca

Richard era una pieza de relojería, y sus trabajos siguieron saliendo bien. Richard conoció en aquella época a Robert Pronge, otro asesino a sueldo.

Se vieron por primera vez acechando al mismo tipo, un hombre importante realmente inaccesible. Coincidieron dos veces en el hotel del tipo en el espacio de un par de horas, y ambos estaban convencidos de que el otro era un asesino a sueldo. Poco después, se volvieron a encontrar, frente a la casa del tipo. Richard se acercó a un carrito de helados, y se encontró al tipo, de nuevo. Se presentaron el uno al otro, e hicieron buenas migas. Pronge sentía verdadera pasión por el asesinato. Antiguo miembro de Operaciones Especiales, poseía un arsenal de rifles, artefactos explosivos activados a distancia, y todo tipo de herramientas. Ejecutaba sus trabajos mediante un sinfín de procedimientos, y utilizaba todo tipo de artilugios para ello. Lo que encandiló a Richard fue un artilugio que había inventado Pronge: un pequeño aerosol con cianuro mezclado con un compuesto que se absorbe por la piel. El resultado era un spray mortífero al contacto. Richard se mostró tan fascinado, que Pronge le invitó a acompañarle en un trabajo. Ofreció a Richard acabar con la víctima usando el spray. El trabajo salió a las mil maravillas, y Richard incluyó el spray entre sus objetos de culto.

Pronge también mataba por diversión, y de vez en cuando salían por ahí para probar sus inventos y sus nuevos juguetes. Richard dijo, ya en la cárcel, que De Meo y Pronge eran las dos personas más peligrosas que había conocido.

Después de haber matado a Galante por traficar con droga, De Meo decidió ocupar el lugar vacante, y envió a Richard a cerrar un trato de cocaína con unos hermanos brasileños, en Río de Janeiro. Richard cerró exitosamente el trato, pero nada más volver, De Meo le envió otra vez a Río con el encargo de matar a los hermanos brasileños. Al parecer, se la habían jugado con la droga. Richard, de nuevo en Río, compró una pistola del 38 en los bajos fondos y acechó a los hermanos. Los vio salir de un bar con unos amigos. Se reían, habían bebido. Richard salió del coche, caminó hacia ellos, y mató a los cuatro a tiro limpio.

Como un maldito reloj.

ENLACE A ICEMAN VIII: ARENA EN EL ENGRANAJE

 

 

 

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