José Luis López Vázquez: todo el cine que se va

Nos ha dejado hoy mi preferido de los grandes del cine español. Ha muerto el cine de una España que vio en éste hombre su más digno autorretrato. López Vázquez es un icono. El actor dramático fue impecable en todas las películas que le recuerdo, y asombró en Mi Querida Señorita. Luna de Avellaneda nos recordó que aún había grandes en España. Expelido del cine español, fue un argentino quien le dijo al mundo que Lopez Vázquez estaba aún por aprovechar.

Pero aún con todo, yo por lo que le recordaré toda mi vida será por su trabajo en la comedia. No se pueden rememorar sus papeles sin que aflore una sonrisa. Hagan la prueba. El Verdugo, Atraco a las 3, Los Jueves Milagro, Sor Citroen…La lista es interminable, y más interminable aún, el eco de carcajadas que éste actor inolvidable ha provocado al espectador.

LaCiudadenLlamas ha querido homenajearle como mejor sabe, o sea, ofreciendo una escena suya memorable. Si no han visto Atraco a las Tres, desde aquí la recomiendo. Con ustedes, José Luis López Vázquez.

jose_luis_lopez_vazquez

CASO MARTA DEL CASTILLO (III): La eterna duda rubalcábica ¿Chapuza o mala fe?

El día 14 de febrero fue detenido Miguel Carcaño como sospechoso de asesinato. Ya hacía 20 días que Antonio del Castillo le señaló con el dedo a la policía. ¿Por qué no se le interrogó antes? No lo sabemos. Sabemos que el presunto asesino ya venía siendo sometido a un férrero seguimiento antes de su detención. Pero, si se pinchó el teléfono de Carcaño, extremo que LaCiudadenLlamas desconoce, las conversaciones obtenidas no sirvieron para clarificar la autoría del crímen o el paradero del cuerpo, pues no se conservan, si se hicieron, las grabaciones, ni las transcripciones de éstas. Sabemos que la detención de Carcaño no fue provocada por nada que dijera por teléfono, pues de ser así, la grabación se conservaría y exibiría para acallar las múltiples dudas que se ciernen sobre el caso Marta del Castillo. Según ésta hipótesis, a Carcaño se le detiene con retraso porque se le dio cierto tiempo para autoinculparse y, al no funcionar la estrategia, se ordena su detención con la intención de arrancarle la verdad, una vez obtenidas las pruebas de ADN.

Por cierto, que Antonio del Castillo hubiera puesto en marcha a la policía el propio sábado, pero quien le atendió pensó que Marta se había escapado de casa, y sólo se dio por desaparecida a Marta a partir del lunes. 36 horas perdidas. Y otros 17 días, después de aquello, de los que no hay datos policiales.

Aún así, las cintas de esas conversaciones han de ser conservadas. Aunque en un primer momento pueden no decir nada a los investigadores, nuevas pruebas o testimonios pueden arrojar luz si se cotejan con indicios anteriores. No hay que tirar las cintas.

Una vez detenido, Carcaño inculpó a su compinche, el tal Cuco, también menor de edad. Y de los testimonios de ambos, en contínua variación y con serias contradicciones entre ambos, tampoco tenemos grabaciones.

Éstos interrogatorios fueron llevados a cabo en dependencias policiales, y han de ser grabadas en video y transcritas para posteriores cotejos. Ésto es fundamental, repetimos, por motivos obvios. Sin grabaciones, por ejemplo, nadie nos puede asegurar que la investigación no esté dirigida. Sin grabaciones, por ejemplo, nadie que no estuviera presente puede relacionar algún dato importante que se había pasado por alto hasta la lectura de los interrogatorios. Si los investigadores desconocían un dato importante que sí conoce algún otro departamento, si se llega a un callejón sin salida en la investigación, las grabaciones pueden arrojar mucha luz a una pesquisa.

Sin embargo, no hay cintas de los interrogatorios. Todos esos momentos cruciales que han provocado costosísimos dispositivos de búsqueda, dos detenciones y otra imputación, sin detención, quedan para el recuerdo y la buena fe y memoria de los presentes en el interrogatorio. ¿Por qué?

Una vez en marcha la investigación, y antes de las detenciones, se encontró una mancha de sangre, presumiblemente de Marta, en la silla de ruedas de la madre de Miguel Carcaño. La silla estaba en la casa de Miguel y su hermano. (Parece que Miguel vivía entre esa y la casa de Rocío, su novia en aquellos días) Sin embargo, la máquina que permite establecer el perfil genético de las muestras recogidas estaba estropeada, con que hubo que enviar a Madrid las muestras, con el consiguiente retraso en la detención de Carcaño. Una de las diez muestras dio un positivo de concordancia con el perfil de Marta en un alto porcentaje dos días después de lo esperado, por el retraso que supuso enviar las muestras a laboratorios de Madrid. Si sumamos, terminamos por hacernos con un buen puñado de horas de retraso, por una causa u otra.

¿Podría ser que se hubiera estado ganando tiempo desde dentro? Primero el fin de semana y después, 20 días más por el episodio del ADN (los resultados tardan normalmente 15, antes de detener al principal sospechoso. Y todo esto, sin grabaciones.

Sí, sabemos que muchas desapariciones se gestionan después de 24 horas. Pero, si tan poco crédito les inspiraba Antonio del Castillo a los policías durante el fin de semana, ¿cómo es que el lunes ya se lanzaron sobre él y sus pertenencias? ¿Huele raro, o no huele raro?

Tanta visita de Zapatero, y tanta visita (privada y nocturna) de Rubalcaba prometiendo vía libre y cheque en blanco para la investigación, no pueden augurar nada bueno. No sé si son síntoma, consecuencia o combustible, de algo que va muy mal en esa investigación.

Otra vez la duda rubalcábica, tan familiar para los investigadores del 11-M: ¿Chapuza, o mala fe?

hola.es-anomalías caso Marta

LD-avería adn retrasa 20 días detención