TENEMOS UN GOBIERNO CONSECUENTE

Bueno. Cuando he visto la portada de El Mundo, me he quedado de piedra. La fiscalía pide tres años de cárcel para Antonio Rubio, subdirector del mismo diario, por una información crucial que publicó durante la investigación del 11-M.

1. La información fue crucial: Uno de los testigos protegidos, nada menos que el ideólogo religioso de la banda de El Tunecino, grupo que, según la versión oficial, puso las bombas en los trenes de Atocha, resulta que era un confidente policial.

2. Éste confidente, el Cartagena, era controlado por la policía judicial.

3. Éste Cartagena asegura que casi toda la banda del Tunecino estaba formada por confidentes policiales. De hecho, un montón de cintas con conversaciones telefónicas entre ellos yacía en la Audiencia Nacional a la espera de ser traducidas cuando las bombas fueron detonadas.

4. Éste Cartagena asegura que llamó urgentemente a sus controladores cuando detectó que el grupo se radicalizaba peligrosamente. “Llama el lunes, hombre, que es viernes por la noche”, fue la respuesta que logró.

5. Éste Cartagena asegura que el lunes, al informar de la posibilidad clara de que el grupo atentara, fue apartado del caso.

6. Volvió a ser readmitido en el caso. La propia mañana de la crisis de Leganés, un grupo de policías le recogió en Almería y lo llevó a Madrid. Allí, volvió a repetir al controlador lo que ya había dicho antes: sabía que el grupo iba a atentar. Si le hubieran hecho caso, no habría habido explosiones en Atocha. Las palabras textuales del policía fueron: “Como éste moro hable, la hemos cagado”.

7. La policía le había traído a Leganés para que se presentara en el piso franco y así espiar desde dentro. Cartagena se negó. El Tunecino habría tardado un segundo en olerse el pastel, y le hubiera matado en el acto.

8. Nada de ésto fue facilitado al juez Del Olmo, a pesar de ser información básica, que vino a ampliar la investigación. Fue el propio Cartagena quien insistió en ver a alguien de la prensa.

9. La querella a Antonio Rubio, gracias al cual sabemos mucho más acerca de la gran estafa del 11-M, se basa en la revelación de la identidad del protegido.

10. Sin embargo, la fiscalía, en las lecturas finales, y a modo de venganza por lo que Cartagena había soltado por esa boquita, la fiscal Olga Sánchez, en vez de referirse al confidente como Cartagena o Testigo Protegido, leyó, en directo en la televisión, y en repetidas ocasiones, el nombre completo del “protegido” al que dicen proteger ahora con la denuncia a Antonio Rubio.

Zetapé es un verdadero socialista. Como tal, trata de encarcelar a los periodistas que cuentan lo que el gobierno no quiere que sepamos. Desde aquí, nuestro apoyo al señor Rubio. Nada de ésto es en vano. Al final, se sabrá la verdad gracias a gente como él.

Por supuesto, apenas termino de escribir éstas líneas, encuentro en el blog de Luis del Pino un análisis riguroso acerca de lo que La Ciudad en Llamas trataba de balbucear. Dejamos el link al blog de Luis del Pino, y además recomendamos añadirlo a favoritos.