CHUPACABRAS CIRCUNFLEJO…

Bueno, pues ya está. Por fin lo ha dicho. Mal, tarde, complicado, mintiendo y retorciendo el lenguaje, como hace las cosas un socialista de verdad, ZP ha admitido que planea subir los impuestos. Por la crisis y la gripe A, dice. Creo que fue Pedro J. el que calificó de ratoncito político a Zapatero. Hoy, sin embargo, lo de ratoncito se queda corto. Zapatero es, políticamente hablando, una rata de cloaca. Y una bien gorda, además, hinchada de votos que no merece y que usa para fines oscuros, agendas ocultas y para alimentar su unilateralidad crónica, nocturna y socialista -ésto es, totalitaria-, basada en untar a sus apoyos políticos. Como esos apoyos son, básicamente, nacionalistas y socialistas, me permito invitar al lector a santiguarse ahora que aún es legal.

Ojo, nadie piense que se está gestando algo gordo en el territorio antes conocido como España, algo como el nazismo en Alemania en los años 20. No, por Dios. Ellos tenían un 30 % de paro, y sin embargo, nosotros, sólo un 18 %. Menos mal.

El problema es que, con un 18 % de paro (y son cifras oficiales, o sea, falseadas), es ahora cuando reconoce ZP que planea subirnos más aún los impuestos. Que es lo único que había hecho al respecto, por cierto, mediante todo tipo de medidas partidistas, unilaterales y enfocadas a sacarles los cuartos a todo el mundo por igual, dañando mucho más al bolsillo cuanto más agujereado esté ya de por sí.

Quiero decir: gravando luz, tabaco y gasolina le sacas lo mismo a una persona acomodada que a uno que lleva un año en el paro. Sólo haces polvo al que peor está. Eso sí, ZP se ha subido el sueldo, con el del resto de parlamentarios, y con el consenso de todo el congreso. En esa votación no se pelearon.

Así que ahora pide nuevamente que arrimemos el hombro en éstos años duros, mientras él se da un baño de socialismo con nuestra sangre, el tío vampiro. Con los años, una vez salga del embrollo en el que se va a meter sí o sí, pues su legislatura depende del fallo del Tribunal Constitucional, contemplará ésta como la mejor época de su vida, la época en que fue feliz, su dolce vita, sus años bárbaros, su belle epoque. Con la que está cayendo.

No me extraña. La que nos está cayendo es la que nos tira él. Parece el capitán de un barco, enloquecido en la tempestad, empeñado en lanzar la proa contra los arrecifes. Cree que los restos del naufragio son todo lo que merece la pena ser salvado. Y entre esos restos, no están los nombres de todos nosotros. Sólo de la mitad. Y con el tiempo, ni eso.

Me acuerdo, sin pizca de gracia, de aquella estupidez que nos soltó hace pocos meses éste presidentucho malo y caro: “Bajar impuestos es de izquierdas” decía el ratoncito.

IKER JIMENEZ, EL FENÓMENO DEL CHUPACABRAS HA SIDO RESUELTO. EL EXTRAÑO ANIMAL SE DISFRAZÓ DE ENERGÚMENO Y ENTRÓ EN LA MONCLOA SURFEANDO LA ONDA EXPANSIVA DE UN ATENTADO QUE HUBO EN ATOCHA DURANTE LA JORNADA MÁS SINIESTRA DE LA DEMOCRACIA.