MANIOBRAS ORQUESTALES EN LA OSCURIDAD

 

 Saludamos con cautelosa esperanza la querella anunciada por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M contra Juan Jesús Sánchez Manzano, Jefe de la Unidad Central de los TEDAX durante los atentados del 11-M, a quien acusan de “omisión del deber de perseguir delitos” y de “encubrimiento”, según las primeras informaciones

Y saludamos la información porque todo lo referente a Manzano, empezando por su nombramiento, pasando por su gestión y terminando, hasta la presente, por su participación en el juicio del  11-M, merece ser sometida a juicio. Ya resultó sorprendente que el juez Gómez Bermúdez no le dedujera testimonio, como declaró extraoficialmente, en la sentencia, y de ahí la cautela con que acogemos la querella. Omisión del deber, y encubrimiento, son dos delitos que debía haber deducido Bermúdez.

Desconozco los detalles de la querella  de AAV, y a día de hoy no conozco los actos o testimonios en que basarán sus acusaciones, pero repasando la participación de Sánchez Manzano en la investigación del 11-M, vemos que hay todo un crisol donde elegir. De hecho, como responsable de los TEDAX, Manzano puso en entredicho toda presencia TEDAX en los hechos del 11-M.

LA KANGOO VACÍA

Día nefasto en que, a las 7:38 de la mañana, hacían explosión varios artefactos en cuatro trenes del Corredor del Henares. La llamada de un ciudadano alertó a la policía de la existencia de una Renault Kangoo aparcada cerca de su portal. Al parecer, un hombre con pasamontañas la había aparcado alrededor de las 7.00. La furgoneta tenía tintados los cristales de la zona de carga. La policía científica acordonó la zona e hizo un reconocimiento de la Kangoo. El primer perro, olfateando cada centímetro del exterior de la Kangoo, no detectó nada. El guía canino, al asomarse al vehículo por las ventanillas delanteras, tampoco detectó visualmente nada que pudiera ocultar una bomba. La parte más delantera de la zona de carga quedaba fuera de su ángulo visual. Parecía una furgoneta vacía. Se procedió a reventar la cerradura trasera. A la luz del día, y con las puertas abiertas, un segundo perro entró a la zona de carga, sin encontrar nada. Su guía canino tampoco vio nada, a dos metros de la furgoneta, salvo un chaleco reflectante tras el asiento del conductor. Ninguno de los guías caninos ni el jefe de la científica en Alcalá declararon haber visto nada de interés en la furgoneta, aparte de un chaleco reflectante, y tal vez un bolígrafo.

El jefe de la Científica de Alcalá precintó el vehículo  con intención de llevarlo a la comisaría de la Policía Científica de Alcalá. Esto es normal, en tanto que la furgoneta no parece susceptible de contener explosivos, la posible prueba pasa a manos de la Policía Científica. Pero en  ese momento recibió la orden de llevarlo a la Brigada Provincial de la Policía Científica y unos minutos después llega una segunda orden que indica llevar la Kangoo al complejo policial de Canillas, donde tienen su sede varias unidades policiales, entre ellas la Comisaría General de la Científica, y la Unidad Central TEDAX. La Kangoo, vacía, fue depositada en el hangar de los Tedax a las 14.30.

Allí la recibió Sánchez Manzano, el Jefe de la Unidad Central TEDAX. Manzano la custodió por espacio de una hora. Pero éste no informó a la policía científica hasta las 15.30. Durante una hora entera, y sin motivo que se sepa, la Kangoo obró en su poder a expensas de la científica, su verdadera destinataria, que, al ser informada, se presentó inmediatamente en el hangar. Cuando retiraron el precinto, se encontraron…

LA KANGOO LLENA

De pruebas. Más de 100 objetos. Mucha ropa con ADN de miembros de la banda del Chino, una bolsa azul con detonadores y restos de explosivo. Y la famosa cinta con grafías árabes en el cassette. La versión oficial del Gobierno sostuvo que esa Kangoo había transportado a alrededor de diez terroristas con sus respectivas mochilas bomba.

Al ser interrogado posteriormente acerca de la incongruencia entre el reconocimiento previo y la profusión de pruebas posterior, sesenta y una en un total de más de cien objetos, Sánchez Manzano declaró haber hecho él mismo un reconocimiento ocular de la Kangoo, encontrándola “prácticamente vacía”.

Muchos dudamos de su sinceridad. Puede ser que los objetos escaparan a la vista de todos los agentes especializados, a causa de los cristales traseros tintados. Pero es menos, mucho menos probable, que a los dos perros se les escapara el explosivo de los detonadores. Y aún más improbable que los perros no olfatearan la presencia anterior de decenas de kilos de explosivos en la furgoneta.

Hay fotos del salpicadero, del cuentakilómetros, del volante, de la cinta, insertada en el cassette y también expuesta completamente, y del morro del vehículo, ya con las puertas abiertas. Pero no consta en el sumario fotografía alguna de la trasera del vehículo, que mostraría su contenido, incluyendo la prueba fundamental, la bolsa con los detonadores. Hay una foto de los detonadores, pero no están en la furgoneta, ni en una bolsa azul, sino expuestos en una mesa.

Todas las huellas y ADN relacionados con el Chino y su pandilla están en los objetos de la trasera, no en tiradores ni asientos. El volante, el retrovisor y la palanca de cambios no tenían huella alguna. O sea, que según la versión oficial, éstos terroristas de Al Qaeda versión Lavapiés limpiaron sus huellas con un trapo, pero se olvidaron los calzoncillos sucios en la furgoneta. Ninguna de éstas prácticas son habituales de los terroristas suicidas.

Cuando la Kangoo fue devuelta a su dueño original, al que le había sido sustraída la Kangoo, la cinta coránica permanecía en el cassette.

El asunto de LA METENAMINA es alarmante. Para constatar que la sustancia encontrada en los detonadores era dinamita Goma 2 ECO, se analizó el explosivo de una muestra patrón procedente del almacén de los TEDAX. Sometidos a análisis, los restos de dinamita Goma 2 ECO de los detonadores de la Kangoo mostraron una anomalía: estaban contaminados de metenamina, un componente ajeno a la Goma 2 ECO. El hecho llamativo es que la Goma 2 ECO proporcionada por los TEDAX también dio positivo en metenamina.

Por otro lado, las microfotografías de ambas muestras, la del almacén TEDAX y la de los detonadores de la Kangoo, son prácticamente iguales. Como si hubieran salido del mismo cartucho. Y sin embargo, difieren de las imágenes correspondientes al resto de la Goma 2 del caso, procedente, según la versión oficial, de Mina Conchita.

La fiscalía no pudo demostrar que la Kangoo transportara a los terroristas del 11-M, a pesar de todas las pruebas que contenía. Tal vez porque implicaban más a los TEDAX que a los terroristas. O dicho de otro modo, no hay constancia, más allá de la palabra de Sánchez Manzano, y contra el olfato de dos perros probadamente eficaces, de que la Kangoo contuviera esos detonadores con 2 ECO antes de llegar al hangar de los TEDAX.

Como curiosidad, añadimos que el hangar y el almacén de los TEDAX están separados por…una simple puerta.

Toda la Kangoo huele a prueba preparada. Por eso Gómez Bermúdez tuvo que dejarla fuera de la sentencia.

 

LAS PRIMERAS MUESTRAS DE LOS TRENES

Los TEDAX en Atocha recogieron toneladas de muestras durante los días siguientes. Las primeras muestras de cada foco fueron analizadas por una perito de los TEDAX en la mañana del 11-M. Doce pruebas, como mínimo.

Ni ella ni su superior, presente en las pruebas, Sánchez Manzano, redactaron informe oficial alguno. La perito informó verbalmente a Manzano, y éste a su superior, el comisario de Seguridad Ciudadana, Santiago Cuadro Jaén. Éste a su superior, subdirector general operativo de la Policía, Pedro Díaz Pintado, que estaba reunido con el ministro Acebes y altos mandos de Interior. Algunos presentes llegaron a oir directamente del teléfono de Díaz Pintado, antes de que éste anunciara a los reunidos el resultado de la pericia, a Cuadro Jaén : TITADYN CON CORDÓN DETONANTE.

EL TITADYN con cordón detonante apuntaba directamente a la mafia vasca ETA, que había robado grandes cantidades de éste explosivo. El procedimiento del cordón detonante ya lo habían usado con éxito en otras ocasiones.

OCULTACIÓN DE PRUEBAS.

Lo llamativo es que ese día los TEDAX no conservaron las muestras. En lugar de remitirlas al laboratorio de la Científica, como es habitual, se deshicieron de ellas. Tan crudo como suena. Y, como dije antes, tampoco realizaron informes escritos ese día. Constan informes del laboratorio TEDAX fechados un día después, con el Titadyn ya en boca del ministro, en que se alude a vagamente a “componentes de dinamita”.

Si Sánchez Manzano dijo haber encontrado Titadyn en aquella pericia previa, ¿por qué luego no lo puso por escrito? Y si el ministro Acebes mencionó en rueda de prensa un explosivo diferente al resultado de las pruebas, ¿por qué Sánchez no le desmintió? Una vez más, tenemos que fiarnos de la palabra de Sánchez Manzano para no encausarle, pues aunque todo éste juego del teléfono escacharrado se debiera a un error de audición, ¿por qué deshacerse de las pruebas? ¿Y por qué no redactar los informes? Así hubieran podido darle en los morros a las tesis de la conspiración, que tantos quebraderos de cabeza les causó. ¡Aparte de seguir el más básico protocolo!

La respuesta es evidente para mí. Para ocultar LA VERDAD. TITADYN CON CORDÓN DETONANTE.

Personalmente, creo que Sánchez Manzano, ese primer día, dijo la verdad, Titadyn con cordón detonante. Y creo que se guardó registro de aquellos informes, junto a las pruebas químicas adjuntas, y que fue más tarde que esos informes se destruyeron y sustituyeron por otros más vagos.

Un detalle esclarecedor: incluso creyéndonos esos informes escritos a posteriori que sólo encontraban “genéricos de dinamita”, cosa científicamente imposible, ¿por qué no se siguieron analizando muestras? Encontrando componentes específicos de una u otra marca de dinamita hubiera zanjado Sánchez Manzano una polémica que se debatía a pocas horas de las elecciones. La propia afirmación “genéricos de dinamita” es absurda en sí misma al no aportar pruebas de que la sustancia encontrada sea dinamita, y no plastilina, o nocilla. Si es dinamita es porque encontramos éste o aquél componente. Son los componentes los que nos dicen qué es la sustancia investigada. No al contrario. Pero, aún aceptando esos absurdos “genéricos”,  si los resultados eran vagos, genéricos, ¿por qué se despacharon en apenas hora y media?

Personalmente, creo que el resultado fue inequívoco tras hora y media de pruebas. Titadyn. Con cordón detonante.

A pesar de haberse recogido toneladas de muestras, fragmentos de los trenes, ropa, todo tipo de objetos, incluyendo teléfonos móviles, ordenadores portátiles, bolsos y mochilas de las víctimas, después de aquellos vagos informes con “genéricos de dinamita” de los trenes, ¿por qué no se siguió indagando entre toneladas de pruebas en busca de un elemento concluyente acerca de la dinamita utilizada? Tampoco se remitieron a la Científica, en cuyo laboratorio se sorprendieron de no recibir nada procedente de los trenes. Sánchez Manzano envió a la Policía Científica SÓLO las pruebas ajenas a los trenes. Mochilas, ropa con ADN y demás. De los trenes, NADA. Y sin informes fiables, otra vez tenemos que fiarnos de la palabra de Sánchez Manzano para saber qué explotó en los trenes. ¿Por qué no se envió a la Policía Científica ningún resto?¿Por qué no se conservó ningún resto de los que no se analizaron ése primer día?¿Por qué se destruyeron las aguas resultantes de éstos primeros análisis?¿Por qué no guardaron siquiera una mísera prueba por escrito?

Personalmente, creo que no se envió muestra a la científica para que no fuera detectado el Titadyn, porque la versión oficial hablaba de Goma 2 ECO, y sólo Goma 2 ECO se les envió. Si en los trenes hubiera aparecido ECO 2, los defensores de la versión oficial no hubieran entorpecido la investigación del modo en que lo hicieron.

Pero no será la primera vez que sea interrogado al respecto, puesto que Sánchez Manzano compareció meses más tarde en la comisión del Congreso. Allí, declaró que en las muestras de los trenes habían aparecido restos de nitroglicerina “y la nitroglicerina es el componente de todas las dinamitas”, dijo. Una mentira o un error. Pues la nitroglicerina no es un genérico de la dinamita. Muy al contrario, la única dinamita que incluía la nitroglicerina en aquellos días era, nada más y nada menos que… ¡la TITADYN!¡Manzano se cargó la versión oficial, él solito! Con una palabra, “nitroglicerina”, todo cobraba sentido. Por supuesto, Interior desmintió rápidamente a Manzano. Pero lo hizo con un disparate mayor, aduciendo que don de Manzano decía nitroglicerina, quería decir dinamita. Y después, el propio Sánchez Manzano declaró ante el juez instructor que en aquella comparecencia él se estaba refiriendo a atentados en general, no al 11-M en particular. Éste señor habla así, en genérico, ¡nunca nada útil, caramba!

EXPULSADO DE LOS TEDAX

Con todo este engrudo ya en las portadas, los TEDAX no tardaron en reaccionar, y, alegando que Sánchez ni siquiera es TEDAX, el cuerpo pidió su cese para que dejara de darle mal nombre con sus actos y sus ridículos testimonios que evidenciaban que Sánchez Manzano carece de los conocimientos químicos más básicos. El ministro Rubalcaba, que por cierto, es químico, poco antes de empezar el juicio del 11-M cesó a Sánchez Manzano, sin siquiera tener un sustituto para él. Ya había cumplido su papel.

Hubo muchos otros hechos excepcionales que implican a los TEDAX de Manzano durante los hechos del 11-M, como la aparición de una misteriosa mochila-bomba en mediaciones policiales, y cuyo origen y autoría aún desconocemos. Su naturaleza es tan equívoca como la de la Kangoo. Pero el explosivo que contenía llevó a las detenciones de Trashorras y Toro, y el teléfono-temporizador, a Zougham. Los condenados más importantes del 11-M. Por vender los explosivos y los teléfonos a los pelanas de lavapies. Lástima que dejaran escapar a los que les vendieron las babuchas y los turbantes. Éstas pruebas también fueron manipuladas por los TEDAX de Manzano, y destruida la documentación fotográfica. Y la bomba tenía metralla, ausente en las bombas detonadas en los trenes. La manipilación a que se sometió el teléfono aún está por esclarecer del todo, y aquí entra de nuevo nuestro amigo Manzano, que tuvo en su poder la prueba durante días, y las explicaciones policiales acerca de la ruta que llevó a la detención de Zougham son rimbombantes y sospechosísísímas, por utilizar un lenguaje moderado. Dará que hablar. O por lo menos, debería. 

Y AHORA MINTAMOS AL JUEZ.

Pero durante el juicio tuvo ocasión Sánchez Manzano de continuar su cadena de mentiras, cuando declaró que lo habitual es enviar a la científica los restos de explosiones que NO han explotado. Lo cual es un contrasentido, pues la Científica es capaz de realizar pericias mucho más completas, en análisis de explosivos o en cualquier otra disciplina. Y además es mentira, pues, como demostró José María de Pablo, abogado de la AVT en el juicio, Sánchez Manzano siempre enviaba todo a los laboratorios de la Científica. En todos los casos en los que había trabajado, siempre había enviado toda sustancia, explosionada o no, a la científica. Cientos de casos. En todos. Antes y después del 11-M. En el caso del 11-M, no se hizo así. En éste caso, sólo se enviaron mochilas no explosionadas. Ni un solo objeto que hubiera estado en los trenes. Y ambos, Sánchez Manzano y su fiel perito, MINTIERON en el juicio al sostener lo contrario. Quedando en evidencia su negligencia múltiple.

Mientras, el juicio del 11-M continuaba dando bandazos. Al quedar en entredicho la profesionalidad o la buena fe de Sánchez Manzano, Bermúdez tuvo que prescindir de su “pericia” y convocó una macropericia. Los informes oficiales, cuando alguno, no eran concluyentes. Para saber lo que había estallado en los trenes, había que traer peritos independientes y todos los restos recogidos. Ahora bien, peritos, había. Pero, ¿y los restos? ¿Dónde estaban los restos de los trenes? ¿Esas toneladas de vestigios de todo tipo, recogidas durante días en los trenes y alrededores, y que quedan en custodia de los TEDAX de Sánchez Manzano?

Veintitrés míseros vestigios. Unos clavos, un trozo de chapa. Todos lavados ya con acetona, inservibles para el análisis de explosivos, y destruidos los resultados. De alguno de los focos no hay siquiera un vestigio. ¿Y todo lo que se recogió? No lo sabemos. Pero éste señor Sánchez Manzano estaba al cargo de su custodia. Pero no sé por qué me da a mí en la nariz que, si es interrogado acerca de las toneladas de pruebas que extravió, volverá a poner a prueba la credulidad del juez con algún genérico difícilmente comprobable.

TRES GRAMOS DE PROVIDENCIA ENTRE TONELADAS DE MENTIRA

Sin embargo, una prueba intacta de los trenes apareció entre los 23 vestigios: una bolsita con tres gramos de polvo de extintor, presumiblemente un sobrante de los análisis del primer día. Esa bolsita reveló, una vez analizada por peritos independientes, y tras sufrir mil peripecias, restos de Titadyn.

La macropericia, ya entrado el juicio, se desarrolló con Sánchez Manzano ya apartado del puesto, pero el trampeo chapucero continuó, en forma de poltergheists que alteraban las pruebas a capricho de la fiscalía. Pero esa es otra historia, de la que Manzano no tiene que ver, pues ya estaba apartado del caso. De lo que se deduce que, al fin y al cabo, éste Manzano sólo era un eslabón en la cadena de mando.

Y justo cuando estaba buscando una manera de cerrar éste Suspirito de España, llega a Libertad Digital la noticia de la querella. Ésta querella busca presionar a Sánchez Manzano y la perito TEDAX, aunque  ninguno de los tres delitos sean penalmente relevantes por separado. Pero tal vez se aclare de una vez qué apareció en esa pericia previa, qué dijeron a su superior, dónde están los restos de los focos, por qué se rompió el protocolo con los restos de los trenes y por qué mintieron al juez. El abogado de AAV pide que sea llamado a declarar a Díaz Pintado, el subdirector general de la Policía durante los hechos del 11-M. Llama la atención que no se mencione a Cuadro Jaén, eslabón intermedio de la cadena de mando.

El firmante es José María de Pablo, que representó a la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M en el juicio de Gómez Bermúdez. Recomiendo la lectura del documento, que desarrolla tres acusaciones para Sánchez Manzano y su perito fiel:

Omisión del deber de perseguir delitos, en forma de ocultación de resultados, que apuntaban al Titadyn.

Encubrimiento, por entorpecer la investigación y tergiversar sus testimonios anteriores.

-y Falso Testimonio al asegurar al juez que nunca o casi nunca se enviaban a la científica vestigios de las explosiones, afirmación manifiestamente falsa, como quedó en evidencia en el juicio del 11-M, y en su conducta anterior y posterior al 11-M como TEDAX, al enviar puntualmente a la Policía Científica los restos explosionados o no de todos los explosivos de todos los casos. Menos lo que saliera de los trenes.

Si hubiera explosionado 2 ECO en los trenes, siquiera en un foco, Manzano lo hubiera demostrado sin más, y nunca habríamos conocido su nombre. Personalmente, creo que sabe que en los trenes estalló Titadyne, y que alguien, un superior, en el mejor de los casos, le presionó para sostener la mentira de la 2 ECO, y probablemente ése alguien hizo desaparecer los documentos escritos que acreditaban Titadyn, y los sustituyó por los “genéricos de dinamita”, entregados meses después y fechados el 12 de Marzo, o sea, a posteriori.

En la querella se solicita que sea llamado a prestar declaración Pedro Díaz Pintado, la más alta instancia policial en aquellos días, cuando es Cuadro Jaén quien desmintió al ministro ante el juez Bermúdez con su “yo no dije Titadyn”.

Los sindicatos policiales declaran que la denuncia debería ir “más arriba”, dicen, tirando la piedra hacia Cuadro Jaén, y escondiendo después la mano. ¡Pues denuncien ustedes, en vez de instigar a víctimas del terrorismo a querellarse contra un policía! Como no es así, y en éste país parece que nadie actúa de oficio contra las autoridades, los ciudadanos que una vez creímos esa versión oficial pero que ya no  creemos las infames mentiras del 11-M, y que esperamos la reapertura del juicio del 11-M para saber la verdad, tendremos que conformarnos con una reapertura por fascículos. La versión oficial tendrá que quemar una a una todas sus cabezas de turco. Al final, el instigador del encubrimiento quedará al descubierto, y podremos, tal vez, estar en condiciones de averiguar la verdadera autoría del 11-M.

Tengo que recomendar la lectura del libro La Cuarta Trama, de José María de Pablo, del blog Los Enigmas del 11-M, de Luis del Pino, y sus minuciosas publicaciones 11-M Golpe de Régimen, Las Mentiras del 11-M y Los Enigmas del 11-M. Es de éstos documentos, aparte las hemerotecas digitales de El Mundo y la propia sentencia del 11-M de donde se extraen los datos aquí expuestos con mucho más detalle y con mucho más acierto.

Yo sólo he resumido algunos de los hechos relevantes en relación a Sánchez Manzano y la perito TEDAX que presumiblemente serán traídos a colación si se celebra un juicio contra ellos. Pero de ese pozo va a salir mucha, mucha mierda.

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